Advertencia de la Comunidad Científica Mundial a la Humanidad: Segundo Aviso

Advertencia de la Comunidad Científica Mundial a la Humanidad: Segundo Aviso

Manifiesto firmado por 15.364 científicos de 184 países.

20/11/2017 | William J. Ripple, Christopher Wolf, Mauro Galetti, Thomas M Newsome, Mohammed Alamgir, Eileen Crist, Mahmoud I. Mahmoud, William F. Laurance

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Hace 25 años, la asociación norteamericana Union of Concerned Scientists y más de 1500 científicos independientes, incluyendo la mayoría de los Premios Nobel en Ciencias que vivían entonces, escribieron “La Advertencia de los Científicos del Mundo a la Humanidad”, 1992. Estos profesionales preocupados, reclamaron a la humanidad que frenase la destrucción ambiental y avisaron de “sería necesario un gran cambio en nuestra forma de cuidar la Tierra y la vida sobre ella, si quería evitarse una enorme miseria humana…”. En su manifiesto, mostraban que los seres humanos estaban en rumbo de colisión con el mundo natural. Expresaron preocupación acerca de daños actuales, inminentes y potenciales sobre el planeta Tierra por: La destrucción de la capa de ozono, la disponibilidad de agua dulce, el colapso de la pesca marina, el incremento de zonas muertas en los océanos, la pérdida de masa forestal, la destrucción de biodiversidad, el cambio climático y el crecimiento continuado de la población. Proclamaron que cambios fundamentales eran urgentes y necesarios para evitar las consecuencias que nuestro actual rumbo podrían acarrearnos.

Los autores de la declaración de 1992 temían que la humanidad estaba empujando a los ecosistemas de la Tierra más allá de su capacidad de soportar la red de la vida. Describieron cuán rápido nos estábamos aproximando a muchos de los límites de lo que el planeta puede tolerar sin daños serios e irreversibles. Los científicos alegaron que deberíamos estabilizar la población, describiendo como la enorme cifra – que ha crecido en 2000 millones desde 1992, un incremento del 35 % – ejerce una presión sobre la Tierra que puede aplastar otros esfuerzos para conseguir un futuro sostenible (Crist et al. 2017). Imploraron que redujéramos las emisiones de gases efecto invernadero (en adelante, GEI) y eliminásemos los combustibles fósiles, redujéramos la deforestación y revirtiéramos la tendencia de extinción de la biodiversidad.

En el 25º aniversario de su llamada de atención, miramos hacia atrás a su alarma y evaluamos la respuesta humana, analizando la evolución en el tiempo de los indicadores disponibles. Desde 1992, con la excepción de que se ha estabilizado la capa de ozono, la humanidad ha fracasado en hacer suficientes progresos para resolver esos retos ambientales previstos y, de manera muy alarmante, en la mayoría de ellos, estamos mucho peor que entonces. Especialmente preocupante es la trayectoria actual del catastrófico cambio climático de origen humano debido a las crecientes emisiones de GEI procedentes de la quema de combustibles fósiles (Hansen et al. 2013), la deforestación (Keenan et al. 2015) y la producción agrícola – principalmente por la ganadería de rumiantes y el consumo de carne (Ripple et al. 2014). Además, hemos desatado un evento de extinción masiva de especies, la sexta en unos 540 millones de años, mediante la cual muchos de las actuales formas de vida podrían ser aniquiladas o, como poco, comprometidas a la extinción hacia el final de este siglo.

Por la presente, damos un Segundo Aviso a la Humanidad (…). Estamos poniendo en peligro nuestro futuro por nuestro desproporcionado consumo material y por no darnos cuenta de que el alocado crecimiento de la población mundial es el principal impulsor detrás de la mayoría de amenazas ecológicas e, incluso, societales (Crist et al. 2017). Con su fracaso en limitar adecuadamente el crecimiento de la población, en reevaluar el papel de una economía enraizada en el crecimiento permanente, en reducir la emisión de GEI, en incentivar la energía renovable, en proteger el hábitat, en restaurar los ecosistemas, en parar la extinción de fauna, en frenar las especies invasivas, la humanidad no está tomando los pasos urgentes que necesitamos para salvaguardar nuestra muy amenazada biosfera.

Puesto que la mayoría de líderes políticos responde a la presión, los científicos, los medios de comunicación y los ciudadanos deben insistir en que sus gobiernos pasen a la acción inmediata, como un imperativo moral hacia las actuales y futuras generaciones, humanas y de otras formas de vida. Con una marejada de esfuerzos desde organizaciones surgidas desde el pueblo, la obstinada oposición puede ser superada y los líderes políticos se verán obligados a hacer lo correcto. Es también el momento de reexaminar y modificar nuestros comportamientos individuales, incluyendo nuestra propia reproducción (idealmente, al nivel de reemplazo, 2 hijos por mujer, como máximo) y reducir drásticamente nuestro nivel de consumo per-cápita de combustibles fósiles, carne y otros recursos.

La rápida reducción mundial de las sustancias que destruían la capa de ozono nos muestra que podemos hacer cambios positivos cuando actuamos de manera decidida. También hemos hecho avances importantes para reducir la pobreza extrema y el hambre (www.worldbank.org). Otros progresos notables incluyen: rápida reducción de las tasas de fertilidad en muchas regiones mediante políticas educativas entre mujeres y jóvenes (www.un.org/esa/population), la prometedora reducción de la tasa de deforestación en algunas regiones y el rápido despliegue de energías renovables. Hemos aprendido mucho desde 1992, pero el progreso de los cambios necesarios y urgentes en políticas ambientales, comportamiento humano y reducción de las inequidades globales está, todavía, lejos de ser suficiente.

Las transiciones hacia la sostenibilidad se pueden producir de diferentes maneras, pero todas requieren presión de la sociedad civil y argumentaciones basadas en evidencias, liderazgo político, políticas adecuadas, mercados y otras consideraciones. Ejemplos de acciones diferentes y efectivas que la humanidad puede tomar para la transición a la sostenibilidad incluyen (sin presumir orden de importancia o urgencia):

  – Priorizando la promulgación de grandes reservas protegidas de una proporción significativa de los hábitats terrestres, marinos, de agua dulce y aéreos de todo el mundo;

 – Mantenimiento de los servicios ecosistémicos de la naturaleza parando la conversión de selvas, bosques, pastizales y otros hábitats naturales;

 – Restaurar comunidades con plantas autóctonas a gran escala, principalmente, bosques;

 – Devolver a la naturaleza salvaje zonas con especies nativas, especialmente con depredadores ápice, para recuperar procesos y dinámicas ecológicos;

 – Implementar políticas adecuadas para remediar la extinción de especies animales, la caza furtiva y la explotación y comercio de especies amenazadas;

 – Reducir el desperdicio de alimentos mediante educación y mejores infraestructuras;

 – Promover un cambio hacia dietas más vegetales y menos animales;

 – Promover la reducción adicional de los índices de fertilidad procurando que mujeres y hombres tengan acceso a la educación reproductiva y a los servicios voluntarios de planificación familiar, especialmente, en lugares donde falten tales recursos;

 – Aumentar la educación ambiental para niños y fomentar un mayor aprecio por la naturaleza por parte de la sociedad.

