Más de 1.250 organizaciones contra el fracking

FrackdownMás de 1.250 organizaciones civiles y plataformas ciudadanas de 64 países han firmado una carta dirigida a los líderes mundiales, entre ellos al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en la que piden que rechacen el fracking, apoyen su prohibición y lo expresen en acuerdos internacionales, como el que se negociará en la próxima cumbre mundial sobre el clima, que se celebrará en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

 

Mariano Rajoy Brey

Presidente del Gobierno

Complejo de la Moncloa, Avda. Puerta de Hierro, s/n.

28071 Madrid (España)

11 de noviembre de 2015

Estimado Sr.:

Se acerca la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Paris (COP21) y queremos pedirle que tome una acción decisiva; no sólo a partir del establecimiento de objetivos para la reducción de emisiones, sino también, confrontando explícitamente la necesidad fundamental, basada en la ciencia, de mantener los combustibles fósiles bajo tierra. Concretamente, le solicitamos que rechace la fractura hidráulica (fracking) y el uso de acidificación para la producción de petróleo y gas natural y toda la infraestructura relacionada con estas técnicas. Usted debe tomar medidas para realizar una transición radical hacia un futuro con energía 100% renovable, y necesaria para remediar el calentamiento global y contar con una garantía para la estabilidad del clima.

El pasado diciembre, el Gobernador Cuomo de Nueva York, finalizó una revisión sobre los impactos del fracking en la salud que se tradujo en la prohibición de esta práctica en el estado de Nueva York. Esta decisión siguió el ejemplo de países como Francia y Bulgaria que también han prohibido el fracking. Esta medida es una respuesta a la cada vez más grande evidencia científica sobre los impactos negativos del fracking, que incluyen la contaminación del aire y agua, problemas en la salud pública, y terremotos, sin contar con los impactos significativos de la minería para arenas de fracturamiento, oleoductos y otros proyectos de infraestructura en las comunidades, el medio ambiente y la salud pública en general.

Con respecto a los impactos climáticos, es cierto que la quema de gas natural produce menos dióxido de carbono que la quema de carbón o petróleo. Por esta razón, el gas proveniente del fracking ha sido promovido como favorable para el clima y considerado un “combustible de transición [1]”. Sin embargo, la realidad es que el gas proveniente del fracking es la transición hacia el caos climático sin un horizonte de salida. Hay tres razones básicas para ello.

En primer lugar y principalmente, un aumento en el uso de gas natural en el sector de la electricidad, no sólo desplaza a otros combustibles fósiles, sino también desplaza soluciones más limpias, como la eólica, la solar y la eficiencia energética. Estas soluciones son fundamentales para enfrentar el desafío climático, aún así, el fracking y la infraestructura energética expandida basada en el gas continuará impidiendo su desarrollo.

En segundo lugar, a más gas natural, más metano, un potente gas de efecto invernadero que se fuga más de lo esperado de pozos y tuberías [2]. Como consecuencia, el aumento de emisiones de metano provenientes del uso de gas natural en lugar de otros combustibles fósiles desplaza, y puede superar, la disminución de dióxido de carbono (CO2) utilizado que justifica el uso de gas natural.

Tercero, dejando de lado los problemas de la industria con relación a la fuga de metano y enfocándonos solamente en el CO2, la extracción y quema de gas proveniente del fracking nos amenaza con la liberación significativa de más CO2 de lo que el mundo puede permitirse. Para evitar los efectos irreversibles del cambio climático, casi todo el gas natural que podría ser extraído por medio del fracking debe permanecer bajo tierra sin ser quemado. Ese es el caso, incluso, si se tomara una acción global decisiva para disminuir el uso de petróleo y carbón.

Para ilustrar este último punto, es ampliamente aceptado que no más de un tercio de las reservas probadas de combustibles fósiles pueden ser consumidas antes del año 2050, si queremos tener una mayor posibilidad de evitar los 2ºC de calentamiento global. Sin embargo, estas estadísticas subestiman el problema de dos maneras. Primero, sólo se basan en las reservas probadas – sin contabilizar la mayor parte del gas proveniente del fracking, el petróleo del Ártico y el petróleo de arenas bituminosas que ahora están en la mira. Casi todo este petróleo y gas debe permanecer bajo tierra. Segundo, la estimación de las reservas probadas de combustible sin quemar deriva de la ciencia sobre el clima que ha quedado obsoleta, y el umbral de 2º es demasiado permisivo. Los científicos del clima son claros cuando dicen que incluso superando los 1,5º de calentamiento global los impactos serán inaceptables, particularmente en el Sur Global.

