La vida de La Janda pasa por La Breña

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Un compendio de pinares, marismas, acantilados y playas para 5.000 hectáreas Un ave en peligro de extinción, como es el Ibis Eremita, habita en el parque

MANUEL GALVÍN SERRANO CÁDIZ | ACTUALIZADO 02.01.2015

Más al sur de la provincia, otro de los parques más emblemáticos ha llegado al cuarto de siglo entre idas y venidas de generaciones. Es la Breña y sus marismas las que han ofrecido a La Janda un toque más de diversidad con sus 5.000 hectáreas de parque. Entre playas, dunas, marismas, rocosos acantilados y bosques crece este pequeño paraje natural entre los pueblos de Vejer y Barbate. Pese a ser más menudo que otros enclaves de similares características de la provincia, sus variantes ecológicas son mayores para albergar especies diferentes y en amenaza, como es el caso del Ibis Eremita.

«La Breña es un parque pequeño y accesible en cuanto a comunicación e ideal para familias. No tiene grandes cuestas ni pérdidas, está bien comunicado. Es un pinar litoral con un uso público considerable», explica Antonio Gómez, director del parque. Según los cálculos de la Junta, al año visitan La Breña unas 50.000 personas. Los pinares y la zona terrestre constituyen el 77% del total del parque, además es un punto idóneo para la práctica de actividades deportivas. Tanto es así que es referente mundial en el deporte de orientación, para ello cuenta con dos circuitos habilitados. «Los campeones del mundo de este deporte vienen aquí a entrenarse», asegura Gómez.

Otro de los hitos en la historia de La Breña ha sido la recuperación unas marismas que lo ha hecho más diverso si cabe. Unos humedales que dejaron de existir por malas prácticas sobre el entorno. Por entonces, se acometió una inversión de seis millones de euros para aprovechar «unas marismas abandonadas por antiguas acuiculturas para hacer actividades relacionadas con la propia acuicultura. La transformación ha sido positiva en cuanto a modelo de explotación», sentencia Gómez. «Se elaboró un plan de desarrollo por los años 80 que cambiaron las marismas para acuicultura y nunca se puso en práctica y durante 20 años ha estado el terreno degradado y ahora se han recuperado con una tecnología mas moderna e integrando factores medioambientales», puntualiza el director. La empresa que explota dichas granjas marinas emplea a 80 personas de Barbate, lo que convierte a las marismas en una de las principales fuentes de trabajo de la castigada localidad.

Por otro lado, la Administración fija sus esfuerzos en la protección de la franja marina. La franja está ahora en vía de desarrollo y supone una cuarta parte del parque con 1.152 hectáreas. «Se extiende una milla frente al tajo y se encuentra protegida; en este lugar no se puede construir nada. Puede destinarse a la pesca deportiva, al ser tan cerca de la costa no se puede destinar a una pesca mayor», aclara.

Por último, uno de los elementos diferenciadores de La Breña es la presencia de una colonia de Ibis Eremita. Un ave en peligro de extinción que se encuentra entre las diez más amenazadas del mundo. Esto hace que haya un repunte en el turismo ornitológico que tiene como objetivo ver esta colonia singular de pájaros. En colaboración con el Zoo de Jerez, la Junta trabajó en la recuperación de esta especie con su cría en cautividad y su posterior puesta en libertad en la comarca de La Janda. Los ejemplares reproductores anidan en la Barca de Vejer y se mueven por el entorno de La Breña. El otro único lugar del mundo donde habita el Ibis Eremita es en Marruecos. José Manuel López, jefe del departamento de biodiversidad de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de Cádiz, cuantifica en 80 ejemplares los que sobrevuelan los pastizales y acantilados del parque, un 25% del total de la población reproductora mundial. Su grado de amenaza es superior a la del lince y el águila imperial ibérica», advierte con preocupación sobre el futuro del ave.

http://www.diariodecadiz.es/article/provincia/1931327/la/vida/la/janda/pasa/por/la/brena.html

 

Liberan cuatro pollos de águila imperial ibérica en la Janda

c_i_cadizUno de los cuatro pollos de águila imperial liberados en la Janda.  Daniel Burón

 

 La Consejería de Medio Ambiente quiere reforzar la población de esta especie en la provincia que ya cuenta con seis parejas en el territorio

efe, Cádiz | Actualizado 27.12.2013 – 13:26

Cuatro pollos de águila imperial ibérica han sido liberados por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en la comarca de la Janda, en Cádiz, para reforzar la población de esta especie que cuenta ya en la provincia con al menos seis parejas territoriales.

