MANIFIESTO PLATAFORMA #SOSbiodiversidad #SOSabejas

Plataforma SOSbiodiversidad SOSabejas

ANA, en su condición de miembro de la Plataforma SOSbiodiversidad SOSabejas, ha firmado y hace público el siguiente

Manifiesto Plataforma

  1. Prohibición lo antes posible de todos los plaguicidas tóxicos para los polinizadores y se tenga en cuenta el principio de precaución tanto para la salud humana como de las abejas, es necesario fechas límite de 1 año desde la elaboración del Plan de Acción Nacional para la Conservación de los Polinizadores para la prohibición de todos los plaguicidas autorizados en España en cuya ficha de registro se establezca que es peligroso para las abejas y demás polinizadores.
  2. Prohibición sin excepciones de todas las fumigaciones aéreas por cualquier medio (avionetas, drones, etc) y todas las fumigaciones en cunetas de carreteras y otras vías. Y mientras se da esa prohibición solicitamos que sea fácil conseguir la información sobre las aplicaciones autorizadas ya que la ley obliga a su vista pública y a un Registro de Aplicaciones Aéreas, concretamente el artículo 29 del Real Decreto 1311/2012, de 14 de Septiembre, por el que se establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios.
  3. Prohibición total del uso del glifosato como ya han prohibido varios países de la Unión Europea y del resto del mundo. Este producto ha sido declarado como cancerígeno categoría 2A por el IARC Agencia Internacional para la investigación del cáncer y a día de hoy es muy usado por la industria agroalimentaria y en parques y jardines en muchos municipios de España. El producto a su vez es altamente peligroso para los polinizadores.
  4. Inversión para la investigación universitaria de las causas de la alta mortandad de polinizadores a nivel estatal. Creación de una base de datos de muestras analizadas para determinar las causas y poder mejorar su resilencia en el futuro. Estableciendo un canon sobre el uso de los pesticidas hasta su prohibición total para hacer viable tal inversión.
  5. Restaurar los ecosistemas naturales en las zonas agrícolas para que la agricultura contribuya a la recuperación de la biodiversidad. Apoyar a los agricultores en la transición, reformando la agricultura priorizando: pequeña escala, diversidad, sostenibilidad y prácticas agroecológicas, así como formación e investigación independientes en el ámbito de la agricultura libre de plaguicidas y de organismos modificados genéticamente.

Manifestación 31 de enero Madrid

La plataforma SOSBiodiversidad SOSAbejas (de la que ANA forma parte), junto con la Asociación Española de Apicultores, las plataformas Etiquetado Claro y StopVespaVelutina, han organizado una gran manifestación con el lema por la supervivencia de las abejas y cuyos hashtags para las redes sociales son:

#SOSbiodiversidad

#SOSabejas

#SaveBeesAndFarmers

#StopVespaVelutina

#EtiquetadoClaroYA

#EtiquetadoClaro

#Miel

En el cartel que compartimos aparece la información de la convocatoria, de la cuál también se puede obtener más información por las redes sociales de las plataformas.

Manifiesto de la Plataforma para una Transición Ecológica Justa

ANA se adhiere y firma el Manifiesto elaborado por la Plataforma para una Transición Ecológica Justa, también ánima a sus socios a que lo apoyen al igual que hasta el momento han hecho más de 1200 personas, incluidos más de 250 investigadores y profesores universitarios, y por más de 150 organizaciones, asociaciones y colectivos. Estamos seguros que tras su difusión el apoyo será aún mayor.

El Manifiesto

Atravesamos una verdadera crisis global y la Emergencia Climática es únicamente uno de sus elementos, así como la pérdida de biodiversidad, agotamiento de los combustibles fósiles, erosión de suelos, escasez de agua… Hoy es más imprescindible que nunca luchar por una transición ecológica que nos podrá ayudar a construir un mejor punto de partida para la resistencia y la transformación de nuestras sociedades. Esta transición no puede limitarse a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), tiene que abordar un profundo cambio en lo económico, en lo político y en lo relativo a los modos de vida hoy hegemónicos.

Es en ese contexto en el que pretende enmarcarse el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-30 (en adelante PNIEC), que están llevando a cabo la Oficina Española de Cambio Climático y la Dirección General de Política Energética y Minas (Ministerio para la Transición Ecológica) como órganos de la Administración Pública española. Sin embargo, tras analizar el borrador disponible del PNIEC, que se encuentra en fase de tramitación, las asociaciones ecologistas y ambientales, colectivos sociales, investigadores y ciudadanía firmantes del presente manifiesto, consideramos que en su forma actual es insuficiente. El texto no garantiza una transición ecológica justa y democrática para el conjunto de la sociedad,  el territorio y la biodiversidad.