En otras palabras, si hemos de mantener la estabilidad de nuestro clima y la salud del planeta no podemos seguir caminando por un camino energético basado en los combustibles fósiles. A pesar de este hecho, los grandes intereses han logrado convencer a muchos gobiernos de que el gas de esquisto proveniente del fracking es un inofensivo “combustible de transición” hacia energías renovables. Este es un punto de vista peligroso y extremadamente erróneo.

El mundo se enfrenta a una crisis climática que ya ha traído impactos devastadores y que se espera escalará a niveles catastróficos sin no se toma una acción rápida. El fracking es la inacción, y va en la dirección opuesta del desarrollo de sistemas energéticos sostenibles accesibles a todos y basados en la utilización eficiente de los recursos energéticos seguros, abundantes, asequibles y renovables, sujetos a condiciones y limitaciones regionales.

En la cumbre del clima en París, debe quedar claro que fracking para el gas de esquisto, gas compacto, el metano en capas de carbón y petróleo apretado, así como otros métodos de extracción extrema de combustibles fósiles, son incompatibles con la estabilidad climática. Le pedimos que apoye la prohibición del fracking y los procesos relacionados con el mismo, tanto en las políticas nacionales como en los relativos a los acuerdos internacionales, y hacer explícita la necesidad de maximizar la cantidad de combustibles fósiles que deben mantenerse bajo tierra y sin quemar.

 

El cambio climático no dejará de tocar ninguna parte del mundo

IPCC-logoGrupo de Expertos de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC).

El pasado domingo 2 de noviembre, el Grupo de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), presentó su último informe de síntesis, escrito por miles de científicos.

El grupo ha estado una semana en Copenhague trabajando junto a representantes de todos los países en la publicación de este último informe de síntesis que reúne las contribuciones de los tres grupos de trabajo del lPCC: bases físicas, impactos adaptación y vulnerabilidad y mitigación del cambio climático.

Los datos son claros. El cambio climático, provocado por las grandes emisiones de CO2 a la atmósfera por la actividad humana, es una realidad y sus impactos ya se han generalizado en todos los continentes y océanos y empeoran rápidamente.

En otras palabras, “el cambio climático no dejará de tocar ninguna parte del mundo”, según palabras del presidente de la IPCC, R.K. Pachauri.

España es uno de los países más vulnerables. En Canarias, por ejemplo, ya son evidentes los impactos en sus mares y recursos pesqueros: el aumento de temperaturas y la acidificación de los océanos tiene consecuencias negativas en los ecosistemas. Ya se han detectado más de treinta especies de peces de procedencia tropical, disminución de la producción primaria y la presencia de microorganismos tropicales tóxicos.

Los científicos pronostican para toda la zona del Atlántico aumento de las inundaciones y de los vientos en invierno, sin olvidar de que la tasa de subida del nivel global del mar ha sido de 3,2 mm/año entre 1993 y 2010, el ritmo de la elevación del nivel del mar ha sido superior al de décadas anteriores. Todas las islas se ven afectadas por esta subida.

Entre los años 2000 y 2010, las emisiones de gases de efecto invernadero crecieron más rápido que antes. ¿La razón? Seguimos quemando carbón, petróleo y gas. Sin embargo el consejo que dan los científicos para el clima es claro: tenemos que acabar en su totalidad con las emisiones de CO2 producidas por las actividades del hombre.

 

REDUCE – REUTILIZA – RECICLA

REDUCE – REUTILIZA – RECICLA

Construye un Planeta limpio, administrando sus recursos y conservando el medioambiente.

¡CUIDA TÚ PLANETA!

Un alto porcentaje de nuestras basuras y desechos se pueden REDUCIR – REUTILIZAR Y RECICLAR, disminuyendo el impacto ambiental, ayudando a gestionar mejor las reservas agotables del Planeta (materiales y energía) y generando menos gases contaminantes entre ellos CO2

Si “REDUCIMOS” la basura disminuimos vertederos y por consiguiente generaremos menos CO2 a la atmósfera, reduciendo el impacto en el medio ambiente.