Con la suelta de estos ejemplares, provistos de anillas identificativas y radiotransmisores, se refuerza la población de esta especie en la provincia, donde empezó a criar de nuevo en el 2010 gracias al Plan de Reintroducción que ha posibilitado que el águila imperial vuelva a Cádiz 60 años después de que se produjese su extinción. 

La actuación parte del rescate de los ejemplares por parte de técnicos de la Consejería cuando se encontraban en situación de peligro y su traslado .al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) ‘Dunas de San Antonio’ en El Puerto de Santa María. 

Bajo el asesoramiento de la Estación Biológica de Doñana y la Fundación Migres, los pollos han sido devueltos al medio natural mediante la técnica de la cría campestre que consiste en colocarlos en nidos artificiales y criarlos en la naturaleza hasta que son capaces de volar y alimentarse de forma autónoma. 

A pesar de ser la rapaz más amenazada del continente europeo, el águila imperial ibérica cuenta en Andalucía con aproximadamente una cuarta parte de su población total repartidas en tres áreas básicamente: las marismas del Guadalquivir, Sierra Morena y la provincia de Cádiz. 

Este incremento indica que esta rapaz ha duplicado con creces en todo el territorio andaluz su población desde 2002 con un crecimiento poblacional anual medio de casi un 7%. 

Las causas fundamentales de la muerte de crías de águila imperial son el desplome de nidos, la escasez de alimento en el campo y las agresiones violentas o cainismo entre crías provocadas por la falta de alimentación. 

Para paliarlo, en Andalucía se han construido nidos y se aporta alimentación suplementaria en el entorno de los mismos. 

Todas estas actuaciones se realizan en el marco del Plan de Recuperación del Aguila Imperial en Andalucía, que desarrolla la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio desde 2002 en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente, Pesca y Alimentación y con el asesoramiento de un comité científico-técnico integrado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), diversas universidades y la Sociedad Española de Ornitología (SEO-BirldLife). 

 

Nidificación de 15 parejas de Ibis eremita

Medio Ambiente confirma la nidificación de 15 parejas de Ibis eremita en la comarca gaditana de la Janda

Junta de Andalucía

CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

12 de septiembre de 2013

 

Los nidos se han localizado en el tajo de la Barca de Vejer (Cádiz).

Un total de 15 parejas de Ibis eremita han nidificado este año en el tajo de la Barca de Vejer, en la comarca gaditana de la Janda (Cádiz), según los censos elaborados por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en el marco del Proyecto Eremita. Asimismo, durante esta campaña han volado un total de 17 pollos, los cuales han sido anillados antes de abandonar el nido para tenerlos perfectamente identificados y poder controlarlos en el campo, una vez que comienzan a abandonar la zona de cría.

El programa Eremita lo inició la Junta de Andalucía en 2003, en colaboración con el ibis eremita jaZoobotánico de Jerez y con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y del Grupo Internacional de Expertos en Ibis Eremita, para crear en la Comarca de la Janda una población estable y autosuficiente de esta especie, clasificada en el catálogo andaluz de especies amenazadas como extinta.

Gracias a este programa se ha logrado el asentamiento de más de 70 aves en libertad en la provincia de Cádiz, y la nidificación de 15 parejas. Aunque han sido 15 las parejas que han nidificado, el episodio reproductor lo iniciaron 20, si bien no todas lo han finalizado. Asimismo, las primeras parejas en nidificar lo hicieron en el mismo sitio que en campañas anteriores llegando a asentarse un total de 9 parejas, mientras que el resto lo hizo a 700 metros del anterior. Este hecho supone un hito en la conservación de una de las aves más amenazadas del planeta, ya que sólo existen parejas reproductoras de esta especie en Marruecos y en Siria.

Estas incipientes poblaciones de ibis, especie única en Europa, está sirviendo como un atractivo más a un turismo muy especializado en la observación de aves, fotografía de la naturaleza, etc. El turismo ‘verde’ se considera como una de las alternativas más claras para el desarrollo socioeconómico, ya que el auge de esta actividad conlleva nuevas posibilidades laborales y económicas, siempre desde el respeto a la propia naturaleza, para los habitantes de los municipios que integran estos enclaves protegidos.