El PNIEC fomenta la industrialización del campo mediante la implantación de megacentrales de producción de energía renovable (solar y eólica), lo que implicaría convertir al mundo rural en productor de energía destinada a la exportación. De tomar esta decisión desde arriba e imponerla a través del PNIEC, estos territorios perderían la oportunidad de construir democráticamente un proyecto de futuro, además de ver cómo se destruiría su patrimonio natural y cultural. Los ejemplos de la Provincia de Guadalajara, del Norte de la Provincia de Granada o del istmo de Tehuantepec en el sur de México demuestran que los megaproyectos de energías renovables constituyen un nuevo extractivismo energético que castiga una vez más a las zonas menos favorecidas. Es profundamente injusto y paradójico que las comunidades campesinas, territorios periféricos y las comunidades rurales que son quienes menos se han beneficiado del desarrollo generado gracias a la utilización de sus recursos, (incluyendo los combustibles fósiles), tengan que llevarse (de nuevo) la peor parte de la transición energética que pretende ser sostenible pero que finalmente vuelve a reproducir las lógicas de expolio.

Además, este modelo beneficia a los grandes inversores y especuladores nacionales y extranjeros en detrimento de la eficiencia energética y del acceso a las energías limpias por parte de la ciudadanía. Y por si fuera poco limita el acceso a la red de las pequeñas instalaciones de autoconsumo. Todo esto para que ni siquiera se cumpla con los objetivos de reducción de emisiones del Acuerdo de París firmado por el Gobierno Español en 2018.

El PNIEC no puede ser el mecanismo por el que los mismos actores (principalmente las grandes empresas energéticas) que nos han llevado a la actual emergencia climática, aprovechándose de las oportunidades que genera esta crisis, puedan enriquecerse más aún, sin solucionar realmente el problema, y generando otros nuevos con un impacto irreversible que compromete una vez más nuestro futuro.

Por lo tanto, consideramos que para una transición ecológica justa el PNIEC debe garantizar los siguientes objetivos:

  • El desarrollo de un modelo energético distribuido que priorice el autoconsumo y las comunidades locales de renovables.
  • Un modelo energético no especulativo que desligue la producción de energía de las dinámicas de máxima rentabilidad y que incentive la economía local.
  • Un modelo basado en la reducción del consumo de materiales  y en el ahorro y eficiencia energéticos.
  • El desarrollo de un nuevo diseño urbano a través de la integración de las renovables y la eficiencia energética en los edificios y el transporte.
  • La preservación de los suelos agrícolas y ganaderos para asegurar la soberanía alimentaria. 
  • La conservación de la biodiversidad en todo su ámbito, no sólo en los espacios protegidos, asegurando la conectividad ecológica de las poblaciones y la integridad funcional de los ecosistemas.
  • El mantenimiento del territorio, modos de gestión tradicionales y paisaje de la España Poco Poblada (mal llamada España vacía) ya que son un recurso de vital importancia para sus habitantes, para atraer a potenciales nuevos pobladores, y la base para dinamizar el territorio, desarrollar su tejido social y regenerar su autonomía material. Todo ello conservando su integridad ecológica.
  • La concreción de las vías de financiación de las medidas que contiene el propio plan y la exposición pública de la concreción espacial del plan, que señale previamente los territorios que se verían afectados por su medida y que permita a los habitantes de los mismos decidir democráticamente sobre su pertinencia o deseabilidad.

Para conseguir el cumplimiento de estos objetivos el PNIEC debe:

  • Fomentar un modelo distribuido basado en aproximar la generación de energía a los centros de consumo y en la gestión de la demanda, ahorrando inversiones, costes y abaratando el precio de la energía para la población.
  • Favorecer proyectos de energía colaborativa con la participación de la ciudadanía en los mercados energéticos a través de las “comunidades de energías renovables”, de las “comunidades ciudadanas de energía” y de la municipalización de las redes de distribución de baja tensión.
  • Fomentar la flexibilidad del sistema eléctrico a través del autoconsumo en los tejados de edificios públicos, de polígonos industriales y viviendas. Todo ello para lograr la descarbonización a través de la autosuficiencia energética.
  • Fomentar la economía circular, priorizando el uso de materiales de larga vida útil, optimizando su reparación, reutilización y reciclaje máximos, así como  minimizando la generación de residuos en todas las fases de producción, distribución y consumo de los mismos y reduciendo la huella ecológica de todos los procesos implicados.   
  • Garantizar la reducción del consumo energético de manera generalizada y los consumos básicos para que toda la población goce de una vida digna. Dado que la pobreza energética es el resultado de bajos ingresos y altos costes energéticos, la medida más efectiva para luchar contra ella es el fomento de la eficiencia energética de viviendas, mediante la puesta en marcha de un Plan Público de Rehabilitación y Eficiencia Energética, transformando nuestras viviendas y naves industriales en edificios de consumo casi nulo en 2050. Con los actuales objetivos del PNIEC esto se conseguiría dentro de 200 años.  
  • Para evitar un mercado especulativo, el mecanismo de subastas de energía renovable no debe permitir a los adjudicatarios vender sus derechos sin instalar ni un solo kW. Se debería supervisar y regular que los adjudicatarios puedan asociarse con fondos de inversión, eléctricas o fabricantes, para financiar la inversión que sólo ellos no podrían ejecutar.  
  • Asegurar el Derecho a que los pequeños proyectos de renovables queden exentos de participar en licitaciones, que se simplifique su tramitación administrativa y que en las subastas se permita la participación no discriminatoria de pequeños actores y entes locales, sin medidas retroactivas.
  • Hacer una planificación de áreas de exclusión para la instalación de energías renovables (solar, eólica, tendidos eléctricos asociados…) teniendo en cuenta los Territorios Agrarios Históricos (TAH) y los Suelos de Alto Valor Agrológico (SAVA). 
  • Fomentar una agricultura y ganadería ecológica, sostenible, extensiva y no dependiente de inputs externos de fertilizantes y herbicidas, recuperando los usos tradicionales, mucho más eficientes, productivos y sostenibles en nuestro suelo y nuestro clima que la agricultura y ganadería industrial.
  • Elaborar un Plan de Áreas de Exclusión para la instalación de energías renovables (principalmente eólica, solar y tendidos eléctricos asociados), con cartografía pormenorizada de todo el territorio en función de la distribución y abundancia de la biodiversidad, calidad paisajística, suelos de alto valor agrológico y otros aspectos patrimoniales potencialmente afectados, clasificando el territorio entre zonas aptas y no aptas, con criterios definidos y cuantificables que serán incluidos en el PNIEC.
  • Para la elaboración del Plan de Áreas de Exclusión por motivo de biodiversidad es necesario la obtención de información ambiental actualizada y completa sobre la distribución, tendencia, abundancia y estatus de conservación de la biodiversidad potencialmente afectada por estas infraestructuras en todo el territorio estatal. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la información disponible actualmente está anticuada o incompleta debido a la falta de financiación de las administraciones públicas para el seguimiento de la Vida Silvestre.
  • El PNIEC definitivo debe incluir este Plan de Áreas de Exclusión, implantando una moratoria en la aprobación en las Declaraciones de Impacto Ambiental hasta que la elaboración de la información ambiental actualizada esté realizada. Con ella se podrá diseñar y elaborar el Plan de Exclusión y finalmente aprobar el PNIEC.
  • En ningún caso ha de ser un objetivo del PNIEC simplificar el proceso administrativo de evaluación de impacto ambiental, sino al contrario. Dado que ya ha sido cuestionada su efectividad, se debe aumentar la exigencia en la calidad, duración e intensidad de los trabajos de campo de los Estudios de Impacto Ambiental.
  • El PNIEC debe tener como objetivo garantizar la conservación de la biodiversidad existente, y no pretender compensar el daño causado por el plan mediante medidas compensatorias o medidas adicionales como la creación de nuevos espacios para la conservación.
  • El PNIEC debe basarse en el Principio de Precaución (cautela), ya que consideramos que el riesgo de daño ambiental sobre la biodiversidad  no puede ser conocido previamente, porque no se pueden conocer los efectos a mediano y largo plazo, y por lo tanto, no se pueden adoptar las medidas para neutralizarlo. 

El grado de madurez actual de la sociedad española en materia medioambiental es el mayor de nuestra historia. Esto, unido al desarrollo y abaratamiento de la tecnología asociada a las energías renovables, hace que nos encontremos ante una oportunidad histórica para cambiar nuestro modelo energético y de consumo hacia un modelo descarbonizado, distribuido, barato y respetuoso con el medio ambiente en un sentido amplio, es decir, aspiramos a conseguir una Transición Ecológica Justa.  