Si “REUTILIZAMOS” alargamos la vida útil de muchos artículos, aprovechando mejor la inversión en materia prima y energía utilizada en ellos.

Si “RECICLAMOS”, muchos materiales retornan a la cadena de producción como materia prima, ahorrando en el consumo de nuevos recursos, o sea estaremos gestionando mejor las reservas del Planeta.

1ª-R

R E D U C I R  -          (Generar menos basura)

Si Reducimos el problema de la basura, disminuimos el impacto en el medio ambiente.

“Si compro y consumo mucho… más basura genero y mas residuos produzco”

Debemos consumir de forma racional. No perdamos la cabeza comprando compulsivamente, impulsados por estrategias de marketing comercial o absurdas y efímeras tendencias pasajeras.

- Ayuda a conservar los recursos naturales,

- Disminuye la contaminación del Aire y el Agua.

- Disminuye los desechos, y…

- Baja los costes en el proceso de recolección y destino final de los desperdicios.

La reducción puede realizarse en 2 niveles: reducción del consumo de bienes o de energía. De hecho, actualmente la producción de energía produce numerosos desechos (desechos nucleares, dióxido de carbono,…)

Este es el Objetivo:

- Reducir o eliminar la cantidad de materiales destinados a un uso único (por ejemplo, los embalajes).

- Adaptar los aparatos en función de sus necesidades (por ejemplo poner lavadoras y lavavajillas llenos y no a media carga).

- Reducir pérdidas energéticas o de recursos: de agua, desconectar aparatos eléctricos en “stand by”, conducción eficiente, desconectar transformadores, etc.

- Reducir la emisión de gases contaminantes, nocivos o tóxicos evitará la intoxicación animal o vegetal del entorno si llega a cotas no nocivas.

Países europeos trabajan con una importante política de reducción de la basura, considerando La basura es alimento “para la tierra”. Producir productos sin contaminantes (100% biodegradables), es una importante tarea, para evitar o por lo menos reducir al máximo su impacto en el medioambiente una vez finalice la vida útil de cada producto.

2ª-R

R E U T I L I Z A R    -       (Volver a usar)

“Si reutilizamos objetos, menos basura producimos y menos recursos del planeta gastamos”

Si damos la máxima utilidad a las cosas, sin necesidad de destruirlas o deshacernos de ellas, muchos materiales pueden resultar útiles para otras cosas extendiendo su “vida útil”.

Reutilización:

Segunda “R” muy importante, porque también reduce el impacto en el medio ambiente, indirectamente.

Si “reutilizamos” un objeto podemos darle una segunda vida útil. Todos los materiales o bienes pueden tener más de una vida útil, bien sea reparándolos para un mismo uso o con imaginación para un uso diferente.

Ejemplos: Utilizar la otra cara de las hojas impresas. Rellenar botellas, reutilizar la madera de los palets…

3ª-R

R E C I C L A R(Clasificar los materiales para usarlos varias veces)

Es separar los distintos tipos de basura. Consiste en usar los materiales una y otra vez, para hacer nuevos productos y de esta forma reducimos y gastamos menos recursos naturales agotables.

Por ejemplo, separando:

Plástico; Papel; Latas de aluminio; Metales; Vidrio; Materia orgánica…

Ésta es la “R” más popular debido a que el sistema de consumo actual ha preferido usar envases de materiales reciclables (vidrio, plásticos y bricks).

Por ejemplo, el vidrio y la mayoría de plásticos se pueden reciclar calentándolos hasta que se funden, y dándoles una nueva forma. Es como utilizar algo desde su inicio. En el caso del vidrio en concreto, el ciclo de reciclaje es infinito: de una botella se obtiene otra botella.

«Última llamada»

ÚLTIMA LLAMADA: UN MANIFIESTO POR LA TRANSFORMACIÓN DE MODELO FRENTE A LA CRISIS ECOLÓGICO-SOCIAL

Logo ANA 14,7KB

ANA apoya, ha firmado y se ha comprometido a divulgar el manifiesto, al tiempo que solicita a socios y simpatizantes que lo apoyen y firmen a título individual

 

“Última llamada” es el título de un manifiesto hecho público hoy en el que se reclaman propuestas de cambio más audaces para hacer frente a una crisis ecológica que afecta a todos los ámbitos y provoca injusticias sociales. Más de 250 académicos, intelectuales, científicos, activistas y políticos han firmado un documento dirigido especialmente a los proyectos sociales y políticos alternativos. No valen recetas antiguas, es precisa una gran transformación.

“Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible”, explica el manifiesto. Se agotan los recursos naturales y energéticos y se rompen los equilibrios ecológicos de la Tierra. La crisis ecológica no puede esperar ni es un tema parcial.

“Frente a este desafío no bastan los mantras cosméticos del desarrollo sostenible, ni la mera apuesta por tecnologías ecoeficientes, ni una supuesta “economía verde” que encubre la mercantilización generalizada de bienes naturales”. En el manifiesto se subraya la necesidad de una gran transformación que rompa con las inercias del modo de vida capitalista, basado en el consumo, y con los intereses de grupos privilegiados.

Pensadores y escritoras, representantes de movimientos sociales, del ámbito feminista y el universitario, de sindicatos y partidos políticos se han suscrito este documento abierto que quiere llamar la atención sobre la oportunidad que se abre en la actualidad.

El manifiesto hace referencia al “despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M”, que “está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social”.

Pero es fundamental que los proyectos alternativos tomen conciencia de las implicaciones que suponen los límites del crecimiento y diseñen propuestas de cambio mucho más audaces, reclama el documento. No valen antiguas recetas, porque “la crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica”.

“Última llamada” subraya la urgencia para emprender la gran transformación. “A lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables”.

El manifiesto, que pretende abrir un amplio debate en los proyectos sociales y políticos en construcción, aspira a “ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural.”

El manifiesto puede leerse en y firmarse online

El Manifiesto

«Última llamada»

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Esto es más que una crisis económica y de régimen: es una crisis de civilización

Los ciudadanos y ciudadanas europeos, en su gran mayoría, asumen la idea de que la sociedad de consumo actual puede “mejorar” hacia el futuro (y que debería hacerlo). Mientras tanto, buena parte de los habitantes del planeta esperan ir acercándose a nuestros niveles de bienestar material. Sin embargo, el nivel de producción y consumo se ha conseguido a costa de agotar los recursos naturales y energéticos, y romper los equilibrios ecológicos de la Tierra.

Nada de esto es nuevo. Las investigadoras y los científicos más lúcidos llevan dándonos fundadas señales de alarma desde principios de los años setenta del siglo XX: de proseguir con las tendencias de crecimiento vigentes (económico, demográfico, en el uso de recursos, generación de contaminantes e incremento de desigualdades) el resultado más probable para el siglo XXI es un colapso civilizatorio.

Hoy se acumulan las noticias que indican que la vía del crecimiento es ya un genocidio a cámara lenta. El declive en la disponibilidad de energía barata, los escenarios catastróficos del cambio climático y las tensiones geopolíticas por los recursos muestran que las tendencias de progreso del pasado se están quebrando.

Frente a este desafío no bastan los mantras cosméticos del desarrollo sostenible, ni la mera apuesta por tecnologías ecoeficientes, ni una supuesta “economía verde” que encubre la mercantilización generalizada de bienes naturales y servicios ecosistémicos. Las soluciones tecnológicas, tanto a la crisis ambiental como al declive energético, son insuficientes. Además, la crisis ecológica no es un tema parcial sino que determina todos los aspectos de la sociedad: alimentación, transporte, industria, urbanización, conflictos bélicos… Se trata, en definitiva, de la base de nuestra economía y de nuestras vidas.

Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible. Nuestra cultura, tecnólatra y mercadólatra, olvida que somos, de raíz, dependientes de los ecosistemas e interdependientes.

La sociedad productivista y consumista no puede ser sustentada por el planeta. Necesitamos construir una nueva civilización capaz de asegurar una vida digna a una enorme población humana (hoy más de 7.200 millones), aún creciente, que habita un mundo de recursos menguantes. Para ello van a ser necesarios cambios radicales en los modos de vida, las formas de producción, el diseño de las ciudades y la organización territorial: y sobre todo en los valores que guían todo lo anterior. Necesitamos una sociedad que tenga como objetivo recuperar el equilibrio con la biosfera, y utilice la investigación, la tecnología, la cultura, la economía y la política para avanzar hacia ese fin. Necesitaremos para ello toda la imaginación política, generosidad moral y creatividad técnica que logremos desplegar.