 – Desinvertir en inversiones monetarias e invertir en iniciativas que promuevan cambio ambiental

 – Idear y promover tecnologías no contaminantes y adoptar masivamente energías renovables y, simultáneamente, eliminar subvenciones a la producción de energía con combustibles fósiles.

 – Revisar nuestra economía para reducir desigualdades y asegurarse que precios, impuestos y sistemas de incentivos tengan en cuenta los costes reales que nuestro patrón de consumo imponen en nuestro medio ambiente; y

 – Evaluar de manera científica el tamaño de población humana sostenible a largo plazo y pedir a las naciones y a sus líderes que apoyen ese objetivo vital.

Para prevenir pérdidas catastróficas de biodiversidad y un deterioro generalizado de las condiciones de vida humana, la humanidad debe poner en práctica una forma de vida más sostenible ambientalmente que la actual (“business as usual”). Esta receta ya fue bien articulada hace 25 años por los científicos del mundo, pero en la mayoría de los temas, no hemos escuchado su llamada de atención.

Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de la actual trayectoria que nos lleva al fracaso y nos estamos quedando sin tiempo. Debemos reconocer, en nuestras vidas diarias y en nuestras instituciones de gobierno, que la Tierra con toda su vida es nuestro único hogar.

Manifiesto firmado por 15.364 científicos de 184 países.

REDUCE – REUTILIZA – RECICLA

REDUCE – REUTILIZA – RECICLA

Construye un Planeta limpio, administrando sus recursos y conservando el medioambiente.

¡CUIDA TÚ PLANETA!

Un alto porcentaje de nuestras basuras y desechos se pueden REDUCIR – REUTILIZAR Y RECICLAR, disminuyendo el impacto ambiental, ayudando a gestionar mejor las reservas agotables del Planeta (materiales y energía) y generando menos gases contaminantes entre ellos CO2

Si «REDUCIMOS» la basura disminuimos vertederos y por consiguiente generaremos menos CO2 a la atmósfera, reduciendo el impacto en el medio ambiente.

Si «REUTILIZAMOS» alargamos la vida útil de muchos artículos, aprovechando mejor la inversión en materia prima y energía utilizada en ellos.

Si «RECICLAMOS», muchos materiales retornan a la cadena de producción como materia prima, ahorrando en el consumo de nuevos recursos, o sea estaremos gestionando mejor las reservas del Planeta.

1ª-R

R E D U C I R  –          (Generar menos basura)

Si Reducimos el problema de la basura, disminuimos el impacto en el medio ambiente.

“Si compro y consumo mucho… más basura genero y mas residuos produzco”

Debemos consumir de forma racional. No perdamos la cabeza comprando compulsivamente, impulsados por estrategias de marketing comercial o absurdas y efímeras tendencias pasajeras.

– Ayuda a conservar los recursos naturales,

– Disminuye la contaminación del Aire y el Agua.

– Disminuye los desechos, y…

– Baja los costes en el proceso de recolección y destino final de los desperdicios.

La reducción puede realizarse en 2 niveles: reducción del consumo de bienes o de energía. De hecho, actualmente la producción de energía produce numerosos desechos (desechos nucleares, dióxido de carbono,…)

Este es el Objetivo:

– Reducir o eliminar la cantidad de materiales destinados a un uso único (por ejemplo, los embalajes).

– Adaptar los aparatos en función de sus necesidades (por ejemplo poner lavadoras y lavavajillas llenos y no a media carga).

– Reducir pérdidas energéticas o de recursos: de agua, desconectar aparatos eléctricos en «stand by», conducción eficiente, desconectar transformadores, etc.

– Reducir la emisión de gases contaminantes, nocivos o tóxicos evitará la intoxicación animal o vegetal del entorno si llega a cotas no nocivas.

Países europeos trabajan con una importante política de reducción de la basura, considerando La basura es alimento «para la tierra». Producir productos sin contaminantes (100% biodegradables), es una importante tarea, para evitar o por lo menos reducir al máximo su impacto en el medioambiente una vez finalice la vida útil de cada producto.

2ª-R

R E U T I L I Z A R    –       (Volver a usar)

“Si reutilizamos objetos, menos basura producimos y menos recursos del planeta gastamos”

Si damos la máxima utilidad a las cosas, sin necesidad de destruirlas o deshacernos de ellas, muchos materiales pueden resultar útiles para otras cosas extendiendo su “vida útil”.

Reutilización:

Segunda «R» muy importante, porque también reduce el impacto en el medio ambiente, indirectamente.

Si «reutilizamos» un objeto podemos darle una segunda vida útil. Todos los materiales o bienes pueden tener más de una vida útil, bien sea reparándolos para un mismo uso o con imaginación para un uso diferente.

Ejemplos: Utilizar la otra cara de las hojas impresas. Rellenar botellas, reutilizar la madera de los palets…

3ª-R

R E C I C L A R(Clasificar los materiales para usarlos varias veces)

Es separar los distintos tipos de basura. Consiste en usar los materiales una y otra vez, para hacer nuevos productos y de esta forma reducimos y gastamos menos recursos naturales agotables.

Por ejemplo, separando:

Plástico; Papel; Latas de aluminio; Metales; Vidrio; Materia orgánica…

Ésta es la “R” más popular debido a que el sistema de consumo actual ha preferido usar envases de materiales reciclables (vidrio, plásticos y bricks).

Por ejemplo, el vidrio y la mayoría de plásticos se pueden reciclar calentándolos hasta que se funden, y dándoles una nueva forma. Es como utilizar algo desde su inicio. En el caso del vidrio en concreto, el ciclo de reciclaje es infinito: de una botella se obtiene otra botella.

«Última llamada»

ÚLTIMA LLAMADA: UN MANIFIESTO POR LA TRANSFORMACIÓN DE MODELO FRENTE A LA CRISIS ECOLÓGICO-SOCIAL

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ANA apoya, ha firmado y se ha comprometido a divulgar el manifiesto, al tiempo que solicita a socios y simpatizantes que lo apoyen y firmen a título individual

 

“Última llamada” es el título de un manifiesto hecho público hoy en el que se reclaman propuestas de cambio más audaces para hacer frente a una crisis ecológica que afecta a todos los ámbitos y provoca injusticias sociales. Más de 250 académicos, intelectuales, científicos, activistas y políticos han firmado un documento dirigido especialmente a los proyectos sociales y políticos alternativos. No valen recetas antiguas, es precisa una gran transformación.

“Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible”, explica el manifiesto. Se agotan los recursos naturales y energéticos y se rompen los equilibrios ecológicos de la Tierra. La crisis ecológica no puede esperar ni es un tema parcial.

“Frente a este desafío no bastan los mantras cosméticos del desarrollo sostenible, ni la mera apuesta por tecnologías ecoeficientes, ni una supuesta “economía verde” que encubre la mercantilización generalizada de bienes naturales”. En el manifiesto se subraya la necesidad de una gran transformación que rompa con las inercias del modo de vida capitalista, basado en el consumo, y con los intereses de grupos privilegiados.

Pensadores y escritoras, representantes de movimientos sociales, del ámbito feminista y el universitario, de sindicatos y partidos políticos se han suscrito este documento abierto que quiere llamar la atención sobre la oportunidad que se abre en la actualidad.

