
El 2 de febrero es el Día Mundial de los Humedales, se celebra desde hace 51 años. En 1971 en la ciudad Iraní de Ramsar dieciocho Estados firmaron la Convención sobre los Humedales, tratado pionero sobre la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales.
Los humedales son ecosistemas de importancia fundamental. Contribuyen a la preservación de la biodiversidad, a la mitigación del cambio climático y a la adaptación al mismo. Incrementan la disponibilidad de agua dulce y enriquecen las economías. La recuperación y conservación en estado favorable de los humedales constituye un objetivo prioritario de las políticas europeas de biodiversidad. Pero, en el mundo, la velocidad de pérdida de humedales es tres veces mayor que la pérdida de bosques.
España ratificó el Convenio de Ramsar en 1982, incluyendo en ese momento a Doñana y a las Tablas de Daimiel en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. Tras 40 años, ambos están en el Registro de Montreux, que identifica los sitios Ramsar a los que debe prestarse una atención prioritaria con miras a su conservación. Hoy en día hay un total de 76 humedales Ramsar declarados en España, muchos de los cuales también necesitan urgentemente medidas de conservación.
Es necesario exigir a las administraciones españolas la adopción de actuaciones prioritarias y adecuadas que salven a los humedales de la desaparición y restauren los que se han degradado, revirtiendo así su situación y asegurando la calidad de estos espacios naturales.
El lema escogido para este año es:
Actuar por los humedales es actuar por la humanidad y la natura
