Aves a la sombra

La avutarda común, especie esteparia amenazada cuyo hábitat gaditano coincide con el necesario para producir energía solar.

Aves a la sombra

 12 junio, 2020  Raquel Benjumeda 

Gobierno recuerda que la avalancha de parques solares proyectados en la provincia de Cádiz debe respetar las mermadas poblaciones de pájaros esteparios

Ecologistas piden ordenar el sector para evitar burbujas especulativas

Cada año, técnicos medioambientales de la Junta de Andalucía analizan la evolución de las poblaciones de aves endémicas vulnerables y en peligro de extinción cuyas vidas están ligadas a los suelos rústicos de pasto, trigo y girasol. Las estrategias diseñadas para conservar y recuperar especies, la mayoría carentes de planes nacionales de consolidación, lejos de mejorar con la despoblación del medio rural, regresan.

La provincia de Cádiz, con 240.000 hectáreas de espacio verde protegido, un tercio del territorio, es una de sus áreas de campeo. Podría considerarse que, dado el alto grado de protección del territorio, la viabilidad de estas aves goza de buena salud, pero no es así. Donde echan a andar sus pollos es suelo fértil de escaso valor ecológico y alto valor agrícola, como pastizales y fincas de cultivo herbáceo, un hábitat que sufre acoso sistemático en los últimos cuarenta años (regadío, cultivos leñosos, productos agroquímicos, cosechadoras, caza furtiva, tendidos eléctricos, aerogeneradores, edificaciones, cambio climático…).

En estos extensos canchos desprotegidos y expuestos a la radiación solar se proyecta el cultivo de la energía renovable: cerca de un centenar de parques solares instalarán paneles fotovoltaicos que cubrirán unas 25 mil hectáreas de suelo gaditano capaces de producir 12 mil megavatios (1 megavatio necesita entre 2 y 3 hectáreas de superficie), energía renovable suficiente como para vender excedentes.

La sombra que van a generar puede comprometer definitivamente el futuro de estas especies asustadizas pero ligadas a la actividad agrícola. El Ministerio de Transición Ecológica ha enviado a la Junta de Andalucía instrucciones ecológicas en las que se exponen los principales impactos ambientales asociados a la construcción de estas instalaciones, las deficiencias de proyectos evaluados y las medidas imprescindibles para autorizar plantas de energía solar, como la búsqueda de suelos alternativos a los terrenos que coinciden con los hábitats de avifauna esteparia en regresión. De momento, y pese a la solicitud de moratorias solicitadas por grupos ecologistas hasta la aprobación de un Plan de Ordenación Territorial y Tecnológico, según ha informado la delegación de Agricultura, los permisos solicitados para la puesta en marcha de las plantas solares se están autorizando.

Avutarda común, ave terrestre cuyo volumen y envergadura la sitúa al límite de la capacidad de volar. Imágenes: Seo Birdlife.

Avutarda Común (Otis tarda)

Distribuida por el Valle del Guadalquivir, con un núcleo principal en las campiñas de Sevilla y otro de menor entidad entre las provincias de Córdoba y Jaén, la avutarda ha ido desapareciendo de territorios donde su presencia ha estado documentada, como Doñana, Jerez o la comarca de La Janda.

Sin estrategia nacional para su conservación, la avutarda cuenta con un plan de actuación europeo que tiene como objetivo devolver las poblaciones existentes a niveles de 1979. Los objetivos establecidos recogen un incremento de la población de La Janda en un 4 por ciento para 2020 pero tras la desaparición de Jorge, el último ejemplar avistado en Tahivilla (Tarifa), no ha vuelto a anidar ninguno de su especie.

Pese a su volumen y envergadura -es una de las aves voladoras más grandes de la península Ibérica, 190-260 centímetros-, son extremadamente silenciosas y vulnerables, pues la naturaleza las ha situado al límite de la capacidad de volar. En la nota informativa del Gobierno se recuerda que uno de los principales elementos en la instalación de un huerto solar, la línea de alta tensión que conecta la planta fotovoltaica con la red eléctrica, supone también uno de los principales impactos sobre la biodiversidad, pues «implica la pérdida y destrucción de hábitats de flora y fauna y la fragmentación del territorio».

Sisón común, emparentado con la avutarda, lleva años amenazado por la reducción de barbechos y el aumento del regadío.

Sisón común (Tetrax tetrax)

Agregado en bandos que pueden ser numerosos, ocupa hábitats abiertos: cultivos cerealistas, pastizales y dehesas. Amenazado durante los últimos años por el incremento del cultivo del olivar, el regadío y la reducción de barbechos, necesita terrenos despejados para alimentarse y desarrollar el cortejo.

Hasta la fecha no se ha aprobado una estrategia nacional para su conservación, aunque existe un plan de acción europeo que persigue reducir la amenaza de la especie y evitar extinciones locales. Sin embargo, el grupo de Ecologistas en Acción Andalucía, que considera «innegable la consolidación de la energía descarbonizada», denuncia que los efectos negativos de las plantas solares no pueden ser ignorados y teme que finalmente el modelo «beneficie a los grandes inversores y especuladores nacionales y extranjeros en detrimento del acceso a las energías limpias por parte de la ciudadanía, contradiciendo de esta forma los planteamientos de una transición justa», ha explicado para este medio Daniel López Marijuán, responsable del Área de Residuos y Cambio Climático.

En 2018 en Andalucía se habían instalado 900 megavatios, distribuidos en pequeñas instalaciones de entre tres y doce megavatios. En 2019 se conectaron a la red otros 900 megavatios. En solo un año se ha puesto en producción más potencia que en la última década, según datos de la Agencia de la Energía. Se da por hecho que la energía fotovoltaica en España, que según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, pasará de los actuales 4,8 GW a 36 GW en 2030, aunque hay analistas que pronostican llegar hasta 46 GW.

La ganga ibérica está reducida al territorio andaluz, donde se proyectan parques solares, lo que supone un riesgo para sus poblaciones, según estudios de la Junta.

Ganga ibérica (Pterocles alchata)

Especie prácticamente circunscrita en Andalucía, ligada a los arenales y marismas, los estudios señalan que la concentración en un solo núcleo es un riesgo para las poblaciones, dado que cualquier evento catastrófico podría enterrar la especie en la región.

Las comunidades autónomas carecen de instrumentos para regular esta irrupción de parques fotovoltaicos y restringen su intervención a los aspectos ambientales o paisajísticos. Para Ecologistas solo hay dos opciones: «dejar que la iniciativa privada elija los suelos donde ubicar las plantas solares o establecer una mínima planificación con criterios de sostenibilidad ambiental y mayor seguridad jurídica». Entre las recomendaciones establecidas por la UNEF, Unión Española Fotovoltaica, se recoge mejorar la integración de las especies locales y proteger su hábitat natural «pero dejan al margen el cogollo del problema: la necesidad de regular la implantación de este imprescindible recurso energético para que no se nos vaya de las manos».

El aguilucho cenizo se ha adaptado como pocos a la actividad humana. Se alimenta de topillos, ratones y aves granívoras que amenazan los cultivos de cereal.