El manifiesto hace referencia al “despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M”, que “está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social”.

Pero es fundamental que los proyectos alternativos tomen conciencia de las implicaciones que suponen los límites del crecimiento y diseñen propuestas de cambio mucho más audaces, reclama el documento. No valen antiguas recetas, porque “la crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica”.

“Última llamada” subraya la urgencia para emprender la gran transformación. “A lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables”.

El manifiesto, que pretende abrir un amplio debate en los proyectos sociales y políticos en construcción, aspira a “ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural.”

El manifiesto puede leerse en y firmarse online

El Manifiesto

«Última llamada»

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Esto es más que una crisis económica y de régimen: es una crisis de civilización

Los ciudadanos y ciudadanas europeos, en su gran mayoría, asumen la idea de que la sociedad de consumo actual puede “mejorar” hacia el futuro (y que debería hacerlo). Mientras tanto, buena parte de los habitantes del planeta esperan ir acercándose a nuestros niveles de bienestar material. Sin embargo, el nivel de producción y consumo se ha conseguido a costa de agotar los recursos naturales y energéticos, y romper los equilibrios ecológicos de la Tierra.

Nada de esto es nuevo. Las investigadoras y los científicos más lúcidos llevan dándonos fundadas señales de alarma desde principios de los años setenta del siglo XX: de proseguir con las tendencias de crecimiento vigentes (económico, demográfico, en el uso de recursos, generación de contaminantes e incremento de desigualdades) el resultado más probable para el siglo XXI es un colapso civilizatorio.

Hoy se acumulan las noticias que indican que la vía del crecimiento es ya un genocidio a cámara lenta. El declive en la disponibilidad de energía barata, los escenarios catastróficos del cambio climático y las tensiones geopolíticas por los recursos muestran que las tendencias de progreso del pasado se están quebrando.

Frente a este desafío no bastan los mantras cosméticos del desarrollo sostenible, ni la mera apuesta por tecnologías ecoeficientes, ni una supuesta “economía verde” que encubre la mercantilización generalizada de bienes naturales y servicios ecosistémicos. Las soluciones tecnológicas, tanto a la crisis ambiental como al declive energético, son insuficientes. Además, la crisis ecológica no es un tema parcial sino que determina todos los aspectos de la sociedad: alimentación, transporte, industria, urbanización, conflictos bélicos… Se trata, en definitiva, de la base de nuestra economía y de nuestras vidas.

Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible. Nuestra cultura, tecnólatra y mercadólatra, olvida que somos, de raíz, dependientes de los ecosistemas e interdependientes.

La sociedad productivista y consumista no puede ser sustentada por el planeta. Necesitamos construir una nueva civilización capaz de asegurar una vida digna a una enorme población humana (hoy más de 7.200 millones), aún creciente, que habita un mundo de recursos menguantes. Para ello van a ser necesarios cambios radicales en los modos de vida, las formas de producción, el diseño de las ciudades y la organización territorial: y sobre todo en los valores que guían todo lo anterior. Necesitamos una sociedad que tenga como objetivo recuperar el equilibrio con la biosfera, y utilice la investigación, la tecnología, la cultura, la economía y la política para avanzar hacia ese fin. Necesitaremos para ello toda la imaginación política, generosidad moral y creatividad técnica que logremos desplegar.

Pero esta Gran Transformación se topa con dos obstáculos titánicos: la inercia del modo de vida capitalista y los intereses de los grupos privilegiados. Para evitar el caos y la barbarie hacia donde hoy estamos dirigiéndonos, necesitamos una ruptura política profunda con la hegemonía vigente, y una economía que tenga como fin la satisfacción de necesidades sociales dentro de los límites que impone la biosfera, y no el incremento del beneficio privado.

Por suerte, cada vez más gente está reaccionando ante los intentos de las elites de hacerles pagar los platos rotos. Hoy, en el Estado español, el despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M (desde la primavera de 2011) está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social.

Sin embargo, es fundamental que los proyectos alternativos tomen conciencia de las implicaciones que suponen los límites del crecimiento y diseñen propuestas de cambio mucho más audaces. La crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica. En este sentido, no bastan políticas que vuelvan a las recetas del capitalismo keynesiano. Estas políticas nos llevaron, en los decenios que siguieron a la segunda guerra mundial, a un ciclo de expansión que nos colocó en el umbral de los límites del planeta. Un nuevo ciclo de expansión es inviable: no hay base material, ni espacio ecológico y recursos naturales que pudieran sustentarlo.

El siglo XXI será el siglo más decisivo de la historia de la humanidad. Supondrá una gran prueba para todas las culturas y sociedades, y para la especie en su conjunto. Una prueba donde se dirimirá nuestra continuidad en la Tierra y la posibilidad de llamar “humana” a la vida que seamos capaces de organizar después. Tenemos ante nosotros el reto de una transformación de calibre análogo al de grandes acontecimientos históricos como la revolución neolítica o la revolución industrial.

Atención: la ventana de oportunidad se está cerrando. Es cierto que hay muchos movimientos de resistencia alrededor del mundo en pro de la justicia ambiental (la organización Global Witness ha registrado casi mil ambientalistas muertos sólo en los últimos diez años, en sus luchas contra proyectos mineros o petroleros, defendiendo sus tierras y sus aguas). Pero a lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables. Deberíamos ser capaces de ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural. Además de combatir las injusticias originadas por el ejercicio de la dominación y la acumulación de riqueza, hablamos de un modelo que asuma la realidad, haga las paces con la naturaleza y posibilite la vida buena dentro de los límites ecológicos de la Tierra.

Una civilización se acaba y hemos de construir otra nueva. Las consecuencias de no hacer nada —o hacer demasiado poco— nos llevan directamente al colapso social, económico y ecológico. Pero si empezamos hoy, todavía podemos ser las y los protagonistas de una sociedad solidaria, democrática y en paz con el planeta.

— En diversos lugares de la Península Ibérica, Baleares y Canarias, y en el verano de 2014.

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 Ilustración de El Roto

Descarga el Manifiesto

Manifiesto Última llamada (PDF)

Algunos firmantes del manifiesto:

Ada Colau, Alberto Garzón, Antonio Turiel, Antonio Valero, Arcadi Oliveres, Belén Gopegui, Cayo Lara, Enric Duran, Esther Vivas, Ferrán Puig Vilar, Florent Marcellesi, Joan Herrera, Joan Martínez Alier, Joaquín Araujo, José Manuel Naredo, Juan Diego Botto, Juantxo López de Uralde, Justa Montero, Marina Albiol, Olga Rodríguez, Pablo Iglesias Turrión, Teresa Forcades, Teresa Rodríguez, Xosé Manuel Beiras, Yayo Herrero… (Ver lista completa al pie de la cual podrás firmar tú también)

Los 10 libros más recomendados

Desde ANA entendemos que la lectura es el camino hacia el conocimiento y la libertad.

La lectura nos permite viajar por los caminos del tiempo y del espacio, y conocer la vida, el ambiente, las costumbres, el pensamiento y las creaciones de los grandes hombres que han hecho y hacen la historia.

