Participación en distintos eventos de la COP25

Socios de ANA hemos participado en los distintos eventos que se han desarrollado en Madrid con motivo de la celebración de la COP25, Conferencia 2019 de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se ha celebrado en Madrid pero bajo presidencia chilena, con la intención de alcanzar acuerdos y compromisos entre naciones para combatir los efectos del cambio climático.

Así participamos en la multitudinaria manifestación del viernes 6 de diciembre en la que decenas de miles de personas provenientes de toda España y de otros muchos países, junto a organizaciones, colectivos y comunidades indígenas venidos de todo el mundo, exigimos a los mandatarios reunidos en la COP 25 que adopten medidas urgentes y efectivas para evitar la catástrofe que se nos avecina.

La Emergencia Climática es ya una realidad dramática.

Algunos comenzamos la marcha junto a la Estación de Atocha en compañía de compañeros de Ecologistas en Acción y terminamos junto a los Nuevos Ministerios en el Paseo de la Castellana donde nos juntamos con otros socios que habían empezado desde otro punto, allí pudimos asistir junto al gran escenario montado a las intervenciones realizadas en nombre de las organizaciones convocantes, Fridays for Future, Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática, 2020 Rebelión por el Clima, Cumbre de los Pueblos, Sociedad Civil por la Acción Climática (SCAC) y Minga Indígena, así como a varias actuaciones como la de Macaco y Amaral, entre otros artistas.

La manifestación con el lema “Desde Santiago a Madrid, el mundo despertó” y secundada por más de 500.000 personas, fue calificada como “un rotundo éxito” y “una movilización histórica ciudadana”. Una movilización masiva que ha gritado que la sociedad civil ha despertado, que la emergencia climática y ecológica ya no se puede negar y que tenemos que actuar para afrontar la crisis.

También hemos participado junto a activistas por el clima y el cambio del modelo energético y social en diferentes eventos y talleres de la Cumbre Social por el Clima, la conocida como la Cumbre de los Pueblos, que ha reunido a cientos de colectivos, con una fuerte presencia de pueblos latinoamericanos e indígenas, desde el 7 al 13 de diciembre en la Universidad Complutense de Madrid (Campus Ciudad Universitaria) y en el Espacio de Convergencia de Hortaleza 88.

Y también pudimos acreditarnos y así poder visitar la “Zona Verde – Acción por el clima de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, COP25” en instalaciones de IFEMA, donde el protagonismo lo han adquirido grandes empresas, parece que con la intención de publicitar medidas para alcanzar los objetivos necesarios para minimizar los efectos del cambio climático. Algunas de las empresas han presentado acciones concretas para la reducción de sus emisiones de carbono.

Nos ha congratulado la actitud de algunas empresas que han puesto de manifiesto la evidencia de la importancia de la economía circular como motor de cambio. Ha sido este uno de los ámbitos en el que han coincidido varias de las empresas que aquí han participado, el del importante aporte de la economía circular a la adaptación y la mitigación del cambio climático desde la actividad empresarial. La reducción de emisiones, la eficiencia energética, el ahorro de agua y la prevención de residuos son algunas de las principales aportaciones de la economía circular para frenar el avance de la crisis climática y evitar los peores escenarios que auguran distintas predicciones. La economía circular supone un cambio cultural en el sistema productivo y de consumo: la única salida posible para afrontar la falta de recursos y reducir el impacto ambiental de la actividad económica, creando valor y empleo. Por ello las empresas deben afrontar la lucha contra el cambio climático como una oportunidad de mejora y adaptación a un ecosistema de economía circular.

Y de Madrid nos hemos venido satisfechos por la experiencia vivida y por el nivel de conciencia y movilización que hemos visto y vivido en la lucha contra el Cambio Climático, aunque también entristecidos y enfadados con los dirigentes políticos y representantes de 200 países porque no han logrado impulsar la acción climática como se esperaba, debido a la falta de voluntad de los principales países emisores de CO2 de adquirir nuevos compromisos de reducción.

Esperemos que para la próxima cumbre en 2020 puedan alcanzar los acuerdos necesarios para estar a la altura de las exigencias que se demandan y de la gravedad de la situación de Emergencia Climática en la que estamos inmersos.