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)

Otra de las indicaciones recogidas por la UNEF son los cerramientos de seguridad de plantas fotovoltaicas para proteger los materiales de las instalaciones de rateros. Campos de cultivos que ahora no tienen fronteras pasarán a convertirse en fincas valladas con mallas metálicas permeables de 2 metros de altura y pasos de 20×20 centímetros cada 20 metros para promover el tránsito de la fauna terrestre de la que se alimenta, por ejemplo, el aguilucho común, ave cuya viabilidad está estrechamente ligada a las grandes extensiones cultivadas de trigo y cebada, donde, a falta de los grandes herbazales que conforman en otros lugares su hábitat predilecto, instala los nidos. A cambio de alojarse en los cultivos, el aguilucho cenizo elimina grandes cantidades de topillos, ratones, langostas y aves granívoras, que constituyen sus presas habituales.

Sin estrategia nacional de conservación, la Unión Europea apuesta por incrementar sus poblaciones reproductoras existentes y mantener las campañas de salvamento de pollos mediante acuerdos con propietarios de fincas, lo que choca con la Política Agraria Común de promover cultivos alternativos al hábitat de las esteparias y, sobre todo, con el precio del alquiler de la hectárea a las empresas de energías renovables, que oscila entre 1.500 y 1.800 euros anuales.

Ave de pequeño tamaño, prefiere marchar a volar y esconderse entre la vegetación antes que levantar un vuelo rápido, con batidos profundos y una arrancada potente.

Alondra ricotí (Chersophilus duponti)

En el Plan de Recuperación y Conservación de Aves Esteparias como la alondra ricotí, pájaro pequeño y estilizado, restringido a la Península Ibérica y el norte de África, se han definido una serie de medidas enmarcadas en varias líneas de trabajo, como la catalogación que permita determinar en qué momento una especie puede disminuir de categoría en el Catálogo Andaluz de especies amenazadas, la gestión del hábitat orientada a mejorar los territorios que las especies requieren y la reducción de la mortalidad no natural, principalmente, electrocución y colisión con aerogeneradores y tendidos eléctricos.

La Agencia de la Energía ha calculado que en Andalucía hay disponibles 809.000 hectáreas para parques solares, un espacio similar a la provincia de Almería, que podrían producir 273.000 megavatios (el doble de toda la energía que se produce actualmente en España.

En la actualidad, en la región se están desarrollando 13.000 megavatios, producción suficiente para evacuar energía. El reciclaje del empleo de aceites minerales necesarios para el funcionamiento de los transformadores y que suponen un riesgo para la contaminación del subsuelo, así como el método de extracción de agua necesaria para limpiar la superficie de las células fotovoltaicas son datos que se desconocen, aunque según estudios ecologistas, el consumo por megavatio es de 20 toneladas de agua, muy por debajo del consumo en plantas termosolares (500 toneladas por megavatio).

En los términos municipales de Jerez, Vejer, Arcos y Medina Sidonia han puestos sus intereses los inversores y promotores de las energías renovables. El alcalde de Medina Sidonia, Manuel Fernando Macías, que reconoce haber atendido numerosas consultas desde que ocupa el cargo, ha manifestado que «en la actualidad no existe ninguna planta solar pendiente de establecerse en nuestro territorio», un municipio que ingresa importantes cantidades económicas en concepto del impuesto de bienes especiales que reporta la instalación de aerogeneradores para la producción de energía eólica. «Entiendo que siempre y cuando se respeten los requisitos de impacto ambiental y paisajístico no debe haber problema para su puesta en funcionamiento per, la realidad, es que a día de hoy no tenemos ninguno».

Algunos de los proyectos de planta solar fotovoltaica en la provincia de Cádiz

  • Planta fotovoltaica Patría 1 (26 MW), subestación de seccionamiento y línea aérea de interconexión (Chiclana).
  • Planta fotovoltaica Patría 2 (26 MW), subestación de seccionamiento y línea aérea de interconexión (Getares, Algeciras).
  • Planta fotovoltaica Navavuelos-Parralejos (Medina Sidonia y Vejer).
  • Planta fotovoltaica Arcos 1 (49.990,00 KWP, 40.200,00 KWN) (Medina Sidonia).
  • Planta fotovoltaica Arcos 1 (50 MW) (Vejer).
  • Planta fotovoltaica Arcos 1 (50 MW) (Alcalá de los Gazules).
  • Planta fotovoltaica Arcos 2 (Medina Sidonia).
  • Planta fotovoltaica (45 MW), subestación y línea de evacuación aérea (Chiclana, Puerto Real y Medina Sidonia).
  • Planta fotovoltaica Puntalejo (25 MW) (Vejer).
  • Planta fotovoltaica Alya (41 MW) (Alcalá de los Gazules).
  • Planta fotovoltaica Puntalejo (49 MW) (Alcalá de los Gazules).
  • Planta fotovoltaica Los Alcornocales 1 (Tarifa).
  • Planta fotovoltaica Señora de La Oliva (Vejer).
  • Planta fotovoltaica El Zumajo (Nuevo Parralejo) (220 KV) (Vejer).
  • Planta fotovoltaica Zumajo 1 (Vejer).
  • Planta fotovoltaica Zumajo 2 (Vejer).
  • Planta fotovoltaica Basir (Medina Sidonia).

Nidificación de 23 parejas de Ibis eremita

nuevologo

 

 

 

Nidificación de 23 parejas de Ibis eremita en la comarca de La Janda (Cádiz)

martes 20 noviembre 2018

PYAM_235_

Un total de 23 parejas de Ibis eremita han nidificado este año en los dos núcleos reproductores que ocupa la especie en la comarca gaditana de la Janda, uno en el tajo de La Barca de Vejer de la Frontera y otro en Conil de la Frontera, una cifra que «confirma la estabilización de las poblaciones de esta especie amenazada».

Así lo ha puesto de manifiesto este sábado la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en una nota de prensa en la que ha concretado que, según los censos que maneja, se ha comprobado también que durante 2018 han logrado volar 27 pollos, los cuales han sido anillados antes de abandonar el nido para poder identificados y controlarlos en el campo, una vez que dejan la zona de cría.

233__72_originalLos datos de seguimiento constatan también la consolidación de sendos núcleos reproductores, incluso tras «situaciones críticas» como la acaecida en 2017, cuando la predacción por parte de un búho real en la zona de La Barca de Vejer produjo la muerte de varios adultos y pollos y el fracaso de la colonia en la que solo logró volar un pollo.

La Consejería ha destacado además que fuera de la época reproductora, los ejemplares de esta especie tienen dos zonas principales de campeo, el complejo de Montenmedio, en la campiña de Vejer y Barbate, y los campos de golf de Novo Sancti Petri.

Programa eremita

El programa Eremita engloba estas iniciativas para crear en la comarca de la Janda «una población estable y autosuficiente» de esta especie, clasificada en el catálogo andaluz de especies amenazadas como extinta, «aunque en proceso de ser reclasificada como ‘En peligro’ gracias a su reintroducción». Lo inició la Junta de Andalucía en 2003, en colaboración con el Zoobotánico de Jerez de la Frontera y con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y del Grupo Internacional de Expertos en Ibis Eremita.