Ibis eremita

El Ibis Eremita (Geronticus eremita) es un ave colonial, con un tamaño medio de 70 a 80 centímetros de altura, que habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Esta especie, que se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, nidifica y tiene su refugio en cortados y acantilados costeros. Las poblaciones del ibis eremita han sufrido un dramático declive a lo largo de los últimos siglos, provocado por la perdida de hábitat, persecución, y molestias causadas por el hombre, contaminación en tejido por pesticidas y la agricultura intensiva.

Ver más:
Proyecto EREMITA: Estudio de diferentes métodos de liberación del Ibis Eremita (Geronticus eremita) en la comarca de La Janda (Cádiz, SO España)

Una joya ‘verde’ por descubrir

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Una joya ‘verde’ por descubrir

El Parque Natural La Breña y Marismas de Barbate cuenta con 5.000 hectáreas donde aglutina cinco ecosistemas diferentes. La diversidad es su marca

Julia Alarcón Barbate | Actualizado 23.06.2013 – 05:01

20130623 Diario de CádizDesde el entorno de Barbate a Caños de Meca y tierra adentro hasta Vejer se extiende el Parque Natural La Breña y Marismas de Barbate, una joya ‘verde’ de gran belleza paisajística y riqueza medioambiental que, sin embargo, es una auténtica desconocida, más para autóctonos que para visitantes.

Se trata de un tesoro ecológico aún por descubrir, y también por explotar. Este espacio encierra un enorme potencial a pesar de ser el segundo Parque Natural más pequeño de Andalucía con algo de más 5.000 hectáreas. En sus reducidas dimensiones -en comparación con otros parques- alberga cinco ecosistemas diferentes: marino, acantilado, pinar, sistemas dunares y marismas. A esto hay que sumar su patrimonio cultural e histórico, sus usos turísticos y de ocio así como los diferentes aprovechamientos que revierten positivamente en las economías locales del entorno.

Este periódico ha querido realizar un recorrido por algunos de los rincones más emblemáticos de La Breña con objeto de difundir los valores medioambientales de una zona de atractivos singulares que no dejarán indiferente a nadie.

Nada más comenzar la ruta por este paraje -que casualmente días atrás fue el escenario de rodaje de una conocida serie alemana- localizamos en la Venta Pinto (Vejer) una colonia de ibis eremita, una especie extinguida hace 500 años que ha podido ser reintroducida por los expertos gracias a las condiciones climatológicas y naturales que se dan en esta zona. El ibis lleva algo más de tres años reproduciéndose solo si bien aún existe un programa de control para esta singular ave.

Junto a ella también nidifica el halcón peregrino, otra especie protegida -como todas las rapaces-, aunque no en peligro de extinción.

Continuando el viaje de la mano de Antonio Gómez, director- conservador de La Breña, nos adentramos en el sendero de Las Quebradas, uno de los siete que hay en el parque. En cuestión de segundos nos cobija la sombra de cientos de pinos, piñoneros y carrascos. Se trata de un pinar antrópico creado a principios del siglo XX para frenar los movimientos de las lenguas dunares y así evitar que la arena sepultase la huerta vejeriega.

Resaltar que el pinar de La Breña es el mayor de Cádiz y en él tienen cabida multitud de actividades. Así, de él se extraen piñas de gran calidad; posee tres cotos donde se practica la caza menor; favorece el aprovechamiento apícola; también es fuente de abastecimiento maderero y cuna de plantas silvestres como la lavanda y el romero.

Además de todos estos usos, a nivel turístico las posibilidades de este frondoso ‘mar’ de pinos siguen expandiéndose. Gracias a su terreno de sustratos arenoso, este bosque es ideal para la práctica de senderismo, cicloturismo y rutas a caballo. De hecho hay dos senderos ecuestres: uno interior y otro englobado en el trayecto del GDR que une Huelva con Almería. En esta misma línea caballar, está previsto construir en un futuro un centro hípico terapéutico para desarrollar en él sesiones de equinoterapia.

Ahora bien, si el pinar de La Breña tiene especial fama es por ser punto neurálgico para deportes de orientación. Prueba de ello es que acoge importantes competiciones a nivel nacional e internacional, lo que atrae a miles de aficionados de diferentes partes del mundo durante todo el año.

Evidentemente, para poder garantizar tanto el uso público como productivo del monte, se desempeñan trabajos forestales (arreglo de caminos, clareos, franjas cortafuegos, desbroces…) posibilitando así su adecuado crecimiento.