Para ello se necesitan políticas valientes contra el cambio climático. La primera de ellas debe ser revisar el PNIEC incluyendo las medidas que establecen las Directivas Europeas de eficiencia energética de edificios, de energías renovables, del mercado interior de la electricidad y el Reglamento de Gobernanza de la Unión de la Energía y de la Acción Climática y comprometerse a incorporarlas al ordenamiento jurídico. Pero además es absolutamente necesario que el PNIEC asegure nuestra soberanía alimentaria, la posibilidad de tomar decisiones sobre cómo vivir en el territorio, y la conservación de nuestro patrimonio cultural y natural.

Por todo ello y ante la ambigüedad y falta de concreción de la actual redacción del PNIEC, los abajo firmantes decimos que ASÍ NO se podrá conseguir llevar a cabo una Transición realmente Ecológica, Justa y Democrática.

Plataforma para una Transición Ecológica Justa

www.transicionecologicajusta.org

manifiesto@transicionecologicajusta.org

twitter: @Plat_T_EcoJusta

El conejo ‘sucumbe’ a las malas prácticas agrícolas y cinegéticas

Ecologistas en Acción reclama que deje de gestionarse el conejo desde el alarmismo infundado, una estrategia estatal y que se avance en la protección y restauración de los hábitats de la especie.

https://www.ecoticias.com/naturaleza/198344/conejo-malas-practicas-agricolas

La reciente inclusión del conejo silvestre en la categoría de “en peligro” dentro de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) viene a demostrar que lo que llevan tanto tiempo señalando parte de la comunidad científica y las organizaciones ecologistas es un hecho.

No solo no cabe considerar al conejo como una plaga, sino que la realidad señala que sus poblaciones son las de una especie amenazada. Han decrecido enormemente, entre un 60 % y un 70 % según la UICN, habiéndose extinguido en áreas de distribución a escala local.

Este desplome de las poblaciones, que se suma a otros sufridos en el pasado, está afectando al papel estratégico de la especie como presa fundamental en los ecosistemas mediterráneos. Poniendo en riesgo la supervivencia de poblaciones naturales tradicionales de especies amenazadas, como el lince ibérico, el águila imperial o el águila de Bonelli o perdicera.

Sin duda son diversos los factores que contribuyen a esta situación, pero entre ellos emergen de forma significativa en el último informe de la UICN la destrucción de los hábitats a causa de la agricultura y la ganadería, y la sobreexplotación y la mala gestión a causa de la caza.

Las enfermedades víricas, la mixomatosis y las distintas variantes de la enfermedad hemorrágica, contribuyeron de manera crítica a la reducción de las poblaciones desde 1950 y aún hasta ahora. Pero la especie ha ido generando inmunidad, por lo que fenómenos de recuperación suceden a los de epidemia.

Lejos de poder controlar estas enfermedades, además se ven favorecidas por el constante trasiego de ejemplares vivos o muertos que la caza genera entre las distintas áreas de distribución. Por ello, la gestión humana del territorio y de este lagomorfo se revela como el principal factor para que se haya incrementado su nivel de amenaza.

En el caso de España, donde el conejo es especie cinegética y la responsabilidad de su gestión recae en las comunidades autónomas y en los cotos de caza, se ha impuesto en la última década la idea de que hay que hacer un control muy severo de las poblaciones a través de la gestión cinegética para evitar daños en la agricultura.

Hasta el punto de que los tibios intentos de enfocar la gestión de la especie de forma integral, como los planes regionales de Castilla-La Mancha o de Andalucía, se han derogado o caído en el olvido por la presión del lobby agrario y cinegético.

Además, el conflicto por los daños en la agricultura no se apacigua a pesar de que se cazan en proporción más conejos que nunca, con todo tipo de artes de caza y en todas las épocas del año. Los afectados se resisten a tomar sencillas medidas de protección de los cultivos y todo ello lleva a pensar básicamente que se exagera el problema, y que interesa mantener el clima de alarma social y victimismo creado en torno a él.

Las administraciones se desentienden de controlar la agricultura y la ganadería, fomentando la intensificación de estas actividades en el territorio, lo que supone la destrucción de los hábitats y su contaminación por pesticidas. Se guían por un enfoque trasnochado y radical de gestión de la especie, basado en el punto de vista de técnicos y científicos abiertamente procinegéticos.