«La Consejería ha destacado además que fuera de la época reproductora, los ejemplares de esta especie tienen dos zonas principales de campeo, el complejo de Montenmedio, en la campiña de Vejer y Barbate, y los campos de golf de Novo Sancti Petri.

La Junta ha enfatizado que gracias a esta iniciativa se ha logrado el mantenimiento de las colonias gaditanas, algo que ha señalado como «un hito en la conservación de una de las aves más amenazadas del planeta». Además, ha argumentado que este hecho la consolida también como «la segunda colonia más importante en el mundo», debido a que, según ha asegurado, sólo existen parejas reproductoras de esta especie en Marruecos (120 parejas) al haberse extinguido en los últimos años en Oriente Medio. 

234__74_original

Así las cosas, estas poblaciones de ibis la hacen una «especie única en Europa» y un «atractivo para el turismo vinculado a la observación de aves y fotografía de la naturaleza». En este sentido, la Junta ha calificado al turismo verde como «una de las alternativas más claras para el desarrollo socioeconómico», ya que el auge de esta actividad conlleva nuevas posibilidades laborales y económicas desde el respeto a la propia naturaleza y a los habitantes de los municipios en los que se asientan.

El Ibis Eremita (Geronticus eremita) es un ave colonial con un tamaño medio de 70 a 80 centímetros de altura que habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, nidifica y tiene su refugio en cortados y acantilados costeros.

La Consejería ha remarcado que la poblaciones del ibis eremita han sufrido un «dramático declive» a lo largo de los últimos siglos, provocado por la perdida de hábitat, persecución, y molestias causadas por el hombre, contaminación en tejido por pesticidas y la agricultura intensiva.

Por: ECOticias.com / Red / Agencias

https://www.ecoticias.com/naturaleza/189736/Nidificacion-23-parejas-Ibis-eremita-comarca-Janda-Cadiz

‘Okupas’ en la laguna de La Janda

cropped-cropped-hp-logo

 

 

Una lámina de agua remansada en medio de campos de arroz que han sustituido a la laguna de La Janda reunía el domingo un bando de fochas comunes.

Una lámina de agua remansada en medio de campos de arroz que han sustituido a la laguna de La Janda reunía el domingo un bando de fochas comunes.

‘Okupas’ en la laguna de La Janda

Los regantes que cultivan la laguna de La Janda desde 1946 siguen sin devolverla al dominio público, a pesar de la derogación de la concesión agraria en 1967

El sumidero de la laguna de La Janda, localizado en el kilómetro 46 de la carretera nacional 340, entre Vejer y Facinas, liberaba el domingo 30 de septiembre miles de litros de agua dulce hacia las marismas del río Barbate desde los canales de riego y colectores kilométricos que surcan el suelo de uno de los humedales interiores más relevantes y extensos de Europa: 5.000 hectáreas en los momentos de máxima inundación.

Los agricultores regantes de la comarca consiguieron establecer en 1946 un acuerdo con el Gobierno por el que, una vez vaciado el humedal, se iniciaría la concesión para el dominio y aprovechamiento del suelo agrícola durante los siguientes 99 años. Para ello, los fondos públicos han sufragado desde entonces buena parte de las eficaces obras de canalización, cambio del curso y apresamiento de las aguas de los tres ríos que llenan la gran depresión: Celemín, Almodóvar y Barbate. Los últimos trabajos se han ejecutado a principios de este siglo bajo el confuso nombre Mejora y Modernización de la Zona Regable Cuenca del Barbate, que han consistido en enterrar túneles más grandes para facilitar el desagüe de la laguna principal de La Janda (4.000 hectáreas) y las asociadas secundarias de Espartinas, Jandilla, El Torero, Rehuelga y Tapatanilla (1.000 hectáreas). El proyecto se adjudicó por 1.137.000 euros a la constructora malagueña Guamar, empresa especializada en obras de perforación para metros y trenes.

A pesar de los intentos por desalojarla, la laguna sigue sin vaciarse completamente, incluso en los meses más secos del año. Sigue inundándose brevemente en las primaveras más lluviosas y reuniendo a miles de aves residentes y migrantes, mamíferos silvestres e invertebrados en los conductos y láminas de aguas remansadas que los regantes no consiguen desalojar de los cultivos, por lo que la concesión agraria aún no habría comenzado oficialmente, pues no existe documento que certifique el desalojo definitivo del agua. Y, de haber empezado el permiso agrícola, sería inválido.

Otras lagunas como la jandeña se liberaron de las concesiones agrarias con la sentencia del Tribunal Supremo de 1967, por la que se valida la reversión de los acuerdos y rescate de los humedales para el dominio público. Todos, excepto Antela en Orense, la parcialmente recuperada La Nava en Palencia y La Janda, que, en la práctica, continúa en fase de drenaje. La Revista Andaluza de Administración Pública recuerda en el número 98, mayo-agosto de 2017, que “el Estado no ha ejercido sus prerrogativas y competencias a la hora de la recuperación de pleno dominio y posesión de este humedal, a pesar de lo afirmado por el TS y de que los terrenos no hayan perdido todavía su carácter de humedal”. De hecho, en la única arteria boscosa de la canalización se alineaban el domingo sobre las ramas de los árboles cientos de nidos vacíos de voladoras que volverán en primavera a descansar y a criar pollos en este punto geográfico que encuentran por memoria genética.

La laguna de La Janda era un mar de agua dulce con islotes de bayuncos y paja castañuela en los momentos de máxima inundación como esta retrospectiva previa a la canalización del suelo.

La laguna de La Janda era un mar de agua dulce con islotes de bayuncos y paja castañuela en los momentos de máxima inundación como esta retrospectiva previa a la canalización del suelo.

La organización dedicada a la protección de las aves y sus hábitats BirdLife International tiene localizadas las áreas más importantes del mundo en biodiversidad. El número 257 de unos 3.000 está identificado como laguna de La Janda. En 2002, se puso en marcha en la comarca el programa de reintroducción del águila imperial ibérica con el fin de alcanzar un triple objetivo: recuperar el antiguo núcleo reproductor, favorecer la interconexión entre las poblaciones existentes e incrementar la viabilidad global de la especie. Ahora, las águilas imperiales reintroducidas han formado parejas estables en la corona forestal de la laguna y han logrado sacar adelante los primeros pollos nacidos después de 54 años extinguidos.

Pese a todo, el heterogéneo ecosistema del humedal que se resiste a desaparecer carece de protección ambiental por parte de las administraciones públicas y tampoco está incluido en la lista de Ramsar (convenio firmado en la ciudad iraní para la conservación y uso racional de los humedales del mundo), donde sí aparecen otros gaditanos como Doñana, Bahía de Cádiz y Laguna de Medina, de valor ecológico inferior. El exconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Luis Blanco, actual presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, tuvo que destinar los recursos económicos y técnicos de la Consejería a la limpieza del desastre ecológico que ocasionó la rotura de la mina de Aznalcóllar en 1998 y guardar en un cajón el único proyecto de regeneración parcial de la laguna de La Janda, iniciativa de 1996 que permitió a la Universidad de Córdoba definir los criterios ecológicos de regenerar unas 500 hectáreas de cultivo (el 10% del humedal) en favor de las aves, el turismo que generan y el listado Ramsar.