Desde el punto de vista psicológico ayuda a comprender mejor el mundo como a nosotros mismos, facilita las relaciones interpersonales, su desarrollo afectivo, moral y espiritual y en consecuencia, la capacidad para construir un mundo más justo y más humano.

Hoy queremos compartir con nuestros socios, amigos y simpatizantes este artículo donde nos recomiendan la lectura de diez libros sobre medio ambiente:

Los 10 libros más recomendados sobre medio ambientelibros

Por Julio El 6 de agosto de 2013

Mostramos una selección de los 10 mejores libros sobre medioambiente en castellano, seguro que hay muchos libros más, si alguien está interesado en enseñarnos algún otro, no dudéis en poneros en contacto con nosotros enviando un comentario, para incluirlo en futuras entregas.

Un libro puede ser el mejor compañero de viaje. Las editoriales, preocupadas por los problemas medioambientales, ofertan libros que muestran consejos para proteger la naturaleza o pequeños gestos sostenibles para salvar el mundo.

La lista la hemos elaborado basándonos en nuestra propia experiencia y gustos, además de la de amigos afines en la lectura sobre temas tan diversos como el calentamiento global, el cultivo ecológico, los huertos urbanos, arquitectura sostenible, el cambio climático, etc.

el-huerto-en-1-metro-cuadradoCon más de dos millones de ejemplares vendidos, “El huerto en un metro cuadrado” se convierte en una lectura indispensable para todos los amantes de la jardinería y la horticultura, con independencia de los metros cuadrados que dispongas para cultivar. En este libro ilustrado, podrás aprender a cultivar hortalizas y hierbas aromáticas, en armazones de un metro cuadrado. Para cultivar más en menos espacio, podrás ajustar la cosecha a tus necesidades y olvidarte de las malas hierbas y los abonos.

El huerto en un metro cuadrado te muestra un revolucionario método del huerto en un metro cuadrado creado por Mel Bartholomew, avalado por jardineros de todo el mundo. En este libro encontrará la información necesaria para la planificación y plantación del huerto, la fabricación de cajones y estructuras así como información sobre huertos verticales y jardines especiales.

“El huerto en un 1m2, Cultive más en menos espacio” de la editorial Blume, es un libro indispensable para apuntarte al carro del autoconsumo, y disfrutar de un huerto ecológico, sin químicos, y ser capaz de recolectar tus propias frutas y verduras del campo directamente a la mesa.

ISBN: 978-84-8076-613-5

En diciembre de 2006, Johan Tell decidió escribir “100 gestos para salvar el mundo”. El100gestos250x300 autor cuenta que aquella tarde se encontraba en su casa en Suecia admirando las flores de su jardín, cuando se dio cuenta que en su lugar debía haber una gran cantidad de nieve. Como él explica, el Calentamiento Global se produce por el efecto de invernadero, y éste, a su vez, sucede por las emisiones de dióxido de carbono. Casi todas las actividades que realiza el ser humano conllevan la emisión de este dañino gas. La lucha contra el Calentamiento Global es un problema de TODOS, y debemos participar contribuyendo con pequeños gestos cotidianos, y no esperar que los políticos de turno solucionen nuestros problemas.

El calentamiento global está llegando a unos topes insostenibles, pero esto no puede hacernos caer en el pesimismo, creo que los medios de comunicación tenemos que “luchar por informar”, aunque estemos en la era de Internet y de la Comunicación 2.0, hay todavía escasa o mala información y poca cultura ecológica, y eso sí, mucha afán consumista sin mirar por el planeta. El hecho de adquirir hábitos responsables en nuestros hogares es un factor clave a la hora de lograr un futuro más sostenible, el 33% de la energía del planeta y el 10% de agua disponible se consume de los hogares

100 gestos para salvar el mundo de la editorial EverGreen es un libro muy ameno, sencillo e inspirador que recomiendo su lectura. Aporta muchas ideas o “gestos” para afrontar los retos actuales y futuros que se nos presentan, y de esta manera poder contribuir al ahorro de energía, reducir la emisión de gases de efecto invernadero y garantizar una vida sostenible.

ISBN: 978-38-3651-742-3

libro-Eco-LogicoEste libro también los citamos aprovechando el Día Mundial del Libro 2013, es un libro ameno, que analiza de forma objetiva los temas medioambientales más controvertidos, entre los que se incluyen: ¿resolverá la construcción de más centrales nucleares el problema de la energía? ¿Qué debería tener prioridad, los automóviles ecológicos o un transporte público más eficiente? ¿Cómo conciliar economías de gran crecimiento, como las de la India o China, con una reducción en las emisiones de carbono?

“Eco ¡Lógico!: ¡Únete al debate medioambiental!” de Joanna Yarrow, de la editorial Blume. Es sencillo y claro, sin muchos retorcimientos y complejidades que hay en otros libros. Nos introduce en temas como: los agentes de cambio, los estilos de vida sostenibles, lo que está en nuestras manos, los transportes y su legado; y finalmente, comer-beber y comprar. En definitiva, viene a ser una pequeña guía para penetrar en él a veces, ininteligible mundo medio ambiental, especialmente para los profanos en la materia. Nos propone un reto: una nueva manera de pensar, que al terminar de leer las últimas líneas del libro os afirmo con rotundidad que lo consigue. ¡Reto conseguido!. Sus ilustraciones y su diseño promueven una lectura todavía más amena. Al final, está toda una serie de referencias bibliográficas y páginas web útiles.

ISBN: 978-84-8076-873-

La arquitectura ecológica es ya una realidad cada vez más palpable en nuestras green-buidingsciudades, más que algo futurista como lo corrobora, “100 CONTEMPORARY GREEN BUILDINGS”, de Philip Jodidio, una de las novedades más esperadas de la editorial Taschen.

“Los 100 edificios contemporáneos verdes“, son dos volúmenes que recogen 100 de las más importantes y sostenibles construcciones que se han levantado por todo el mundo. El autor de tan magna obra estudió Historia del Arte y Economía en la Universidad de Harvard, además de ser durante más de veinte años, editor jefe de la conocida revista Connaissance des Arts. Sobresale en su biografía sus publicaciones sobre los arquitectos más reconocidos del panorama mundial: Zaha Hadid, Richard Meier, Norman Foster o Jean Nouvel; y también la serie Architecture Now!.

En definitiva, un auténtico tesoro de la arquitectura  mundial ecoeficiente. Imprescindible para consultar y ser testigo de las magníficas instantáneas tomadas de estos edificios, que inspirarán muchas más obras sostenibles.

ISBN: 978-383654-191-6

El tiempo, a veces nos sorprende y nos fascina. A menudo, su caprichoso y arrebatado comportamiento parece que no sigue estaciones ni patrones.

El-tiempo-esta-locoDesde los cataclismos del pasado más remoto hasta los recientes excesos en forma de sucesivas olas de calor y tsunamis, ninguna de las preguntas que siempre hubiéramos querido formular queda sin responder.

“¿El tiempo está loco? y 74 preguntas más sobre el Cambio Climático”, de la editorial Rubes, afronta aquella parte de responsabilidad que como humanos nos corresponde y se pregunta por nuestro derroche de energía, los excesos de emisión de gases de combustión, la destrucción de la capa de ozono… En definitiva, facilita respuestas de manera franca y comprensible, dejando claro que, probablemente, el clima no es el único con tendencia a la locura.