La UICN ha situado a España en una encrucijada en relación al conejo. O redirige el modelo de gestión de la especie, o se acelerará su desaparición y, con ella, una parte esencial de la arquitectura de uno de los ecosistemas más biodiversos de Europa, el monte mediterráneo.

En este sentido la actuación coordinadora del Gobierno central, a través de los Ministerios con responsabilidades en agricultura y medio ambiente, se hace esencial. Hace falta un grupo de trabajo que elabore, ya, una estrategia estatal para el conejo.

Por su parte, las comunidades autónomas, dejando al margen Canarias donde la especie es introducida y cabe considerarse como invasora, tienen que reformular la condición de especie de caza del conejo. Sin perder de vista las singularidades de cada territorio, pero siempre sobre la base de que según la IUCN la especie está amenazada, la nueva regulación se debe hacer desde el planteamiento de las necesidades de protección y recuperación del conejo en España.

Fuente: Ecologistas en Acción

Participación en distintos eventos de la COP25

Socios de ANA hemos participado en los distintos eventos que se han desarrollado en Madrid con motivo de la celebración de la COP25, Conferencia 2019 de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se ha celebrado en Madrid pero bajo presidencia chilena, con la intención de alcanzar acuerdos y compromisos entre naciones para combatir los efectos del cambio climático.

Así participamos en la multitudinaria manifestación del viernes 6 de diciembre en la que decenas de miles de personas provenientes de toda España y de otros muchos países, junto a organizaciones, colectivos y comunidades indígenas venidos de todo el mundo, exigimos a los mandatarios reunidos en la COP 25 que adopten medidas urgentes y efectivas para evitar la catástrofe que se nos avecina.

La Emergencia Climática es ya una realidad dramática.

Algunos comenzamos la marcha junto a la Estación de Atocha en compañía de compañeros de Ecologistas en Acción y terminamos junto a los Nuevos Ministerios en el Paseo de la Castellana donde nos juntamos con otros socios que habían empezado desde otro punto, allí pudimos asistir junto al gran escenario montado a las intervenciones realizadas en nombre de las organizaciones convocantes, Fridays for Future, Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática, 2020 Rebelión por el Clima, Cumbre de los Pueblos, Sociedad Civil por la Acción Climática (SCAC) y Minga Indígena, así como a varias actuaciones como la de Macaco y Amaral, entre otros artistas.

La manifestación con el lema “Desde Santiago a Madrid, el mundo despertó” y secundada por más de 500.000 personas, fue calificada como “un rotundo éxito” y “una movilización histórica ciudadana”. Una movilización masiva que ha gritado que la sociedad civil ha despertado, que la emergencia climática y ecológica ya no se puede negar y que tenemos que actuar para afrontar la crisis.

También hemos participado junto a activistas por el clima y el cambio del modelo energético y social en diferentes eventos y talleres de la Cumbre Social por el Clima, la conocida como la Cumbre de los Pueblos, que ha reunido a cientos de colectivos, con una fuerte presencia de pueblos latinoamericanos e indígenas, desde el 7 al 13 de diciembre en la Universidad Complutense de Madrid (Campus Ciudad Universitaria) y en el Espacio de Convergencia de Hortaleza 88.

Y también pudimos acreditarnos y así poder visitar la “Zona Verde – Acción por el clima de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, COP25” en instalaciones de IFEMA, donde el protagonismo lo han adquirido grandes empresas, parece que con la intención de publicitar medidas para alcanzar los objetivos necesarios para minimizar los efectos del cambio climático. Algunas de las empresas han presentado acciones concretas para la reducción de sus emisiones de carbono.

Nos ha congratulado la actitud de algunas empresas que han puesto de manifiesto la evidencia de la importancia de la economía circular como motor de cambio. Ha sido este uno de los ámbitos en el que han coincidido varias de las empresas que aquí han participado, el del importante aporte de la economía circular a la adaptación y la mitigación del cambio climático desde la actividad empresarial. La reducción de emisiones, la eficiencia energética, el ahorro de agua y la prevención de residuos son algunas de las principales aportaciones de la economía circular para frenar el avance de la crisis climática y evitar los peores escenarios que auguran distintas predicciones. La economía circular supone un cambio cultural en el sistema productivo y de consumo: la única salida posible para afrontar la falta de recursos y reducir el impacto ambiental de la actividad económica, creando valor y empleo. Por ello las empresas deben afrontar la lucha contra el cambio climático como una oportunidad de mejora y adaptación a un ecosistema de economía circular.