Blanco quería proteger el humedal y su ecosistema y encontró lo más difícil: el acuerdo de los cuatro principales alcaldes afectados. En estos momentos, Tarifa (Partido Socialista), Barbate (Partido Andalucista), Vejer (Partido Popular) y Medina Sidonia (Izquierda Unida) muestran poco interés por la regeneración de la laguna. “Hacer no hacen nada”, coinciden en resumir las asociaciones altruistas que defienden la laguna.

José Ortiz, actual alcalde de Vejer, uno de los municipios bañados por el humedal ha declinado opinar ante este medio sobre la situación administrativa de la laguna de La Janda. Tampoco se ha mojado sobre el humedal el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Fiscal, a quien hemos enviado estas tres preguntas: ¿Por qué no está incluido el humedal en el listado de humedales de la provincia de Cádiz? El humedal sigue alojando aves invernantes como las grullas y migrantes, ¿por qué carece de protección ambiental? ¿Va a rescatar el proyecto de recuperación parcial de la laguna que quiso iniciar el exconsejero Blanco?

Amigos defensores de la recuperación de la laguna de La Janda se concentraron en 2016 para recordar la titularidad pública de los terrenos.

Amigos defensores de la recuperación de la laguna de La Janda se concentraron en 2016 para recordar la titularidad pública de los terrenos.

Los regantes que ocupan el humedal inundan y desaguan la laguna de forma controlada para regar los campos de cultivo en los que siembran arroz, maíz y algodón, principalmente, con ayudas agrarias de la Unión Europea. Algunos ocupan más hectáreas que otros. Hay propietarios que aprovechan el suelo húmedo para criar vacas retintas y ganado bravo en extensivo, así como productos agrícolas de regadío. Sin embargo, la mayor parte de la antigua laguna de La Janda está incorporada al Complejo Agrícola Las Lomas, una de las explotaciones que más riqueza genera en la comarca: 850 empleos cada año, 550 son directos, según fuentes oficiales. La finca vejeriega inició hace años una apuesta fuerte por la internacionalización de sus productos y, actualmente, la mayor parte de los comestibles hortícolas de regadío acaba en las cadenas británicas ASDA, Sainsbury’s, Tesco y Marks&Spencer, así como en distribuidoras alemanas, danesas y francesas.

El cultivo extensivo del arroz, el maíz y el algodón en la laguna ha permitido a la población consumir estos básicos de la alimentación a un buen precio en las últimas décadas, aunque los procesos de empaquetado, distribución y comercialización se hacen a cientos de kilómetros de la comarca jandeña. Por eso, desde la Asociación Asidonense Amigos de la Naturaleza (ANA), creada en 1978 para la defensa de los valores naturales de la comarca, piden a los gobiernos no solo la recuperación del humedal; también, “dado que parece que no hay laguna, que se condicionen las ayudas agrícolas a los regantes a producir cultivos ecológicos que no contaminen las tierras y aguas de la laguna y se persiga la denominación de origen de La Janda para todos sus productos, lo que dejaría en la zona mayor valor añadido de la materia prima”.

En esta imagen actual de google se aprecia la división agrícola que ha sufrido la laguna de La Janda, convertida en campos de cultivo de algodón y arroz, principalmente.

En esta imagen actual de google se aprecia la división agrícola que ha sufrido la laguna de La Janda, convertida en campos de cultivo de algodón y arroz, principalmente.

Las propuestas que se han redactado para la regeneración parcial del humedal pasan por suprimir y desviar canales y acequias, eliminar cortas y canalizaciones de lluvia, recuperar antiguos trazados, restaurar diques y preservar antiguos fondos lagunares. La plataforma Salvemos Valdevaqueros lanzó hace cuatro años una petición en Change.org dirigida a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía bajo el nombre Save La Janda Declaración ZEPA Ya, con la que se pretende forzar a la administración a declarar la laguna de La Janda Zona Especial de Protección para las Aves, dando así un primer paso para la regeneración del humedal. Necesitan 500 firmas; 422 personas ya lo han hecho. Son pocas. Para ANA, el desagüe de la laguna es una situación que, “lamentablemente, no preocupa a los actores sociales, sindicatos de trabajadores y políticos. No ven que el agua es fuente de vida, porque, entre otras cosas, la gente que está aprovechando la laguna son personas poderosas, influyentes”.

El doctor de Derecho Administrativo Pedro Brufao, autor del estudio La titularidad pública de los humedales. El caso de la laguna de La Janda, publicado en el boletín jurídico andaluz, concluye que el camino para recuperarla puede ser doble: el interdictum propium (potestad de la que gozan las Administraciones de recuperar por sí mismas la posesión de sus bienes, sin ninguna limitación, en este caso, avalada por la sentencia de 1967 del Tribunal Supremo que declara el carácter público de la laguna de La Janda) y el expediente de desahucio, lo que obligaría a taponar el sumidero del kilómetro 46.

https://horsepress.es/okupas-en-la-laguna-de-la-janda/

 

La alucinante fauna que resiste en la laguna de La Janda

cropped-cropped-hp-logo

 

https://horsepress.es/fauna-laguna-de-la-janda/

 

Abejaruco europeo en vuelo sobre la laguna de La Janda.Abejaruco europeo en vuelo sobre la laguna de La Janda.

La alucinante fauna que resiste en la laguna de La Janda

Aves acuáticas, reptiles e insectos singulares forman parte de la fauna que todavía se aloja en la canalizada laguna de La Janda

Todos los esfuerzos empleados desde 1812 en vaciar de forma irreversible el humedal no han conseguido desplazar a la singular fauna que acoge la laguna de La Janda desde los hombres prehistóricos. Considerado uno de los humedales interiores más extensos de Europa y un enclave de alto valor ecológico que permite el descanso y la reproducción de aves migrantes durante el otoño y la primavera, la antigua laguna de La Janda no está catalogada como Zona Especial de Protección de Aves ni incluida en el listado oficial de Ramsar en el que se recogen otras masas de agua dulce como Doñana, Bahía de Cádiz y la inferior Laguna de Medina.

Aún así, los canales de desagüe, las arterias de riego y las aguas remansadas que no consiguen achicar los agricultores de los campos de cultivo intensivos de arroz, maíz y algodón sirven de alojamiento para la vida. En esta galería gráfica guardada recientemente por la Asociación Amigos de la Laguna de La Janda aparecen especies históricas de la comarca jandeña, como el ibis eremita, el calamón común, el morito común o el abejaruco europeo, un pájaro de 27 centímetros de longitud que cruza el Estrecho de Gibraltar dos veces al año luciendo en el plumaje todos los colores del arco iris.

Además, hay un número indeterminado de invertebrados, anfibios y reptiles protegidos que se buscan la vida entre los arrozales. Rapaces, aves crepúsculares y pequeñas acuáticas comparten ecosistema con abejorros de alas moradas, libélulas rojas, verdes y azules, así como una variada gama de mariposas, mosquitos y crustáceos que alimentan la cadena trófica. Hemos identificado esta selección de imágenes de la Asociación de Amigos de la Laguna de La Janda con la ayuda de Chema Lubián, Francisco Jiménez Cazalla, Manuel Jiménez y Pablo Barrena.