ISBN: 978-84-497-0171-9

“El Cambio climático. Una realidad” de Isabel Ripa, es un proyecto conjunto de WWF y la editorial Viceversa.

El libro empieza explicando cómo surgió la vida en la Tierra y cómo ha evolucionadoisabel_ripa_thumb para que el lector entienda dónde vive pero también cómo lo hace, porque el papel que ha jugado el ser humano en los últimos años es fundamental para entender el calentamiento global.

La autora, Isabel Ripa es especialista en temas sobre medio ambiente que ha desarrollado su carrera en organismos internacionales como la Unión Mundial para la Naturaleza y otros nacionales, como la Consejería de Medio Ambiente de La Rioja.

“El Cambio climático. Una realidad” de la editorial Viceversa es un libro riguroso y a la vez claro y cercano, la voluntad de este libro es exponer los orígenes del cambio climático, sus síntomas, consecuencias, y las necesarias acciones que todos deberíamos emprender, con la esperanza de que, después de leerlo, nos demos cuenta de que el futuro está en nuestras manos.

ISBN: 978-84-92819-42-3

Si crees que el origen de la crisis mundial actual procede únicamente de las “hipotecas basura”, y del despilfarro de nuestros políticos, recomiendo leer este libro, y conseguirás entender por qué no es cierto.

hacia-un-mundo-mas-pequeno“Por qué el mundo está a punto de hacerse mucho más pequeño”, de la editorial Tendencias, es un libro que no deja indiferente a nadie. Explica de una manera sencilla el proceso de transformación que estamos viviendo. Totalmente dependiente del petróleo a bajo coste, nuestra civilización global se encuentra al borde de un cambio radical. Tanto los sistemas de comercio y finanzas como los de transporte y producción, las fuerzas laborales y las relaciones internacionales van a tener que reordenarse. La buena noticia es que el fin de la globalización, según sostiene Jeff Rubin, no será para mal.

El autor Jeff Rubin, es uno de los mayores estrategas financieros  y experto en energía de Norteamérica, según Rubin, “el origen de la recesión actual no son las llamadas ‘hipotecas basura’, como se nos ha dicho.  El verdadero motivo es el agotamiento del petróleo y de los recursos fósiles”.

ISBN: 978-84-93696-11-5

Estaréis pensando, ¿qué tiene que ver el sexo con la ecología?, la autora  Begoña García con el libro, “EcoSex o cómo disfrutar del sexo ecológicamente” de la editorial Océano Ambar, os puede despejar vuestras dudas.

En este libro nos explica varias situaciones sexuales en las que se puede ahorrar energía disfrutando del máximo placer. Dividido en cuatro apartados, reúne un sinfín de pequeños gestos que todo ciudadano puede llevar a cabo para contribuir al cuidado de nuestro hábitat, ya sea en la adquisición de prendas de vestir, en la selección de un determinado anticonceptivo, en las distintas vías para lubricar las zonas erógenas o en los lugares escogidos para desarrollar nuestras prácticas sexuales. Entre muchas otras propuestas incluye:ecosex-libro

◾Trucos para seducir sin malgastar energía.

◾Los mejores afrodisíacos ecológicos.

◾Masajes sensuales como alternativa a la Viagra.

◾Juguetes naturales para gozar del sexo individual.

◾Cómo organizar orgías y otras fiestas sostenibles.

ISBN: 978-84-75566-85-6

“El Planeta de los Estúpidos, Propuestas para salir del estercolero” de la editorial “Temas de hoy” narra las peripecias del autor Juan López de Uralde, cuando el 17 de diciembre de 2009, director de Greenpeace España, salía del palacio de Christiansborg esposado y escoltado. Acababa de colarse en la cena de gala de los dirigentes mundiales, dentro del marco de la Cumbre Climática de Copenhague, con el único propósito de despertar conciencias y lanzar un mensaje que daría la vuelta al mundo: “Los políticos hablan, los líderes actúan”.

ELPLANETADELOSESTUPIDOSComenzaban entonces para él tres largas semanas en el «Guantánamo del Clima», mientras fuera muchos se preguntaban si realmente merecía la pena arriesgarse a seis años de prisión, y si acaso es tanto lo que hay en juego. ¿Qué impulsa a un activista? ¿Qué valores, qué propósitos y sobre todo qué urgencias mueven a las organizaciones ecologistas? ¿Aún estamos a tiempo de revertir esta tendencia suicida? ¿Y cómo lo haremos? ¿Existe una alternativa a los combustibles fósiles?

Desde una perspectiva cercana y siempre comprometida, Juan López de Uralde rememora sus inicios en Greenpeace o Phoracantha, los días a bordo del “Rainbow Warrior” o del “Moby Dick”, en los bosques de la Patagonia o en las islas árticas de Svalbard, al tiempo que capítulo a capítulo recorre los principales problemas ecológicos: el cambio climático, las amenazas a la biodiversidad, la escasez y contaminación del agua, el riesgo que entraña el urbanismo desaforado, los residuos tóxicos… Una exposición de los retos a los que nos enfrentamos y de las posibles soluciones, planteada con la franqueza de quien ha sido testigo en primera línea y aun así conserva la esperanza.

La obra, de título provocador, pretende suscitar polémica y plantearse como si de una acción de Greenpeace se tratara, es decir, no es un libro más sobre ecologismo sino que se dirige directamente a nuestra conciencia ecológica como ciudadanos del planeta tierra.

Un libro con un mensaje optimista: estamos a tiempo de dejar el planeta en condiciones para las generaciones venideras.

ISBN: 978-84-8460-918-6

El compostaje es un proceso de transformación natural de los residuos orgánicos (restos de comida que tiramos habitualmente a la basura)  para obtener compost, un abono natural que sirve para aportar nutrientes a la tierra.

“Compost” de la editorial Blume, explica detalladamente cómo preparar de formacompost-libro natural el abono natural para su huerto. Cualquier cosa que se tira, que haya estado viva y pueda reciclarse, puede convertirse en compost, y este libro le demuestra lo fácil que es prepararlo. Una guía práctica para transformar los residuos del hogar y del huerto en fertilizante ecológico.

El autor, Ken Thompson, nos explica que, independientemente de l espacio que se disponga, podemos influir en el medio ambiente convirtiendo los residuos verdes en abono para el huerto. La producción de compost no sólo es sencilla y gratificante, sino que además no tendrá que gastar dinero en caros acondicionadores de suelo y acolchados. Pocas cosas son mejores para las plantas y el medio ambiente que un compost de huerto casero; pero, ¿por qué nunca resulta tan fácil producirlo como nos quieren hacer creer los expertos? Tal vez haya que culpar sobre todo a las expectativas poco realistas, junto con el anhelo actual por conseguir resultados inmediatos. Pero no desesperen; este libro erradica el misterio y la preocupación en torno a la elaboración de compost.