Y de Madrid nos hemos venido satisfechos por la experiencia vivida y por el nivel de conciencia y movilización que hemos visto y vivido en la lucha contra el Cambio Climático, aunque también entristecidos y enfadados con los dirigentes políticos y representantes de 200 países porque no han logrado impulsar la acción climática como se esperaba, debido a la falta de voluntad de los principales países emisores de CO2 de adquirir nuevos compromisos de reducción.

Esperemos que para la próxima cumbre en 2020 puedan alcanzar los acuerdos necesarios para estar a la altura de las exigencias que se demandan y de la gravedad de la situación de Emergencia Climática en la que estamos inmersos.

Salva a las abejas y los agricultores

Hoy lunes se ha lanzado una iniciativa ciudadana europea para recoger firmas para prohibir plaguicidas tóxicos, ANA que forma parte de la Red para la Prohibición de los Plaguicidas Neurotóxicos y de la Plataforma SOSbiodiversidad SOSabejas no sólo apoya esta iniciativa sino que la suscribe como propia e insta a sus socios y simpatizantes a que firmen y difundan entre familiares y amigos para poner nuestro granito de arena a la consecución del fin perseguido.

Salva a las abejas y a los granjeros

¡Nos estamos uniendo en toda la Unión Europea para pedir una agricultura apta para las abejas en beneficio de los agricultores, la salud y el medio ambiente! Con nuestra Iniciativa Ciudadana Europea, pedimos a la Comisión Europea que apoye un modelo agrícola que permita que los agricultores y la biodiversidad prosperen en armonía.

Firma la Iniciativa Ciudadana Europea «¡Salva a las abejas y los agricultores!»

Nuestras demandas clave

Una eliminación gradual del uso de pesticidas sintéticos

Para 2030, el uso de pesticidas sintéticos se reducirá gradualmente en un 80 por ciento en la agricultura de la UE. Para 2035, la agricultura en toda la Unión estará trabajando sin pesticidas sintéticos.

Medidas para recuperar la biodiversidad.

Se restaurarán los hábitats y las áreas agrícolas se convertirán en un vector de recuperación de la biodiversidad.

Apoyo a los agricultores.

Los agricultores deben recibir apoyo en la transición necesaria hacia la agroecología. Se favorecerán las granjas pequeñas, diversas y sostenibles, se expandirá la agricultura orgánica y se apoyará la investigación en agricultura libre de pesticidas y transgénicos.

COMIENZA LA RECOGIDA DE FIRMAS DE LA ICE #SaveBeesAndFarmers!!

Para que nos escuchen, hay que llegar al millón de firmas en menos de un año…

Compartimos enlace:
www.savebeesandfarmers.eu/

¿aún no firmaste?

Ayuda a las #abejas y otros #polinizadores se tarda muy poco tiempo…

Help Save #Bees and #Farmers: Sign the European Citizens’ Initiative now! https://www.savebeesandfarmers.eu/

Estamos a tiempo de salvar a las aves

Rafael Arenas González
05/10/2019

https://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/estamos-tiempo-salvar-aves_1327431.html?fbclid=IwAR0k8_HMc3uTtz1f-5CqtX_bCI2xd-XnLnJsAPp6quLb3dWYpotEG1s1jsw

Recuerdo una tarde de otoño de hace un lustro, cuando fui a realizar una espera para intentar observar al lince en los olivares del área de reintroducción del Guadalmellato. Atardecía en lo alto de un cerro desde donde tenía una amplia visión de olivares entremezclados con manchas de monte mediterráneo. Quedé estremecido por el hondo silencio que me acompañó todo el atardecer, eran olivares sin vida. De pronto recordé situaciones similares vividas durante mi juventud donde el canto de las aves y sus movimientos eran la normalidad del paisaje.

En los últimos 35 años se ha avanzado mucho en materia de conservación, hay una extensa red de espacios naturales protegidos, 30% de la superficie de Andalucía. De igual manera se ha avanzado en los programas de conservación y muchas especies han mejorado con carácter general su situación de partida, pero se le dio la espalda a los sistemas agrícolas, y éstos se tornaron cada vez más agresivos con la utilización de herbicidas muy efectivos que impedían el desarrollo de la mayoría de las plantas. El objetivo era tener un solar solo con la planta cultivada. A su vez se asistía a la aparición de nuevos insecticidas sistémicos que eran absorbidos por la planta y se distribuían por todas las partes de la misma, y desde allí ejercían su función.