El Gobierno andaluz amplía en 5.852 hectáreas la superficie del P.N. Los Alcornocales

Junta de AndalucíaNOTICIAS DE LA JUNTA

Consejo de Gobierno

Sesión del 19/09/2017

http://www.juntadeandalucia.es/presidencia/portavoz/detalleAsuntoConsejo?asunto=130593

El Gobierno andaluz amplía en 5.852 hectáreas la superficie del Parque Natural de Los Alcornocales

El Consejo aprueba la nueva planificación del espacio, que incorpora enclaves de gran valor ecológico de fincas como La Almoraima o La Alcaidesa

Andalucía, 19/09/2017

AlcornocalesCGobEl Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto que amplía en 5.852 hectáreas el Parque Natural de Los Alcornocales, situado en las provincias de Cádiz y Málaga, a través de la integración de terrenos de gran valor ecológico localizados en nueve fincas públicas y privadas de los términos municipales gaditanos de Algeciras, Castellar de la Frontera y San Roque. La superficie protegida se incrementa así en un 3,5%, hasta alcanzar las 173.619 hectáreas.

La norma incluye también la aprobación de los nuevos planes de ordenación de los recursos naturales y de uso y gestión, que sustituyen a los desarrollados desde 2004. El primero de ellos, de vigencia indefinida, es el documento básico que distribuye y asigna los distintos usos y aprovechamientos de acuerdo con la capacidad de los ecosistemas, mientras que el Plan Rector de Uso y Gestión establece con detalle las condiciones del desarrollo de las actividades compatibles y determina las líneas estratégicas de actuación pública, con evaluaciones cada seis años.

La mayor parte de la ampliación del parque corresponde a la incorporación de las 1.400 hectáreas de la finca La Almoraima que aún quedaban fuera del territorio protegido, así como de las 1.302 del colindante monte público La Alcaidesa, propiedad de la Junta, y las 500 de la finca privada Dehesa del Guadalquitón.

Los terrenos de la Almoraima, de titularidad estatal y situados en el término municipal de Castellar de la Frontera (Cádiz), tienen una superficie total de 14.113 hectáreas. El 90% de la misma ya se situaba en el parque y ahora se incluye el 10% restante, que presenta como principal valor ecológico su red de bosques de ribera y sus setos.

El monte La Alcaidesa, situado en los términos de Castellar de la Frontera y San Roque, destaca por la presencia del alcornoque como principal especie arbórea, mientras que la Dehesa del Guadalquitón (San Roque) presenta la singularidad de albergar uno de los últimos alcornocales del litoral andaluz.
Los otros enclaves incluidos, a través del nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, son las fincas Botafuegos (monte de gestión pública situado en el término de Algeciras, 548 hectáreas); Pinar del Rey y Dehesilla (propiedad del municipio de San Roque, 349 hectáreas, y Majarambú (de titularidad autonómica y situado en Castellar de la Frontera, 233 hectáreas), además de Diente Borondo (de titularidad privada y ubicado en San Roque), Dehesa de Chapatal (privada, en Castellar de la Frontera) y Cerro del Moro (propiedad de la Junta, igualmente en Castellar de la Frontera).

Nueva planificación

Junto con la ampliación, los nuevos planes conllevan también modificaciones en la zonificación del espacio protegido y la regulación de sus actividades y usos compatibles. Estos cambios, en consonancia con la Directiva Europea de Hábitats, reforzarán las medidas de conservación de algunas zonas y de sus aprovechamientos tradicionales. En los enclaves que se han incorporado, los planes prohíben o limitan todas aquellas prácticas que puedan afectar a los recursos y valores naturales del parque o perjudicar a las actividades económicas que ya existen.

En líneas generales, el Plan de Ordenación de Recursos Naturales incrementa las denominadas zonas A y B (de mayores exigencias de conservación) y establece medidas para potenciar las actividades forestales y de uso público. También se simplifican los procedimientos y se introduce la comunicación previa del promotor, en sustitución de la autorización administrativa, para diversas iniciativas. Respecto a las prioridades de conservación, destaca la atención a los factores de amenaza derivados del cambio climático y los relacionados con la conectividad ecológica y la regeneración de ecosistemas. Alcornocales, quejigares, acebuchales y helechos recibirán una atención especial en el ámbito de la vegetación y especies como el águila imperial y el águila pescadora en el de la fauna.

El Parque Natural de Los Alcornocales, declarado en 1989, reparte sus 173.619 hectáreas entre los municipios gaditanos de Alcalá de los Gazules, Algar, Algeciras, Arcos de la Frontera, Benaocaz, Castellar de la Frontera, El Bosque, Jerez de la Frontera, Jimena de la Frontera, Los Barrios, Medina Sidonia, Tarifa y Ubrique, así como el malagueño de Cortes de la Frontera.

El principal valor ecológico de este territorio es el alcornocal que alberga, el más grande de la Península Ibérica y el mejor conservado del mundo. Acompañado por quejigos, robles melojos, pinos negrales y encinas, a este bosque se suman las últimas reliquias de vegetación subtropical que sobreviven en el continente europeo, con especies exclusivas de helechos y musgos que crecen al abrigo de profundos y estrechos valles.

Área privilegiada de paso para las aves migratorias por su proximidad al Estrecho de Gibraltar, el parque acoge también más de 80 especies de rapaces, entre águilas, azores, gavilanes, halcones, buitres y cernícalos. En los cursos fluviales destaca la presencia del mirlo acuático, el martín pescador y el avión zapador, mientras que la abundante fauna cinegética presenta la singularidad del corzo, que tiene en Los Alcornocales su distribución europea más meridional.

El principal recurso económico de la comarca viene de la extracción del corcho en más de 120.000 hectáreas de alcornocal (la mitad de la superficie de este tipo de bosque en Andalucía). Destacan también los aprovechamientos relativos a la caza mayor, la ganadería, la artesanía, la guarnicionería y la gastronomía.

Dentro del ámbito territorial del Parque Natural de los Alcornocales, designado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona Especial de Conservación (ZEC), se localiza asimismo el Monumento Natural Cañón de las Buitreras. Los valores naturales y patrimoniales de la zona y su papel relevante en los flujos ecológicos entre Europa y África propiciaron también su reconocimiento por parte de la Unesco, que en 2016 lo integró en la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo.

Acuerdos adoptados

RAMÓN PÉREZ MONTERO – OPINIÓN

lavozdecadiz

RAMÓN PÉREZ MONTERO – OPINIÓN

ramon-perez-montero-Pinturas

Se abrió así el camino para que pensáramos la perfección como contraria a la corrupción y viéramos a la naturaleza de forma normativa

 

http://www.lavozdigital.es/opinion/lvdi-pinturas-201706082333_noticia.html

No todos los días se te presenta la ocasión de asistir a una clase magistral de arte rupestre impartida por uno de sus más reconocidos especialistas en el mismo lugar donde la obra fue llevada a cabo unos diez mil años atrás. No desaproveché pues la oportunidad de visitar la cueva del Tajo de las Figuras tras los pasos del doctor Martí Mas Cornella, profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED, quien ha hecho de este lugar santuario de su labor investigadora.