ISBN: 978-84-8076-825-2s

http://www.concienciaeco.com/2013/08/06/los-10-libros-mas-recomendados-sobre-medio-ambiente/

 

50 ideas sencillas para salvar el planeta

REPORTAJE

50 ideas sencillas para salvar el planeta

RAFAEL RUIZ / CLEMENTE ÁLVAREZ 19/10/2007 EL PAIS

Wangari Maathai, Nobel de la Paz en 2004: «No son las cosas grandes las que marcarán la diferencia, sino más bien los pequeños pasos que demos cada uno cada día». Es nuestra apuesta en esta nueva andadura. Cambiemos el rumbo. Está a nuestro alcance. Cada uno de nosotros, cada lector, cada periodista tiene en su mano más poder del que se imagina. Con sus pequeñas decisiones diarias -qué compra, dónde, cómo va a trabajar, cómo es su casa, a quién vota, dónde ahorra, qué come…- puede lograr que el planeta se recomponga. Seguramente haya escuchado (probablemente también lo haya pensado): «¿Para qué cambiar nuestros pequeños hábitos de consumo, si quienes realmente ostentan el poder siguen comportándose igual?». Nos minusvaloramos. Si nosotros exigimos otros productos, otras actitudes, Gobiernos y empresas deberán adoptar otros registros. Confianza y optimismo. Otro Nobel de la Paz, Martin Luther King: «Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo hoy aún plantaría un árbol». No se piden grandes esfuerzos, ni siquiera renunciar a la comodidad. La misma recomendación sirve para las compras que para nuestra vida: rechace el exceso de envoltorios, el empaquetado superfluo; lo único que hace es complicar nuestra bolsa de la basura. E. F. Schumacher, economista: «Debemos vivir con sencillez para que otros, sencillamente, puedan vivir».

1. Otras bombillas

Cambie las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo. Son más caras, pero duran hasta diez veces más, y gastan entre cuatro y cinco veces menos. Éste era el primer consejo de la campaña de promoción de la película Una verdad incómoda, de Al Gore. El Gobierno australiano obligó a comienzos de año a acometer ese cambio en todo el país, toda una revolución de bombillas. En España, cada hogar es responsable de producir hasta cinco toneladas anuales de CO2, principal causante del efecto invernadero. Tenemos que disminuir el consumo de energía. Nuestro comportamiento es decisivo para frenar el cambio climático, que, según los expertos, provocará este siglo un aumento de las temperaturas medias de dos a cuatro grados, una subida de las aguas de los mares de 28 a 43 centímetros y la extinción del 20% de las especies.

2. Demasiada basura

Las bolsas de basura de nuestras casas no paran de engordar. Otro síntoma más de la sociedad de consumo. En 1990, un español generaba una media de 323 kilos de residuos domésticos al año; en 2004, esta cantidad había aumentado a 524 kilos, según el Observatorio de la Sostenibilidad en España. Recuerde la triple regla de oro para gestionar bien los residuos: reducir, reutilizar y reciclar. La sociedad avanza en el reciclaje, pero no en las dos primeras opciones. Del cerca de kilo y medio de residuos que generamos cada uno al día en casa, casi medio kilo corresponde a envases y envoltorios. Estos materiales son muy voluminosos, y a menudo también superfluos e incluso complicados de reciclar. Debemos evitar comprar productos con exceso de embalaje. Si seguimos esta sencilla regla, nuestras bolsas de basura habrán solucionado buena parte de su sobrepeso.

3. El sol en casa

Las energías renovables se están implantando rápidamente. Los paisajes se han llenado de aerogeneradores (en algunas zonas hasta en exceso, con un impacto visual y auditivo sin calibrar). En poco tiempo se instalarán también en plataformas marinas. Y, según las nuevas normas de edificación, toda vivienda de nueva construcción debe incorporar unas superficies mínimas de colectores solares. Además, existen subvenciones para instalar placas fotovoltaicas; las compañías eléctricas están obligadas a comprar la energía que se genere con ellas a un precio con incentivo. A pesar de ser un país privilegiado en este sentido, a pesar del extraordinario potencial de sol con que contamos, España está muy por detrás en instalación de paneles en casas respecto a otros países, como Alemania y Austria, que soportan muchos más días nublados.

4. Un jersey y un toldo

Si tiene calefacción individualizada, instale un termostato para controlar el gasto. Antes de subir la temperatura o recurrir al aire acondicionado, probemos otras opciones que no requieran energía, como ponerse un jersey en invierno o generar corrientes cruzadas de aire en verano. Echemos mano también de toldos, persianas y ventiladores en época de calor. Y vigilemos a qué hora ventilamos las estancias. Si al final no son suficientes estas medidas, al menos habremos reducido las necesidades de calor o frío de la situación inicial. Recuerde, además, que las mejoras en el aislamiento de la vivienda permiten obtener ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado.

5. Desechos tecnológicos

Cuidado con la basura tecnológica; los aparatos electrónicos contienen sustancias peligrosas. Una batería de cadmio del móvil puede contaminar 600.000 litros de agua. No tire estos residuos a la basura. Llévelos a un punto limpio. Y piense dos veces antes de cambiar de aparato. Para fabricar un ordenador se han necesitado 240 kilos de combustibles fósiles, 22 kilos de productos químicos y 1.500 litros de agua. Fabricar un teléfono supone generar hasta 75 kilos de residuos contaminantes, aunque luego nos vendan como un gran adelanto su pequeñísimo tamaño.

6. Grifos en buen estado

Ojo con el agua. Revise todos los grifos de la casa. Que no goteen. Una forma de reducir el consumo es colocar difusores de caudal.

7. Vigile las facturas

Compruebe cada mes las facturas de agua y energía para llevar el control del consumo. Es más, propóngase bajarlo. Márquese un reto, un objetivo. Si lo logra, doble satisfacción.

8. Al mercadillo

Compremos muebles duraderos. Esto no quiere decir que tengan que ser nuevos, también podemos reciclar alguno o acudir a tiendas de segunda mano.

9. Gota a gota

Si tiene jardín, instale riego por goteo. Elabore su propio abono (compost) con los restos orgánicos. Y cuide mucho el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos.

10. Cartas sin papel

Pidamos que las facturas y extractos mensuales lleguen a nuestro correo electrónico en lugar de al buzón de cartas de casa. Menos papel que tirar.

11. Conducir menos

La regla más importante para hacer más habitable nuestro entorno urbano: conducir menos. El transporte público en España consume seis veces menos energía, por cada viajero, que el privado, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Los coches consumen ahora un 20% menos que hace 20 años, pero aun así, el transporte es responsable en España de un tercio de las emisiones de CO2. Los datos cantan: está comprobado que uno de cada diez viajes que se realizan en coche en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando. Si fuéramos a pie en todos los desplazamientos de menos de dos kilómetros, podríamos ahorrar a España casi 1.000 millones de litros de combustible al año.

12. Eco-coches

Si nuestra única opción es el coche, busquemos uno que consuma lo menos posible. Pensemos en las opciones de modelos híbridos. O en echar al depósito biocarburante. En www.idae.es podemos encontrar una base de datos con el consumo de cada modelo. No olvidar que los vehículos más grandes gastan más que los pequeños. Y buena parte de su consumo dependerá también de la persona que esté al volante. Una conducción eficiente puede reducir el gasto de combustible y la emisión de CO2 un 15%. Primera regla: una velocidad moderada y constante.