La bomba de relojería estaba dispuesta y actuando sin darnos cuenta. Los insectos morían por el tóxico o la falta de alimento, su comunidad se iba empobreciendo. Comenzaron a notarse claramente los primeros efectos hace más de 15 años cuando el conejo superaba la nueva enfermedad y alcanzó densidades más o menos normales. No encontró comida y se volcaron en las plantas cultivadas. Ya en aquel tiempo algunos cazadores advertían que en el campo cultivado no quedaba ni un «hormigo».

Estudios indican que los insectos están desapareciendo de la faz de la Tierra a una velocidad de vértigo. El 41% de las especies están en declive y una tercera parte, en peligro de extinción por el efecto combinado de la acción humana y el cambio climático. Al ritmo actual (con una caída anual del 2,5% de la biomasa), los animales invertebrados más diversos del planeta podrían extinguirse en apenas un siglo.

Otros estudios señalan que en Alemania se ha producido una pérdida del 76% de la biomasa de insectos voladores, mientras que en Reino Unido se perdió el 58% de las especies de mariposas en suelo agrícola en la primera década del siglo. A esto se le ha llamado el «efecto parabrisas» por la disminución de los insectos que impactan en los parabrisas de los coches. Haced un poco de memoria sobre esto.

Muchas aves durante la cría alimentan a sus pollos con insectos aunque sean consideradas granívoras. La ecuación es muy fácil, menos comida, menos pollos y por tanto las poblaciones comienzan a disminuir sin observar ningún efecto directo de muerte. La SEO ha constatado que el 37% de las aves que se reproducen en España muestran reducciones de su población. En total, del conjunto de aves analizadas que se hallan en situación de declive, acumulan la pérdida de 64.511.917 ejemplares entre 1996 y 2016. En algunas especies los datos son alarmantes como el sisón común (-71,73%), la codorniz común (-61,63%), el alcaudón real (-56,65%) y el escribano cerrillo (-50,46%). Otras presentan un declive entre el 30-40%, como el cernícalo vulgar, el pito real, la perdiz roja, la golondrina común, los vencejos y los gorriones. Recientemente se ha publicado un estudio en el que se concluye que sobre 529 especies en Norteamérica (EEUU y Canadá) se han perdido 3.000 millones de pájaros con un descenso generalizado del 60%.

Un grupo de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales ha constatado que las aves de los campos de cultivo también se extinguen en las zonas protegidas que integran la Red Natura 2000, su protección no es garantía suficiente.

Para remediar la situación hay que trabajar con las causas principales, la agricultura intensiva y el uso masivo de pesticidas y fertilizantes artificiales de todo tipo, y el cambio climático. Con respecto a la primera, hay que desarrollar aún más las prácticas del control integrado de plagas, utilizar medios naturales como son los insectos predadores, las avispas parásitas, e incluso el control biológico cuando sea necesario. Hay muchas maneras de controlar las plagas de insectos, y los insecticidas deberían ser la última arma a utilizar, no la primera. El uso de semillas recubiertas con insecticidas sistémicos debería ser prohibido.

Existe una herramienta muy poderosa con la que podemos revertir esta situación en un plazo relativamente corto, y se llama Política Agraria Comunitaria. Tanto que se defiende el mundo rural hoy día, casi nadie reclama que el campo sin vida no es campo. Es la hora de abandonar un modelo desequilibrado y cambiar de rumbo hacia uno más sostenible. La PAC ha fallado en el objetivo de conservar la biodiversidad.

HUELGA MUNDIAL POR EL CLIMA

El próximo día 27 de septiembre se va a celebrar la primera huelga por el clima. Se trata de un evento de nivel mundial que pretende llamar la atención a los gobernantes, empresas, agentes socioeconómicos y ciudadanía en general sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para hacer frente al cambio climático. El momento en el que nos encontramos es crucial, ya que estamos a las puertas de una crisis climática sin precedentes en la historia de la humanidad y está en juego el futuro de las generaciones actuales y venideras.