Encarando un levante que agitaba feroz los recios alcornocales que rodean el enclave, ascendimos hasta la milenaria caverna que pisaron en su día los pies descalzos de nuestros antepasados tras la palabra docta de nuestro guía. Palabra docta y apasionada. Porque Martí no sólo conoce estas pinturas hasta sus más mínimos detalles, sino que demuestra además su amor intelectual por el objeto de su estudio en su entusiasta forma de describirlo. Haciendo especial hincapié en la necesidad, por parte del investigador, de no dejarse seducir por la imaginación, sino de limitarse a interpretar sólo lo existente.

La más atractiva, la secuencia del ciclo natural de la vida de los cérvidos: berrea, apareamiento, lactancia de las crías. A partir de ello imagino (a mí como profano sí se me está permitido imaginar) que tal vez los seres humanos comenzáramos a ver por vez primera el mundo de la manera en que lo sugieren estas imágenes, aunque sin abolir todavía el emplazamiento seguro del individuo en el mundo que sí consiguen el cine y la televisión en nuestros días.

Me refiero a la posibilidad de fijación de una semántica que más tarde se haría universal con la invención de la escritura. No digo que la escritura encuentre su origen en la pintura rupestre, sino que esta facilitó el desarrollo de las primitivas capacidades psíquicas, cognitivas y sociales que alcanzarán su máximo rendimiento comunicativo humano con la escritura. De aquí brota la reflexión sobre el tiempo que ya se había venido produciendo en la narrativa oral, pero que ahora, como muestran las pinturas del Tajo, puede quedar plasmado visualmente en su propio fluir. Al espectador de las imágenes pictóricas se le ofrece la posibilidad de observar la observación de otro, es decir, de reflexionar sobre el sentido paradójico de un tiempo que fluye a la vez que permanece en su carácter cíclico. Las pinturas rupestres no ofrecen tanto información como comunicación.

Pienso que con las formas pictóricas se captaron simbólicamente (en el sentido luhmanniano de volver alcanzable ‘lo ausente como presente’) los movimientos naturales en busca de un fin a modo de estado de perfección. Primer paso hacia las formas semánticas sociales orientadas a fines que encontrará su culminación en la interpretación teleológica. Es decir, quedan modelizadas como informaciones desde la perspectiva de lo que significan para la consecución exitosa (o no) de ese fin. En este caso la caza que aseguraba la supervivencia. Se abrió así el camino para que pensáramos la perfección como contraria a la corrupción y viéramos a la naturaleza de forma normativa, tal y como más tarde nos enseñaría Aristóteles. Cuando el Estagirita se pregunta por el ser del tiempo en su Tratado de Física no hace sino continuar en un texto escrito la conformación temporal que la misma escritura trajo consigo, pero que pudo haber comenzado en las paredes de las cuevas en el mismo proceso que, desde la figuración hasta la abstracción, quedó plasmado en ellas.

«Somos Tarifa» apuesta por la recuperación de La Janda

Con una fotografía nuestra (derechos de propiedad de ANA) -Tarifaaldia.es- ha publicado lo siguiente:

http://tarifaaldia.opennemas.com/articulo/actualidad/somos-tarifa-apuesta-recuperacion-janda/20160429081608005867.html

cabecera2

«Somos Tarifa» apuesta por la recuperación de La Janda

La última iniciativa data del año 2012 con la denominada “Reconquista de la Janda”. Fue entonces cuando comenzaron a unirse varios grupos medioambientalistas

Tarifaaldia.es |  29 de Abril de 2016 (00:00 h.)

La Janda encharcada

Imagen de www.analajanda.org

La Laguna de la Janda, es un humedal de Dominio Público que consiguió ser desecada gracias a la irracional “fiebre desecatoria”. En el año 1946 el Estado otorga una concesión por 99 años, primero a una empresa para que a su coste emprendiese las obras de drenaje y los aprovechara como terrenos agrícolas, para más tarde en el año 1965 transferir la concesión a la empresa Colonias Agrícolas S.A. que  caduca en noviembre del 2045.

Su desecación completa no se consiguió hasta el año 1967 llevando detrás de sí una larga historia de fracasos y costosas obras, como presas en los ríos Almodovar, Celemín y Barbate y  un túnel subterráneo de drenaje hacia las marismas del Rio Barbate.

El humedal sin embargo, resiste a desaparecer y a pesar de la ampliación del túnel subterráneo, en algunos años, tras episodios de intensas precipitaciones, vuelve a inundarse durante algunos días dejando entrever su vieja gloria :  cerca de 5000 has. de superficie que la convertían en uno de los humedales más relevantes de Europea.

Esta resistencia a desaparecer hace que desde los años `90 Asociaciones como  “Asociación Amigos de la Laguna de la Janda”, ”Ecologistas en Acción” y “Agaden” apuesten a nivel local por su recuperación cuya viabilidad de regeneración queda evidenciada, si existiese voluntad para ello.

Sin embargo,  las administraciones competentes siguen haciendo caso omiso a la recuperación de estos valiosos ecosistemas.

La última iniciativa data del año 2012 con la denominada “ Reconquista de la Janda”.  Fue entonces cuando comenzaron a unirse varios grupos medioambientalistas.

“Somos Tarifa”, hoy,  pondrá todo de sí para coordinar  la unión de más colectivos de distintos ámbitos y naturaleza, como compromiso al haber firmado el  “Pacto social por la Laguna de La Janda”: http://blog.lagunalajanda.org/mojate-por-la-janda/

Quieren, dicen,  agregar a los ya existentes Defensores del Medio Ambiente, a Defensores de la Cultura, del Arte, de los Derechos humanos, Asociaciones vecinales, personas privadas  y a los diversos grupos que apuestan desde hace años, desde la espiritualidad,  desde una forma más silenciosa, por la Recuperación de la Laguna de Janda.

Todos tenemos un objetivo :  La Recuperación de la Laguna de La Janda.

 “Somos Tarifa” solicita el apoyo de todos para esta coordinación que dio sus primeros pasos en el “Día de los Humedales”  recordando el “S.O.S. de los Humedales costeros del Estrecho de Gibraltar” promovido por el COCN Andalucía y Marruecos, que abarca los humedales de las dos costas siendo  “La Laguna de la Janda”  la más desventajada.