Pero esta Gran Transformación se topa con dos obstáculos titánicos: la inercia del modo de vida capitalista y los intereses de los grupos privilegiados. Para evitar el caos y la barbarie hacia donde hoy estamos dirigiéndonos, necesitamos una ruptura política profunda con la hegemonía vigente, y una economía que tenga como fin la satisfacción de necesidades sociales dentro de los límites que impone la biosfera, y no el incremento del beneficio privado.

Por suerte, cada vez más gente está reaccionando ante los intentos de las elites de hacerles pagar los platos rotos. Hoy, en el Estado español, el despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M (desde la primavera de 2011) está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social.

Sin embargo, es fundamental que los proyectos alternativos tomen conciencia de las implicaciones que suponen los límites del crecimiento y diseñen propuestas de cambio mucho más audaces. La crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica. En este sentido, no bastan políticas que vuelvan a las recetas del capitalismo keynesiano. Estas políticas nos llevaron, en los decenios que siguieron a la segunda guerra mundial, a un ciclo de expansión que nos colocó en el umbral de los límites del planeta. Un nuevo ciclo de expansión es inviable: no hay base material, ni espacio ecológico y recursos naturales que pudieran sustentarlo.

El siglo XXI será el siglo más decisivo de la historia de la humanidad. Supondrá una gran prueba para todas las culturas y sociedades, y para la especie en su conjunto. Una prueba donde se dirimirá nuestra continuidad en la Tierra y la posibilidad de llamar “humana” a la vida que seamos capaces de organizar después. Tenemos ante nosotros el reto de una transformación de calibre análogo al de grandes acontecimientos históricos como la revolución neolítica o la revolución industrial.

Atención: la ventana de oportunidad se está cerrando. Es cierto que hay muchos movimientos de resistencia alrededor del mundo en pro de la justicia ambiental (la organización Global Witness ha registrado casi mil ambientalistas muertos sólo en los últimos diez años, en sus luchas contra proyectos mineros o petroleros, defendiendo sus tierras y sus aguas). Pero a lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables. Deberíamos ser capaces de ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural. Además de combatir las injusticias originadas por el ejercicio de la dominación y la acumulación de riqueza, hablamos de un modelo que asuma la realidad, haga las paces con la naturaleza y posibilite la vida buena dentro de los límites ecológicos de la Tierra.

Una civilización se acaba y hemos de construir otra nueva. Las consecuencias de no hacer nada —o hacer demasiado poco— nos llevan directamente al colapso social, económico y ecológico. Pero si empezamos hoy, todavía podemos ser las y los protagonistas de una sociedad solidaria, democrática y en paz con el planeta.

— En diversos lugares de la Península Ibérica, Baleares y Canarias, y en el verano de 2014.

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 Ilustración de El Roto

Descarga el Manifiesto

Manifiesto Última llamada (PDF)

Algunos firmantes del manifiesto:

Ada Colau, Alberto Garzón, Antonio Turiel, Antonio Valero, Arcadi Oliveres, Belén Gopegui, Cayo Lara, Enric Duran, Esther Vivas, Ferrán Puig Vilar, Florent Marcellesi, Joan Herrera, Joan Martínez Alier, Joaquín Araujo, José Manuel Naredo, Juan Diego Botto, Juantxo López de Uralde, Justa Montero, Marina Albiol, Olga Rodríguez, Pablo Iglesias Turrión, Teresa Forcades, Teresa Rodríguez, Xosé Manuel Beiras, Yayo Herrero… (Ver lista completa al pie de la cual podrás firmar tú también)

Carta abierta a las instituciones europeas

Desde ANA hemos apoyado el documento escrito que trescientas organizaciones de 22 países han enviado a la Comisión, al Consejo y al Parlamento Europeo.

Reclamamos la necesidad de abandonar la senda de los combustibles fósiles y de avanzar hacia unas políticas energéticas basadas en las energías renovables.

Carta abierta a las instituciones europeas

Europa, 16.01.2014

A la atención de:

José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión Europea, y Comisarios de Medio ambiente, Energía, Clima y Empresas

A los miembros del Consejo Europeo y Jefes de Estado (Presidentes, Primeros Ministros y Ministerios afectados).