Continuando la visita, desde una de las zonas más elevadas del sendero de Las Quebradas divisamos las marismas, que además de amortiguar la crecida del río Barbate gracias a su extensa y fértil llanura, cumplen múltiples funciones, entre ellas, usos acuícolas en estanques excavados en el propio medio natural, el marisqueo y la pesca tradicional. También, y de forma natural, las marismas se convierten en una ‘guardería’ de alevines, pues son áreas hiperproductivas ideales para el crecimiento en estuarios.

Añadir a esto las rutas en kayak, las vías ciclables que circundan toda la marisma y, por supuesto, el consolidado turismo ornitológico, pues el agua dulce embalsada -estrechamente ligada a la antigua laguna de La Janda- atrae a diferentes aves migratorias.

Proseguimos descubriendo los rincones de este rico paraje natural por el sendero del acantilado (que ha llegado a registrar 1.000 visitas en un sólo fin de semana). Subimos a lo más alto para contemplar una panorámica impresionante: una atalaya de 110 metros aproximadamente, el mayor acantilado de Andalucía.

El tajo es un área reservada dentro del parque así como la franja marina de 400 metros que se encuentra a sus pies; por lo tanto, no está permitido el turismo activo en aras de preservar la riqueza paisajística y geolítica del entorno.

En este sentido, en la extensión superior del tajo florece el enebro costero, una especie en peligro de extinción que, por citar un ejemplo, tiene el mismo nivel de protección que el lince ibérico en Doñana. Gracias al ‘aislamiento’ que experimenta en el parque el enebro está logrando sobrevivir, sobre todo en los dominios más soleados.

Echando la vista abajo, un mar infinito esconde en su interior el hogar de varias familias de delfines que han fijado aquí su residencia. Entre los campos de arrecife y las praderas de fanerógamas se han llegado a avistar también manadas de orcas y cachalotes. Y, cómo no, el rey indiscutible del lugar, el atún rojo, entorno al cual se articula el sector almadrabero que está luchando por conseguir que el conocido como ‘jamón del mar’ obtenga la certificación de Parque Natural, esto es, una marca que otorgue valor añadido al producto.

Y ya por último las playas de aguas cristalinas y fina arena, el sustento económico de La Janda litoral durante los meses de verano. Playas vírgenes, como La Hierbabuena o Trafalgar, están escoltadas por dunas que actúan como muros de defensa. En torno a ellas, todo tipo de establecimientos hosteleros y alojamientos para cubrir la demanda de turistas nacionales y extranjeros.

A los cinco ecosistemas que aglutina La Breña hay que sumar su patrimonio histórico y cultural. El sistema almenar conformado por la Torre del Tajo, recientemente rehabilitada y de acceso público -previa cita en el punto de información del parque-, la de Meca y la de Trafalgar, junto a la ermita visigoda de San Ambrosio -la más antigua de Europa- y el Palomar de la Breña no hacen si no aumentar los motivos para visitar este enclave.

http://www.diariodecadiz.es/article/provincia/1550340/una/joya/verde/por/descubrir.HTML

 

Un siglo del Tajo de las Figuras

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El Centro de Interpretación Cádiz Prehistórico acoge la muestra ‘Cien aniversario del descubrimiento…’, integrada por un centenar de fotografías de la época, en su mayoría inéditas

Virginia León cádiz | Actualizado 12.03.2013 – 12:32

Tajo de Las Figuras 1913Hace prácticamente un siglo, el 17 de abril de 1913, un grupo de vecinos de Benalup  organizó una expedición que quedó para la historia. Esta comitiva integrada por Antonio Pérez Blanco, los hermanos Juan y José Vela Morales, José Espina Calatriu, Rafael Bernal y el párroco gaditano Victorio Molina Pastoriza protagonizó nada menos que el descubrimiento científico de la Cueva del Tajo de las Figuras. Las primeras instantáneas con las que aquel día se inmortalizaron junto a esta importante joya rupestre situada al abrigo de una cueva del embalse del Celemín sirvieron entonces para constatar la noticia ante la Academia de Historia en Madrid.

Estas mismas imágenes se exponen hoy por primera vez al público en la muestra fotográfica Cien aniversario del descubrimiento del Tajo de las Figuras, que se inaugura en el Centro de Interpretación Cádiz Prehistórico, de la mano del Instituto de Educación Secundaria Casas Viejas, con la colaboración del Ayuntamiento de Benalup.