13. Ciudad mediterránea

Si está buscando casa para alquilar o comprar, baraje seriamente la posibilidad de vivir en el núcleo de la ciudad, preferentemente en un edificio antiguo rehabilitado. No dejemos morir el modelo de ciudad mediterránea, compacto, tan humano, y lo cambiemos por el de urbe extendida, desperdigada, al estilo de las norteamericanas, una sucesión de urbanizaciones en las que resulta difícil establecer relaciones entre vecinos y que nos obligan a depender del vehículo privado.

14. Más zonas verdes

Reclamemos zonas verdes, pequeños pulmones para nuestra ciudad. Cumplen una importante función psicológica. Está probado que en barrios con zonas de esparcimiento verde, los niveles de conflictividad, estrés y depresión de sus vecinos disminuyen. Son una válvula de descongestión. Y exijamos que no se pierda la tradición del jardín árabe. En vez del uso de césped a diestro y siniestro ?costumbre heredada de los húmedos países anglosajones?, pidamos plantas autóctonas, que requieren menos riego y más imaginación.

15. Menos ruidosos

Un poco de silencio, por favor. Cuidar el medio ambiente no es sólo por la salud del planeta, sino también por la nuestra, por el equilibrio de todos los seres que habitamos la Tierra. Por eso debemos evitar que nuestro comportamiento en la ciudad sea muy ruidoso. Según la OCDE, el 20% de los habitantes de la UE sufren un nivel de ruido por encima del límite establecido por la OMS como aceptable: 65 decibelios. La contaminación acústica deteriora la calidad de vida de una ciudad y tiene además efectos directos sobre la salud; los más claros: nerviosismo, irritabilidad y estrés. Según el Observatorio de la Sostenibilidad en España, el 35% de las quejas por ruido proceden de locales de ocio.

16. Ocio sin consumo

Elija un ocio menos consumista. No deje que la obsesión por comprar le condicione y se convierta en el protagonista de su tiempo libre.

17. Más bicicletas

Muévase en bicicleta, si la orografía, clima y tráfico de su ciudad lo permiten. Y si ve que no es seguro desplazarse sobre dos ruedas, exija a su Ayuntamiento carriles bici.

18. Escapes

Avise a averías de los servicios municipales en cuanto detecte un escape de agua en la red de distribución.

19. El brillo de las estrellas

Pida a su Ayuntamiento que la iluminación de las calles sea eficiente y de bajo consumo, que no despilfarre luz hacia el cielo, que, además, contamina las estrellas.

20. Más participativos

El 80% de la población europea y el 60% de la mundial viven en ciudades. El ritmo de concentración urbana continúa a un ritmo cada vez más acelerado. No adopte una actitud pasiva. Movilícese. La ciudad la hacemos entre todos. Participe en movimientos y plataformas vecinales, y tenga en cuenta los compromisos ambientales de verdad cuando vote.

21. La bolsa o la vida

Cuando vayamos a la compra, no olvidemos llevar nuestra propia bolsa, cesta o carrito. Las bolsas de plástico suponen un coste ambiental demasiado elevado para utilizarse en un único trayecto del mercado a casa. Pueden tardar cientos de años en descomponerse; en sus poco más de 25 años de historia se han convertido en una plaga. La web www.reusablebags.com asegura que cada minuto se fabrica en el mundo cerca de un millón de bolsas de plástico. En España se estima que se reparten al año 10.500 millones de estas bolsas, lo que equivale a más de 230 por persona. Ahorre al planeta sus 230 usando la cabeza. También puede pedir a su establecimiento habitual que faciliten otro tipo de bolsas reutilizables.

22. Apueste por lo biológico

Apúntese a los alimentos ecológicos, también denominados biológicos o bio. Provienen de una agricultura y una ganadería extensivas que no usan productos químicos sintéticos para aumentar su rendimiento o para luchar contra las plagas. España es uno de los mayores productores de alimentos biológicos, pero la gran mayoría de lo obtenido se dedica a la exportación. ¿Es que no sabemos apreciarlo nosotros? Apoye el esfuerzo de estos agricultores y ganaderos que han decidido cambiar por el medio ambiente.

23. El vidrio se recicla bien

¿Vidrio, tetrabrik, plástico o lata de aluminio? ¿Cuál escoger cuando un mismo producto se puede encontrar en diferentes envases? «Lo mejor es el cristal», opina Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, que asegura que no sale a la compra sin su cesto o su bolsa de tela. ¿Y después del vidrio? Según dice, el plástico que no sea PVC y la lata resultan más fáciles de reciclar que el tetrabrik. «De todas formas, ante la duda, yo cojo el que ofrezca menos envase por más contenido».

24. Un respeto a los peces

En la pescadería, debemos leer la etiqueta identificativa de cada pescado. En ella ha de figurar el tipo de aparejo utilizado en su pesca. Cuanto más selectivo, más sostenible (mejor con anzuelos o palangres que con redes). Y recuerde: «Pezqueñines, no». La talla mínima de una sardina debe ser de 11 centímetros. Y la del boquerón, de 9 en el caladero mediterráneo y 12 en el cantábrico, noroeste y golfo de Cádiz. Podemos consultar las tallas mínimas en la web del Ministerio de Agricultura.

25. Menos carnívoros

Para producir un kilo de trigo se necesitan unos 1.000 litros de agua, y para un kilo de arroz, 1.400 litros, según el Consejo Mundial del Agua. En cambio, para un kilo de ternera se requieren 13.000 litros. ¡Vaya con la carne! Reduzcamos su consumo. No hace falta comer tanta; con dos o tres raciones semanales es suficiente. Con la comida, pensemos ante todo en la salud. También suele ser lo más ecológico. Hagamos caso a los expertos en nutrición y sigamos una dieta equilibrada con mucha fruta y verdura.

26. Cercanías

Compre productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador del mercado habrán requerido menores desplazamientos y, por tanto, menos gasto energético.

27. Agua del grifo

Piense bien si merece la pena comprar agua embotellada cuando se puede beber la del grifo. Incrementa el gasto en energía y creará un futuro residuo.

28. Sin bandeja

Compre alimentos naturales a granel siempre que sea posible. Reducirá envoltorios y ganará calidad. Evite llevarse a casa esas bandejas blancas cada vez más habituales en el súper.

29. Alerta: transgénicos

Uno de los enemigos número uno de los ecologistas son los transgénicos. Recomiendan no consumirlos porque, dicen, todavía faltan pruebas que demuestren su inocuidad para la salud y el medio ambiente. Su presencia debe ir notificada en la etiqueta del producto.

30. El pequeño comercio

Evitemos ir en coche a un establecimiento lejano si podemos realizar la compra caminando sin salir del barrio. Apoye el pequeño comercio, savia del modelo mediterráneo de ciudad.

31. Más sobriedad

Apueste por la vida simple, consuma menos, piense más. El economista E. F. Schumacher terminó sus días como agricultor y escribió el libro-filosofía Lo pequeño es bello. Toda una filosofía de vida. Según el Informe Europeo sobre Adicción al Consumo, el 15% de la población es adicta al consumo y un 46% de la juventud compra en exceso. Pensemos un poco: los países desarrollados (un 20% de la población) emplean el 80% de los recursos naturales. Si todos los habitantes del planeta consumieran a ese ritmo, la Tierra quedaría agotada en poco tiempo. Antes de comprar una nueva prenda, un nuevo aparato, piense si realmente es necesario. Detrás de cada objeto, por simple que sea, hay un consumo de energía, una generación de residuos, un gasto de agua.