A los miembros del Parlamento Europeo

Asunto:

Combustibles fósiles no convencionales / Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y otros proyectos de las instituciones europeas

Nosotros, grupos de ciudadanos y organizaciones medioambientales interesados, movilizados contra el desarrollo de los combustibles fósiles no convencionales en Europa, estamos extremadamente preocupados por los últimos acontecimientos relacionados con la revisión de la Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y los planes sobre un marco europeo para los combustibles fósiles no convencionales, así como por los acuerdos y proyectos transatlánticos de la Comisión Europea.

Para extraer gas de esquisto, petróleo de esquisto bituminoso, gas de arenas compactas (tight gas) y gas metano de vetas de carbón se utiliza una técnica llamada fracturación hidráulica o “fracking”, que va acompañada de múltiples e inevitables impactos sobre el medio ambiente, el clima, la salud de la población y sobre una serie de derechos humanos fundamentales.

Las principales razones para oponernos a esta industria son:

- La extracción de estos hidrocarburos afectará negativamente a nuestra huella de carbono, comprometiendo incluso los objetivos energéticos y climáticos de la UE. En lugar de alejarse de las fuentes energéticas fósiles, desarrollar nuevas fuentes de energías renovables y mejorar las políticas de eficiencia energética, esta industria nos arrastraría a un nuevo ciclo contaminante de combustibles fósiles.

- El funcionamiento de la industria extractiva implica un enorme sistema de tuberías, instalaciones reguladoras de presión y centros de transporte. Esto supone inevitablemente fugas de metano, estimadas por diferentes estudios entre un 4% y un 11% del total del volumen de metano producido. En un plazo de 20 años, el metano es 86 veces más potente como gas invernadero que el CO2, por lo que la quema de combustibles fósiles no convencionales podría ser más perjudicial para el clima que el mismo carbón.

- Las técnicas de extracción causan un efecto destructivo e irrevocable en los ecosistemas y entornos locales.

- Las actividades relacionadas con los combustibles fósiles no convencionales utilizan una cantidad desproporcionada de recursos primarios fundamentales: tierra, agua y aire.

- Esta industria requiere un gran número de vehículos de transporte, por lo que sus proyectos suponen una carga adicional para la economía europea como, por ejemplo, la depreciación de infraestructuras públicas (carreteras, puentes, etc.). La mayoría de las carreteras de la Unión Europa no se han diseñado para soportar el peso adicional de los “megacamiones” o “trenes de carretera” que utiliza esta industria, especialmente en las zonas rurales.  Un importante número de habitantes, incluyendo a quienes viven exclusivamente de la agricultura, se verá afectado por este tipo de explotación. La extracción generaría un incremento de la pobreza.

- Promover políticamente estas actividades es completamente contradictorio con la creciente necesidad de sistemas económicos locales basados en el patrimonio cultural y natural, así como en las energías renovables.

- Las actividades relacionadas con los combustibles fósiles no convencionales implican un modelo de industrialización a gran escala, que tiene enormes consecuencias para la planificación regional y afecta a un gran número de zonas densamente pobladas y medioambientalmente delicadas, tal como se ha podido observar en Estados Unidos, Canadá y Australia.

Las autoridades europeas ya han publicado estudios que demuestran estos riesgos, y son conscientes de que numerosas investigaciones científicas revisadas por expertos alertan sobre los múltiples y preocupantes impactos vinculados a esta industria. A pesar de ello, algunos responsables políticos parecen haberse puesto de acuerdo para ignorar todos estos hechos significativos. Del mismo modo, la opinión de las poblaciones directamente afectadas se está ignorando brutalmente.

La situación jurídica actual en la Unión Europea no garantiza la exigencia de estudios de impacto ambiental para la investigación y explotación de combustibles fósiles no convencionales, lo que representa una violación permanente de los principios de la política europea de medio ambiente, los objetivos de planificación regional y los valores democráticos europeos fundamentales. Este requerimiento básico habría supuesto la elaboración de estudios de referencia previos al inicio de nuevos proyectos y garantizaría una mayor participación de las comunidades locales en los procesos de toma de decisiones.