Salustiano Gutiérrez, profesor de este instituto y coordinador de la muestra junto a José González Benítez, habla de esta iniciativa articulada en tres secciones y presentada en grandes murales con textos «realizados por los alumnos, en trabajos que hacen durante el curso», afirma.

Tajo de Las Figuras expedición 1913La primera parte analiza aquella exitosa expedición emprendida por la que entonces era parte de «la elite del pueblo, cuyos nietos están invitados al acto inaugural», informa Salustiano Gutiérrez.

El segundo bloque se centra en la relevancia arqueológica y prehistórica de la zona, «pues también se encuentran los dólmenes y tumbas antropomórficas, además de numerosas cuevas».

Y la tercera, de las más curiosas, se centra en la forma de vida en la sierra hasta los años sesenta, a través de un estudio antropológico. Este apartado llama la atención sobre aspectos como el agua, el vestido, la comida, la corcha, el carbón, la caza, la sociabilidad, el poblamiento disperso, las prácticas alegales e ilegales, etc., sacando a la luz personajes de la época como el ventero, el carbonero, el furtivo, el contrabandista, el maquis, el estraperlista, el bandolero, el médico o el señorito urbano, relata Gutiérrez.

Muchas de las fotografías proceden del enorme interés que para la comunidad científica internacional que acudió a la zona desató aquella forma de vida casi intacta desde el Neolítico.

Unas cincuenta de las cien instantáneas expuestas han sido rescatadas del archivo privado de autores locales, entre las que figuran las del doctor Francisco Segovia o el antropólogo que vivió en Benalup Jerome Mintz. También se exhibe una treintena de principios del XX que coinciden con las primeras visitas de los investigadores, de autores como Juan Cabré, Hernández Pacheco, Breuil o Mergelina. Muchas de ellas son inéditas, permitiendo al público adentrarse en los secretos de una época, de una zona, de un hallazgo «único que prácticamente no existe en ninguna otra parte del mundo», decía el desaparecido Lothar Bergmann sobre este conjunto prehistórico.

Primera colonia reproductora de ibis eremita

Junta de Andalucía

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:

protección de la flora, la fauna y sus hábitats

 

La Janda acoge la primera colonia reproductora de ibis eremita que se asienta en Europa desde hace cinco siglos

Sevilla (abril de 2011). La comarca gaditana de La Janda reúne la primera colonia reproductora de ibis eremita que se asienta en el continente europeo desde hace cinco siglos. Concretamente, en El Tajo de la Barca de Vejer se ubican tres de los doce nidos formados este año, lo que es síntoma de la buena marcha del Proyecto Eremita ejecutado por la Consejería de Medio Ambiente.

Se trata de un programa que se inició en 2003 en colaboración con el Zoobotánico de Jerez, y con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y del Grupo Internacional de Expertos en Ibis Eremita. Tras siete años de actuaciones experimentales aplicando un programa piloto para probar la mejor metodología, se ha logrado el asentamiento de más de sesenta aves en libertad en la provincia de Cádiz, y la nidificación de las mencionadas doce parejas, convirtiéndose en un éxito mundial y un hito en la conservación de una de las aves más amenazadas del planeta, ya que solo existen 112 parejas reproductoras en Marruecos y tres individuos en Siria.

Tras tres años consecutivos en que una primera pareja se ha reproducido de forma aislada en los acantilados del Parque Natural De la Breña y Marismas del Barbate, finalmente se ha formado en Andalucía esta colonia reproductora, la primera de la que se tiene constancia en Europa desde el siglo XV. De este modo se da por cumplido el objetivo principal con el que nació el Proyecto Eremita: desarrollar un sistema piloto para crear colonias silvestres de la especie a partir de ejemplares procedentes de zoológicos.

El siguiente paso con relación a la conservación de esta especie será realizar estudios poblacionales y de hábitats que ayuden a valorar la viabilidad de esta colonia, trabajos que está previsto que se inicien a finales de año.

Actualmente, ocho de las parejas reproductoras asentadas en La Janda se hallan en periodo de incubación, y las otras cuatro en fase de instalación de sus nidos. Su evolución es seguida con detalle gracias a los sistemas de videovigilancia instalados en los nidos, que facilitan una intervención inmediata ante cualquier incidencia y permiten una grabación continua de imágenes cuyo posterior análisis ofrece detalles inéditos de la reproducción de esta especie en libertad, y por tanto, un mayor y mejor conocimiento de la misma.