En defensa del futuro, de un planeta vivo y de un mundo justo, desde ANA nos sumamos a la convocatoria internacional de huelga mundial por el clima, una movilización que será, huelga estudiantil, huelga de consumo, movilizaciones en los centros de trabajo y en las calles, cierres en apoyo de la lucha climática,… e invitamos a todos nuestros socios, simpatizantes y seguidores a secundar esta convocatoria y a sumarse a las distintas movilizaciones que sucederán el 27 de septiembre, y en concreto a la manifestación convocada por los Colectivos de Cádiz por el Clima a las 19,00 horas en la Plaza San Juan de Dios en Cádiz capital.

Insecticidas, el mayor depredador de las aves silvestres

lunes 16 sept 2019 https://www.ecoticias.com/naturaleza/196504/insecticidas-mayor-depredador-aves-silvestres

En América del Norte, el 74 % de las poblaciones de aves migratorias que dependen del hábitat agrícola han disminuido significativamente desde 1966, y los pesticidas podrían estar contribuyendo en parte a este declive.

 En los cultivos de arroz, maíz, colza, girasol, soja, frutas, verduras e incluso en los de plantas ornamentales, que atraviesan las aves en sus migraciones, se emplea un químico, el imidacloprid, que pertenece a los neonicotinoides, la clase de insecticida más utilizada en el mundo, para el control de plagas y el tratamiento de semillas.  

El pesticida, que se comercializa desde mediados de los años 90, cuyo uso está estimado en más de 20.000 toneladas de sustancia activa al año, puede pulverizarse en las hojas o inyectarse en los troncos de los árboles, entre otras aplicaciones.

En el 60 % de los usos se aplica en el suelo o directamente en las semillas, pudiendo afectar a insectos o vertebrados que las ingieren.

Hasta el momento, varios estudios habían demostrado que el compuesto perjudicaba a las abejas polinizadoras, actuando en su sistema nervioso central.

Un nuevo trabajo, publicado en la revista Science, demuestra que el pesticida también impacta en los gorriones corona blanca (Zonotrichia leucophrys) que se alimentan de semillas tratadas que quedan en la superficie del suelo tras su dispersión.

“Nuestra investigación muestra que si un pequeño pájaro cantor come solo algunas de estas semillas tratadas le causa efectos anoréxicos como la supresión de apetito y la rápida pérdida de peso”, explica Christy Morrissey, investigadora en el departamento de Biología de la Universidad de Saskatchewan (Canadá) y autora principal del estudio.

Primera evidencia de los efectos negativos

Las científicas realizaron un experimento con gorriones, expuestos a pequeñas dosis de imidacloprid durante una escala en su migración de primavera al sur de Ontario (Canadá).

Así pudieron comprobar que al consumir alimento cubierto de insecticida, las aves reducían su carga de grasa, lo que les hacía retrasar el momento de reanudar su viaje.

“Después de alimentarlas, mantuvimos a las aves durante seis horas para controlar los cambios en el peso corporal y el consumo de alimentos”, señala la experta que lleva 20 años trabajando en temas de ecotoxicología en aves y en neonicotinoides desde 2012.

Después, rastrearon su movimiento y comportamiento con nuevas tecnologías de marcaje ligero a través del Sistema de Rastreo de Vida Silvestre Motus.

“Los gorriones que recibieron la dosis más alta de imidacloprid salieron en promedio 3,5 días más tarde que los pájaros de control”, revela Morrissey.

Además, esas mismas aves perdieron el 6 % de su masa corporal en las seis horas en las que estuvieron monitorizadas. Ambos resultados están asociados con el consumo del insecticida.

“Las aves dosificadas comieron menos y es probable que retrasaron su vuelo porque necesitaban más tiempo para reponerse y recuperar sus reservas”, subraya Margaret L. Eng, coautora e investigadora en el Centro de Toxicología de la universidad canadiense.

Según las científicas, estos efectos podrían afectar severamente a las posibilidades de supervivencia y reproducción de las aves, ya que la migración es un período crítico para estos animales.

“Cualquier demora puede dificultar su éxito en la búsqueda de pareja y en la anidación”, concluye Morrissey, para quien estas consecuencias podrían explicar, en parte, por qué las especies de aves migratorias y agrícolas están disminuyendo tan dramáticamente en todo el mundo.

Fuente: SINC

Imagen de portada: este pequeño gorrión corona blanca ha participado en el experimento para monitorizar su comportamiento tras el consumo de semillas tratadas con insecticida. El ave lleva un radiotransmisor diminuto para rastrear sus movimientos migratorios. Fuente: Margaret Eng.

Imagen vertical: semillas de cereales cubiertas de pesticida. Fuente: Margaret Eng