A nivel europeo, “Somos Tarifa” efectuó una Petición en febrero, que fue registrada ante el Parlamento Europeo,  relacionado con la vulneración de la Directiva Marco del Agua y la conservación de los humedales y los espacios de la Red Natura 2000. A nivel local, se ha entregado  una moción ante el Ayuntamiento de Tarifa firmado por cuatro Asociaciones locales y 2 regionales para que en el mes de Mayo el pleno se pronuncie y apueste por el “Pacto social por la Recuperación y Protección de los Humedales de la Janda”  firmando su compromiso. En ese sentido se irá a todos los Ayuntamientos que conformen la zona de la “Laguna de la Janda”.

https://www.facebook.com/AmigosLagunaJanda/photos/a.487607114633336.1073741828.487589677968413/487607117966669/?type=3&theater

https://www.facebook.com/1016324455062508/photos/a.1250524694975815.1073741840.1016324455062508/1250524714975813/?type=3&theater

http://blog.lagunalajanda.org/pacto-por-la-restauracion-y-proteccion-de-los-humedales-de-la-janda/

 

Una nueva teoría sitúa Tartessos en una isla fluvial del río Barbate

elmundoespequeno

 

 

ARQUEOLOGÍA

Recogida en el libro ‘Tartessos. Un nuebvo paradigma’

Una nueva teoría sitúa Tartessos en una isla fluvial del río Barbate

El filólogo Alberto Porlan

El filólogo Alberto Porlan, autor del libro «Tartessos. Un nuevo paradigma». EFE

 

El filólogo Alberto Porlan trata de impulsar una prospección en la isla fluvial de Barbate, donde cree que estaría la capital de Tartessos

«Una mente científica no puede decir que algo no existe porque no lo han encontrado», señala el investigador

ALFREDO VALENZUELA (EFE)

Sevilla

13/02/2016 13:07

El filólogo Alberto Porlan (Madrid, 1947), especialista en toponimia y autor de la monumental Los nombres de Europa, ha reunido sus trabajos sobre Tartessos enTartessos. Un nuevo paradigma y ha dicho que la capital del antiguo reino pudo estar en una isla fluvial del río Barbate.

Se trata de la isla de 75 hectáreas de extensión que se encuentra al norte de la antigua laguna de la Janda (Cádiz), en la que aún no se ha efectuado ninguna prospección arqueológica, ya que las dirigidas por Porlan a finales de los años ochenta y que dieron resultado negativo se efectuaron en otra isla fluvial del Barbate de mucho mayor tamaño, situada un poco más al sur.

Esa isla fluvial del Barbate se encuentra próxima a la localidad de Benalup de Sidonia (Cádiz), en el término municipal de Medina Sidonia (Cádiz), y también próxima a la antigua laguna de la Janda, desecada en los años cuarenta -en lo que Porlan considera «una salvajada monstruosa» en el plano medioambiental- cuando fue la mayor laguna sin escorrentía de la Península, con 14 kilómetros de distancia entre orillas.

Esa laguna, que en la antigüedad pudo ser aún mayor, es la que Porlan considera el lago que todas las fuentes de la antigüedad histórica ubican junto a Tartessos y que Adolf Shulten y otros arqueólogos han identificado con la desembocadura del Guadalquivir, un gran delta en la antigüedad.

Porlan sostiene que el Guadalquivir no era el río de Tartessos porque los relatos de la antigüedad histórica hablan de «un día de camino» desde esa ciudad hasta las Columnas de Hércules, el Estrecho de Gibraltar, justo el tiempo que tarda en recorrerse el trayecto entre la comarca gaditana de la Janda y el Estrecho -unos 40 kilómetros-, mientras que la desembocadura del Guadalquivir está a unos 120 kilómetros del Estrecho.

Anillo con sello

Anillo con sello, procedente de la necrópolis La Joya, en Huelva. MUSEO DE HUELVA

Alberto Porlan rechaza igualmente la corriente dominante en los últimos estudios sobre Tartessos que niega la existencia de tal reino, de una ciudad como capital con ese mismo nombre e incluso que no fuese más que una variante de la cultura fenicia: «Una mente científica no puede decir que algo no existe porque no lo han encontrado», ha zanjado tajante.

«Tartessos detentó durante siglos el monopolio del estaño, que salía de aquí para el resto del Mediterráneo y la capital de ese emporio existió, como tal centro comercial», ha señalado.

Según las fuentes de la antigüedad, «el mundo conocido era un mar rodeado de tierra por todas partes menos por una, el fin del mundo, donde se hallaba Tartessos» y la laguna de la Janda y la isla fluvial del Barbate se hallan en la vertiente occidental del Estrecho, mucho más cerca que el Guadalquivir y su desembocadura, de ahí que Porlan califique como «el error bético» la insistencia en esa ubicación.

El investigador trata de alentar ahora una prospección en la isla fluvial del Barbate en busca de pruebas de corroboren su hipótesis, para lo cual tiene previsto emplear georradar, drones e infrarrojos.

En su estudio de 400 páginas, publicado en Sevilla por Libros de la Herida, Porlan incluye fotografías aéreas de la laguna fluvial que reflejan, entre otras cosas, la existencia de una gran estructura sepultada, que es perceptible pese a que la isla en superficie está divida en dos partes con distintos cultivos.

Para la portada de su obra Porlan ha reservado un sencillo trazo de su propia mano del perfil de la cabeza de un perro que, al ser inclinado 90 grados, se transforma en el perfil costero de la parte superior del Estrecho de Gibraltar -el ojo del perro es la laguna de la Janda-, en una alusión a la mitología griega y al perro de Gerión, rey de Tartessos al que Hércules le robó su rebaño de toros.

http://www.elmundo.es/andalucia/2016/02/13/56bf1c7122601d48198b45bf.html

 

Ibis eremita: Cádiz alberga la única población salvaje de la especie

logo-abc-2RUTH PILAR ESPINOSA

Día 06/10/2015

 

Solo se pueden observar en libertad en la costa atlántica de Marruecos y en Austria dentro de un programa de reintroducción, como el que desarrolla con éxito el Zoobotánico Jerez desde 2004

ibis-eremita4--644x362

Solo se pueden encontrar ejemplares de ibis eremita en España en la provincia de Cádiz. Desde 2004 el Zoobotánico Jerez y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana, desarrolla el Proyecto Eremita.

Se desconoce cuándo se extinguió el ibis eremita en España. El último registro documentado del «cuervo calvo» en los manuscritos de cetrería data de 1616. En la actualidad, el Catalogo Español de Especies Amenazadas lo considera una especie en régimen de protección especial.

Una primera fase del Proyecto Eremita -que se ha prolongado una década- ha analizado los métodos de suelta de esta ave. Y una segunda, que comenzó en 2015, está reintroduciendo ibis eremitas en Andalucía. A fecha de hoy, se contabilizan 67 ibis eremitas en libertad, confirma Miguel Ángel Quevedo, veterinario Zoobotánico Jerez y miembro del grupo internacional de expertos del ibis eremita.

padres-adoptivos--146x110Las áreas donde campean (buscan alimento) son Chiclana y Vejer. Mientras que durante laépoca de reproducción. la mayoría se concentra en la zona conocida como la Barca de Vejer (donde hay un acantilado). «No se eligieron por casualidad», sino tras analizar las condiciones ambientales, los lugares de nidificación en zonas rocosas, la presencia de alimento, la interacción con otras especies o los potenciales riesgos (la caza ilegal, la molestia humana, la existencia de tendidos eléctricos y obras públicas, el uso de pesticidas, la accesibilidad de los lugares de cría, etc.)

Existen otras demarcaciones de Andalucía e incluso de España donde el ibis eremita podría vivir. La Junta ha propuesto Almería como marco para una posible reintroducción.