Proyecto Eremita

El Proyecto Eremita se desarrolla en la comarca de La Janda en una zona propiedad del Ministerio de Defensa que reúne condiciones muy favorables para la especie. Los objetivos de su primera fase (2003-2008) fueron contribuir al conocimiento de la biología del ibis eremita, sensibilizar sobre su crítica situación y depurar la técnica de suelta para fijar colonias estables a partir de aves procedentes de cautividad.

Durante 2003 se realizó un estudio para conocer la disponibilidad de hábitat y alimento, y durante los años siguientes se ha venido realizando la suelta, seguimiento y posterior captura de entre 25 y 30 aves cada año. Estos ejemplares proceden tanto del Zoobotánico de Jerez como del programa internacional de cría en cautividad, una labor realizada por técnicos que acompañan a las aves en sus primeros vuelos y les enseñan a obtener alimento y refugio.

El ibis eremita es un ave colonial en peligro crítico de extinción en el mundo, que habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, y nidifica en cortados y acantilados costeros. En el pasado lejano tenía poblaciones por toda la cuenca mediterránea, incluida la península ibérica, pero en los últimos años se ha perdido el 96% de la población mundial debido a la pérdida de hábitat, persecución, y molestias causadas por el hombre, contaminación por pesticidas y los efectos derivados de la intensificación de la agricultura.

 

Liberados en La Janda 26 ibis eremita

Junta de Andalucía

 

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:

protección de la flora, la fauna y sus hábitats

 

Liberados en La Janda 26 ibis eremita nacidos en cautividad

Sevilla (noviembre de 2006). Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente han liberado 26 ejemplares de ibis eremita (Geronticus eremita) nacidos en cautividad en la Sierra del Retín, en el término municipal de Barbate. Esta acción está enmarcada dentro del Proyecto Eremita que desarrollan la Consejería de Medio Ambiente y el Zoobotánico de Jerez desde 2003. Su objetivo es la conservación de esta ave, una de las más amenazadas del planeta, catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), ya que sólo quedan en libertad unos 350 ejemplares en Marruecos y Siria.

Los jóvenes ejemplares liberados fueron criados y mantenidos en los aviarios de El Retín. Del todos ellos, siete nacieron en 2004 en el Zoobotánico; tres, en 2005 y diez, en 2006, procedentes de parejas reproductoras de Jerez y el Retín. Las seis restantes son aves adultas de entre cinco y siete años de edad procedentes de la colección del Zoobotánico Jerez.

Desarrollado en La Janda, en terrenos del campo de adiestramiento que la Armada Española tiene en la Sierra del Retín, esta iniciativa cuenta con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y el Grupo Internacional de expertos en Ibis Eremita, y con el apoyo de entidades colaboradoras entre las que se encuentran el Ministerio de Defensa y la Asociación para el Desarrollo Rural de La Janda Litoral.

El proyecto tiene una duración prevista de cinco años -hasta 2008- y los técnicos que lo desarrollan pretenden testar diferentes métodos de liberación de ejemplares criados en cautividad, con el objetivo de depurar métodos que faciliten en el futuro el establecimiento de colonias totalmente silvestres en los lugares donde se considere necesaria su reintroducción.

Los resultados esperados por los responsables del proyecto son que los ibis ahora liberados se asienten en la comarca alimentándose y sobreviviendo en completa libertad y que, una vez alcanzada su madurez sexual a los tres años de edad, pueda instalarse en algunos de los acantilados de la Janda un pequeño núcleo reproductor totalmente silvestre.

Todos los ejemplares del proyecto cuentan con marcas identificativas y radiotransmisores para permitir, una vez liberados, su seguimiento intensivo a distancia con el objetivo de monitorizar su grado de aclimatación al medio natural.

El ibis eremita es un ave colonial con un tamaño medio de setenta a ochenta centímetros de altura. Habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Esta especie, que se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, nidifica y tiene su refugio en cortados y acantilados costeros. Las poblaciones de ibis eremita han sufrido un dramático declive a lo largo de los últimos siglos, provocado por la perdida de hábitat, la persecución y las molestias causadas por el hombre, como la contaminación en el tejido por pesticidas o la agricultura intensiva.