El marco sobre combustibles fósiles no convencionales anunciado por la Comisión Europea es simplemente un conjunto de recomendaciones no vinculantes que, incluso, contradice los resultados de la evaluación de impacto que requieren las acciones legislativas como esta. Gracias a la acción conjunta del Sr. Barroso y países como el Reino Unido, Polonia, la República Checa y Hungría, la Unión Europea está abriendo sus puertas a una industria altamente contaminante y escasamente regulada. Las promesas de “desarrollar un marco europeo para la extracción de hidrocarburos no convencionales de manera segura y sin riesgos” no se van a mantener.

Los grupos de ciudadanos y organizaciones medioambientales interesados han expresado en múltiples ocasiones estos argumentos, apoyados con pruebas, particularmente en relación con la Resolución Korbach. Sin embargo, parece que nuestros políticos no quieren o no están preparados para tomar en consideración estos razonamientos.

Esto constituye una grave ausencia de democracia y una señal clara de que la balanza se está inclinando a favor de beneficios cortoplacistas inciertos y perjudiciales para el medioambiente, a costa de la salud pública y del medio ambiente sostenible a largo plazo. Además, hemos observado que existe corrupción a nivel local, las comunidades locales se han visto atrapadas en la angustia y la inseguridad por la violación de derechos humanos y la represión –como ocurrió recientemente en Pungesti (Rumanía), Zurawlow (Polonia) y Barton Moss (Reino Unido)– y la confianza en la Unión Europea se está desvaneciendo a gran velocidad.

Estas circunstancias deben ser tomadas en cuenta en la revisión de la Directiva EIA, así como en las negociaciones sobre el acuerdo de libre comercio con Canadá (CETA) y con Estados Unidos (TAFTA). Estas negociaciones se están llevando a cabo con absoluto secretismo, y el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea no pueden tolerarlo. La comisión ha anunciado un “marco no vinculante” sobre el gas de esquisto. ¿Qué flexibilidad se tendrá a la hora de valorar la enorme presión de los inversores y de la industria energética?

Respecto al CETA y el TAFTA, resulta cada vez más evidente que están poniendo su mira en el Reglamento de registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias químicas (REACH), a pesar de que es la herramienta para evitar que las industrias puedan hacer lo que quieran, especialmente en el sector químico, que elabora productos para la industria minera. También observamos que el reglamento de arbitraje entre empresas y Estados, promovido por la Carta Europea de la Energía, resulta muy adecuado para los inversores. Los inversores pueden oponerse a la legislación medioambiental simplemente porque representa un obstáculo a sus inversiones y, por tanto, a sus beneficios. Todo esto puede dar lugar a:

- Pagos considerables por compensaciones económicas a las empresas, cubiertos por los presupuestos particulares de los Estados miembro.

- Un sistema de libre comercio basado en la Carta Europea de la Energía, que favorezca totalmente al sector privado y a los inversores, por encima del interés público y de la soberanía de los Estados miembros.

Por todas las razones anteriormente mencionadas, instamos solemnemente a los miembros del Consejo Europeo, Comisarios y miembros del Parlamento Europeo a que actúen ya, en el interés superior de la población de sus Estados y de toda la ciudadanía europea. Negar los hechos descritos significaría que los responsables políticos europeos están dispuestos a aceptar los efectos perjudiciales de la fractura hidráulica en un futuro inmediato y para las próximas generaciones.

Miembros del Parlamento Europeo, ustedes deben actuar con decisión y claridad para evitar que la ley de Evaluación de Impacto Ambiental sea ambigua. Es necesario que se realicen estudios de impacto ambiental para todo el ciclo de vida de los pozos, y estos deberían realizarse antes de iniciar cualquier actividad de exploración o construcción (construcción de plataformas, perforación, cimentación, entubado, toma de registro, etc.). Teniendo en cuenta sus múltiples consecuencias, el uso de técnicas de fracking en la investigación y explotación de las fuentes de energía de combustibles fósiles debería estar sujeto a evaluaciones de impacto ambiental obligatorias.

Miembros del Consejo Europeo, Sr. Presidente de la Comisión Europea, y Comisarios y Jefes de Estado y ministerios afectados, ustedes deberían actuar decididamente para eliminar cualquier mecanismo de arbitraje entre inversores y Estados (ISDS) del CETA y del TAFTA porque echan por tierra nuestros sistemas jurídicos y pueden utilizarse en contra de las leyes promulgadas sobre los objetivos de política medioambiental, las metas sobre cambio climático y energía, la protección a los consumidores y los principios jurídicos de la Unión Europea, y con la excepción del reglamento REACH, que, en todo caso, debería fortalecerse.