32. Piense en lo que tira

El escritor mexicano y premio Nobel Octavio Paz se mostraba muy crítico: «Después de haber caído en la idolatría de los sistemas ideológicos, el siglo XX ha terminado en la adoración de las cosas». Antes de comprar, reutilice. Un poco de imaginación y podemos ahorrarle muchos disgustos a la Tierra (y al bolsillo). Un cartón de huevos puede reciclarse como un juguete para los niños; una botella bonita de vidrio, de pequeño jarrón; los calcetines se pueden convertir en muñecos; con restos de telas se pueden hacer colchas o mantas para el sofá. Hay cientos de ideas. Y no queda cutre; todo lo contrario, le da un punto original a nuestra casa, una decoración comprometida con el planeta.

33. Límites a la ‘fast-fashion’

Somos muy críticos con la fast-food; pues lo mismo debemos hacer con la fast-fashion (moda rápida), prendas de usar y tirar que apenas duran una temporada. Eso, desde el punto de vista ecológico, resulta una aberración. Déles una segunda oportunidad a las cosas. Acuda a comercios donde se vende ropa de segunda mano. Ayude a que todos estos objetos tengan una nueva vida frente al impulso despilfarrador de acortar cada vez más su vida con lemas como «está pasado de moda» o «redecora tu vida».

34. Más madera sostenible

La madera es un producto muy ecológico, pero cuando lleva el nombre exótico de alguna especie tropical puede haber salido de la deforestación de las últimas selvas vírgenes del planeta. Para estar seguros de que el producto que queremos comprar procede de una explotación sostenible, lo mejor es pedir madera certificada con el sello FSC (Forest Stewardship Council). Si exigimos este distintivo en todas las tiendas, ayudaremos a que se vaya generalizando. Ya son 60 las empresas españolas que venden FSC.

35. Comercio justo

Cuando compra algo, ¿piensa de dónde viene? Granito de arena a granito de arena, pequeña decisión a pequeña decisión, el consumidor puede influir mucho en lo que se produce y cómo se produce. Hemos de tomar conciencia de que nuestras acciones, por insignificantes que nos parezcan, tienen consecuencias ambientales, sociales y económicas. Una recomendación: acudir a las tiendas de comercio justo que han abierto diversas ONG. Hay cientos, con el aval de asociaciones como Intermón-Oxfam.

36. Papel reciclado

En la papelería, compre productos (carpetas, libretas, cuadernos, folios) elaborados con papel reciclado y sin blanquear con cloro.

37. Bancos con iniciativa

A la hora de ahorrar, acuda a aquellos bancos que sepa que invierten una parte de sus beneficios en promover iniciativas sociales y ambientales, como Triodos Bank.

38. La dignidad del trabajo

Ayude a mantener lo hecho con calidad y dignidad. Evite las producciones industriales masivas en fábricas de países donde no tenga claro que respetan a los trabajadores.

39. Juguetes y tiempo

No sature a los niños regalándoles juguetes que no van a apreciar. Valoran más otras cosas: que los mayores les dediquen más tiempo o les enseñen a fabricarse sus propios entretenimientos usando la imaginación.

40. Infórmese

Lea prensa, siga la actualidad, interésese por el mundo. Un consumidor informado es un consumidor responsable. Así sabrá qué empresas son más insostenibles.

41. Un habitante, una semilla

En el siglo XX, los 5.000 millones de hectáreas cubiertas de bosques se redujeron a menos de 4.000 millones, según el Banco Mundial. Plante un árbol. Y mejor de una especie autóctona. Aparte de la satisfacción de asistir a su crecimiento y mejorar el paisaje en un país con tanta tendencia a la desertificación como España, hay un dato fundamental para frenar el cambio climático: por término medio, un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.

42. Cuidado con el fuego

Muy importante: evitar los incendios forestales. En la última década, la media de superficie forestal calcinada en España ha sido de 118.000 hectáreas por año. En el 73% de los fuegos influye -por intención, imprudencia o negligencia- la mano humana. Debemos ser muy cuidadosos en nuestras estancias en el campo: no encienda fuego en el campo, ni para quemar rastrojos ni pastos, ni para barbacoas o fogatas. En la época de alto riesgo, meses de verano, y especialmente si hay sequía, mejor no hacerlo ni en los sitios habilitados para ello; cualquier chispa puede acabar en un desastre. No arroje al suelo cerillas ni colillas, ni ningún objeto en combustión, ni papeles, plásticos, vidrios o cualquier otro residuo susceptible de entrar en combustión y originar un fuego.

43. Sin motores

Por las zonas rurales y los parajes naturales intente usar lo menos posible los vehículos de motor, que rompen la calma que tanto nos gusta, ahuyentan a los animales, trastornan la tranquilidad de los habitantes de los pueblos y, en los caminos forestales, erosionan gravemente el suelo. Circular con el todoterreno por todos los rincones es más hortera y depredador que aventurero; lo mismo sucede con los quad, desgraciadamente tan de moda. Infinitamente mejor es ir en bici, a caballo, en burro o andando.

44. Mejor rehabilitar

Si busca una casa en el campo, es mejor que elija la rehabilitación de una antigua edificación de pueblo que las nuevas construcciones de urbanizaciones. Es posible que sea más engorroso y quizá hasta más caro, pero la opción de la casa típica tiene más encanto, al final la haremos más nuestra, y evitaremos los desarrollos urbanísticos indefinidos que tanto están agrediendo nuestros paisajes. Esto mismo se puede aplicar a las costas. Es mejor optar por lo ya construido que invadir más zonas naturales.

45. Denuncie las tropelías

Denuncie al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) (062), muy activo y eficaz, los atentados que contemple contra el medio natural; desde alguna instalación que está contaminando un río o un arroyo hasta la quema de rastrojos o neumáticos, o vertederos incontrolados, o el uso de venenos, que siguen haciendo estragos en el campo español, y alambradas ilegales. Denuncie también todos aquellos proyectos urbanísticos ilegales que sólo buscan el enriquecimiento rápido de unos pocos a costa de maltratar el paisaje natural. No se instale en la comodidad mirando hacia otro lado.

46. Menos exploradores

Respete las normas de cada espacio natural en todo lo relativo a zonas de acampada y de escalada. Muévase por estos espacios sin salirse de las rutas habilitadas.

47. De pueblo en pueblo

El turismo rural es una magnífica manera de contribuir a las modestas economías de la gente que vive en el campo y de ayudar a fijar población en los pequeños pueblos.

48. El ‘souvenir’

Una forma maravillosa de contactar con la naturaleza y encariñarse con ella es fotografiarla. Una afición entretenida y mucho menos impactante que meter ruido con un quad.

49. Cuestión de setas

A la hora de recoger setas, no hay que arrancarlas, sino cortarlas con una navaja por el tronco. Además, lleve una cesta en lugar de una bolsa de plástico para dejar que las esporas vayan desperdigándose.

50. El lenguaje natural

El mundo natural es un libro que hay que saber leer. Podemos dotarnos de guías que nos enseñen los nombres de aves, árboles, plantas, insectos, fenómenos geológicos…