Criados a mano

Para evitar que los ibis eremita se perdieran al poco tiempo de liberarse se les ha criado a mano con «padres adoptivos»caracterizados con casco de ibis y vestidos con camisetas negras para minimizar la impronta de las aves hacia los humanos. No se trata de una técnica novedosa, pues la inició el Instituto Konrad Lorenz de Austria. Pero se ha adaptado a las condiciones españolas y mejorado por los técnicos del Zoobotánico Jerez, que en estos momentos, desde el punto de vista demográfico y sanitario, alberga el grupo de cría de ibis eremitas más variado y controlado del mundo, se congratula Quevedo. Los «padres adoptivos» junto a los que campean los juveniles favorecen su asentamiento en la zona. Y los disfraces aumentan su seguridad, ya que evitan que las aves se sientan atraídas por los humanos.

De momento, se ha conseguido uno de los objetivos del Proyecto Eremita: existe una población de ibis sedentaria (no migradora) y autosuficiente (no precisa de alimentación suplementaria elaborada por humanos) en la zona de suelta (la comarca La Janda), donde se han puesto en marcha campañas de sensibilización dirigidas a escolares, ganaderos, agricultores y ganaderos. «No hemos notado de forma directa que se beneficien otras especies de aves con la reintroducción del ibis, pero sí se ha evidenciado un aumento del interés por la ornitología», comenta el veterinario.

El siguiente reto consistirá en lograr que dicha población estable crezca en número de individuos y que no se necesiten liberar más ejemplares procedentes de la cría en cautividad. Hasta el momento la cifra de nacimientos no supera el de muertes, por lo que se deben seguiraportando entre 20-30 juveniles al año, concreta Quevedo.

Nest with a ringed chick--146x110La procedencia de los ejemplares liberados varía. El Zoobotánico Jerez recibe aves de diferentes centros que participan en el programa europeo de cría en cautividad de la especie. En 2015, por ejemplo, les han llegado ibis del zoo de Doue y Ceres (ambos en Francia), de Chester (Reino Unido) y de Kronberg (Alemania).

Solo se pueden ver ibis salvajes en una pequeña área de la costa atlántica de Marruecos (500 ejemplares), en Austria (una veintena de ejemplares), dentro de un programa de reintroducción de la especie donde les enseñan a emigrar a Italia con ayuda de ultraligeros. Y los 67 de Cádiz.

Curiosidades:

La climatología no es problema para el ibis: se adaptan bien a los ciclos de sequía y buscan sus presas en el suelo (su largo pico le permite encontrar invertebrados debajo de la tierra y bajo las piedras) en función de la época del año.

La metodología empleada con éxito por el Zoobotánico Jerez se podría extrapolar a otras zonas o países donde la especie se ha extinguido y donde quisieran desarrollar un plan de reintroducción.

Al principio, como método de suelta, se optó por garcillas bueyeras como aves guía. Pero se desestimó por no encontrar ventajas remarcables. Esta especie, diferente en cuanto a apariencia y color, aunque muy parecida al ibis en cuanto a ecología (zonas de alimentación, son coloniales, terrestres, etc.), en algunos casos es especie de referencia en la búsqueda de zonas de alimentación.

En cautividad existen unos 2.000 ibis eremitas en zoos europeos dentro del los programas de cría en cautividad. El Zoobotánico Jerez mantiene en la actualidad unos 24 ejemplares procedentes de diversos orígenes genéticos y está pendiente de recibir nuevas aves.

http://www.abc.es/espana/la-rica-espana/20151006/abci-ibis-eremita-cadiz-201510051113.html

 

La selva andaluza, el último reducto tropical de Europa

logo3

 

 

3021_20150615ru2o2H

Cádiz atesora el último bosque subtropical del continente, un punto único con especies de la era terciaria.

Los canutos, los alcornocales y los pinsapares ofrecen una naturaleza verde en una región cubierta por bosques en la mitad de su superficie.

Recorremos la ‘selva andaluza’ con motivo de la celebración del Día Mundial del Árbol

Alejandro Ávila

27/06/2015

Masa-forestal-Andalucia_EDIIMA20150627_0017_5

 «La nación que destruye su tierra, se destruye a sí misma. Los bosques son los pulmones de nuestra tierra», decía Franklin Roosevelt, trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos, hace ya 70 años.

Hay un lugar de Europa donde los bosques, lejos de retroceder, avanzan. Un punto de esperanza con 2,5 millones de hectáreas forestales, que atesora el último reducto de bosque subtropical de su continente y una especie de abeto única en el mundo. No es Alemania, ni Finlandia. Se trata de Andalucía, donde sus bosques se extienden por el 55% de sus 87.000 km2.

Basta abandonar la autopista Sevilla-Cádiz, e internarse en la A-381, para descubrir un tupido bosque que rompe de un vistazo con el tópico de Andalucía como tierra de sol y playa. Ante la vista del conductor se extiende el Parque Natural de Los Alcornocales que, con sus 170.000 hectáreas de extensión, atesora el mayor alcornocal del mundo.

No es raro que la bruma te sorprenda al entrar en estos parajes. En ellos podemos encontrar bosques de niebla, toda una sorpresa para aquellos que piensan que solo existen en determinadas zonas montañosas de América, Asia o África. Aquí, en la Europa meridional, reciben el nombre de canutos. Toman su nombre del árabe, significa “tubos” o “trozos de caña”, y hace referencia a bosques en galería presentes tanto en esta zona de la provincia de Cádiz como en la Sierra de Grazalema o la de Ronda.

Los canutos son un preciado vestigio de esas selvas europeas que retrocedieron ante las glaciaciones del cuaternario y encontraron su último refugio en tierras más templadas.. Cuando los hielos volvieron a retroceder, el clima seco del mediterráneo impidió que las selvas volviesen a recuperar su extensión. En los canutos, el viento, el agua y las montañas terminaron imponiendo su ley natural y protegiendo en sus estrechos valles ‘fósiles’ vivientes de la era terciaria.

Helechos para la imaginación

La luz tenue, fruto del dosel arbóreo y las pendientes de los valles, y la humedad acogen especies relictas como el ojaranzo y varios tipos de helechos, así como el aliso, el fresno, el laurel y la adelfa. La niebla y los helechos creciendo sobre los enormes troncos avivan, como en otros lugares asilvestrados, la imaginación del ser humano. Así lo hizo con la del novelista Juan Pino Palma, que le dedicó su relato Nubes en el corazón a este rincón gaditano.

Más allá del encanto del paisaje y las riquezas naturales, Los Alcornocales proporciona refugio, bienestar y recursos a todo tipo de especies, la humana incluida. El corcho que se extrae de sus bosques proporciona prácticamente la mitad de la producción de todo el país. Además de a ungulados, gatos monteses, zorros, nutrias, halcones, buitres o águilas, este espacio protegido acoge a todas esas aves migratorias que transitan cada año entre África y la Europa más septentrional.

No muy lejos de allí, otra reliquia de las glaciaciones conforma un paisaje con una especie única: el pinsapo, un abeto endémico de Andalucía. El pinsapo se extiende en más de 8.000 hectáreas de coníferas repartidas por las sierras occidentales de las Cordilleras Béticas, como la propia Sierra de Grazalema, la de Ronda y la Bermeja. Los pinsapares se concentran en lugares no muy calurosos, lluviosos y con nieblas de primavera y otoño de las sierras altas andaluzas, formando bosques especialmente tupidos en aproximadamente el 10% de esas 8.000 hectáreas únicas.

http://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/arboles/andaluza-ultimo-reducto-tropical-Europa_0_403159694.html