Declaración de territorios libre de FRACKING

Desde ANA, hacemos un llamamiento a los Alcaldes y Concejales de los Ayuntamientos de La Janda, especialmente a los de Alcalá de los Gazules, Barbate, Benalup Casas Viejas, Medina Sidonia y Vejer de la Frontera, para que convoquen sesiones plenarias y aprueben:

La declaración de sus términos municipales como territorios libre de FRACKING. Compromisos de oposición municipal a la práctica del FRACKING. Dar traslado de estos acuerdos a representantes políticos y a todas las administraciones e instituciones públicas en solicitud de acuerdos semejantes. Y a solicitar del Gobierno y del Parlamento español la promulgación de una Ley que prohíba en España la extracción de gas mediante el método de fractura hidráulica.

ANA, hoy 18 de marzo de 2013, ha firmado un escrito dirigido al Gobierno de España.

Hemos solicitado, que debido a las graves consecuencias medioambientales que acarrea el método de extracción conocido como fractura hidráulica, se inicien los trámites legislativos pertinentes para que se prohíba la utilización de esta técnica en cualquier explotación de nuestro país.

En dicho escrito hemos puesto de manifiesto que las consecuencias documentadas de este método de extracción incluyen:

- Contaminación de las aguas subterráneas

- Contaminación de tierras y aguas superficiales

- Contaminación del aire

- Pequeños terremotos

- Ruidos e impactos visuales

- Entre otros

Igualmente hemos dicho que pensamos que los beneficios sociales que produce la extracción del gas de pizarra no justifican el riesgo que supone para el Medio Ambiente que se utilice una técnica tan peligrosa.

Por todo ello hemos pedido que se prohíba el “fracking” como se ha hecho en Francia, para evitar el daño que puede causar el inicio de explotaciones de este tipo en varias zonas de España y entre ellas en la comarca de La Janda.

NO fractura hidráulicaANA piensa que es importante que el Congreso de los Diputados prohíba en España la extracción de gas mediante el método de fractura hidráulica debido a:

-Que el “fracking” o fractura hidráulica, es un método de extracción que perfora a varios cientos de metros de profundidad en vertical y después hace lo propio en horizontal, reventando la piedra mediante una inyección de agua con arena y una serie de aditivos químicos, que son los que incluyen el componente de riesgo de contaminación.

-Que esta técnica se ha utilizado ampliamente en Estados Unidos para extraer gas natural y se han documentado numerosas pruebas sobre las graves consecuencias que acarrea para los acuíferos, las cuencas de los ríos, la salud de los habitantes, las explotaciones agrícolas y ganaderas y la fauna y flora de los terrenos afectados.

-Que estas graves consecuencias han llevado a que esta práctica se haya prohibido ya en varios países como por ejemplo en Francia.

-Que no queremos que se gasten millones de litros de nuestra agua, ni asumir la contaminación y los desechos generados.

-Que no queremos que cientos de hectáreas de nuestro más preciado suelo se conviertan en pozos de extracción y depósitos.

-Que no queremos que se lleve a cabo una transformación y destrucción de nuestro paisaje.

-Que no queremos tener que sufrir una pérdida de biodiversidad, como consecuencia de pérdida de flora y muerte de animales.

-Que no queremos que se destruya nuestro medio ambiente, ni que se produzca contaminación atmosférica tóxica y tampoco fuga de gases de efecto invernadero.

-Que no queremos que nuestras casas, en una zona ya de por si vulnerable, sufran el más que probable riesgo de incremento de la actividad sísmica.

-Que no queremos que a nuestra costa se lucren organizaciones empresariales especuladoras y sin escrúpulos.

-Y especialmente a que no queremos que se ponga en riesgo nuestra salud con la liberación de residuos altamente tóxicos, muchos de ellos cancerígenos, otros muta-génicos y otros con efectos sobre la reproducción.

Por todo ello también hacemos un llamamiento a todos nuestros socios, simpatizantes, familiares y ciudadanía en general a que se manifiesten en tal sentido haciendo llegar su oposición al fracking tanto a nuestros representantes políticos como a administraciones e instituciones públicas porque por encima de todo está NUESTRA SALUD.