Transición agroecológica y el rol de agentes dinamizadores

Almáciga es una de tantas joyas literarias que se encuentran dispersas a lo largo del habla andaluz procedentes del legado árabe. Interesantemente, según la RAE, almáciga tiene dos definiciones – ambas justificadamente aplicables cuando se habla de La Asociación La Almáciga de Medina-Sidonia; asociación que sirve como semillero de hoy para los frutos de mañana sin olvidarse del lentisco Mediterráneo de dónde vienen.

La Almáciga de Medina-Sidonia actúa de apoyo a la comunidad Asidonense con un enfoque destacado en la seguridad alimentaria y la transición agroecológica. Una de las prácticas que emplean para concientizar a la población es el intercambio de cestas de productos agrícolas variados (agri-cajas) por medio de un grupo de consumo, lo que se le conoce como Agricultura Apoyada por la Comunidad o CSA por sus siglas en inglés.

La práctica de CSA tiene una amplia gama de beneficios tanto para el consumidor como para el productor, pero sobre todo para el medioambiente; pues cortando los canales de comercialización se ahorra tanto en consumo de combustibles fósiles como en la emisión de gases de efecto invernadero. Mientras que, por una parte, al productor se le valoriza más ya que se le incentiva la producción por medio de un apoyo estratégicamente diverso y altamente proactivo–al consumidor se le garantiza un producto contundentemente más fresco con un valor nutricional considerablemente más alto.

De este modo, se crea una sinergia saludable entre productor y consumidor que sirve para promover una armonía alimentaria retroactiva y sana entre ambos.

Con la asociación como agente dinamizador, Medina-Sidonia junto a los pueblos próximos busca liderar la Comarca de la Janda hacia una transición agroecológica socialmente eficiente y ambientalmente sana a lo largo de toda la provincia de Cádiz. No obstante, para que la transición agroecológica sea socialmente eficiente este tipo de proyecto debe ser transparente, inclusivo y resiliente. ¿Cómo se logra esto? Se logra con normativas como la SIVDA que a su vez son apoyadas por iniciativas como el Eco-Mercado de Los Toruños en el Puerto de Santa María desde la Red Agroecológica de Cádiz (RAC) y con la colaboración de cooperativas como La Buena Siembra y La Reverde.

Esta colección de agentes dinámicos lo que hacen es fortificar entonces el tejido social económico de un sistema agroalimentario que exige un cambio inminente, especialmente para un sector que define la economía de una comunidad autónoma entera.

JP Pérez Ortiz – Socio y Estudiante de Máster Universitario en Agricultura y Ganadería Ecológicas – Universidad Pablo de Olavide