El Tajo de las Figuras sigue cerrado al público por falta de seguridad

Acaba de recibir el distintivo europeo ‘Itinerario Cultural del Consejo de Europa’, pero hace más de dos años que la Junta lo cerró por problemas de seguridad en la escalera y el mal estado de los accesos

Virginia León / Cádiz | Actualizado 03.06.2011

El Tajo de las Figuras, situado al abrigo de una cueva cerca del embalse del Celemín, en Benalup, es una de las joyas rupestres más importantes de la provincia de Cádiz y de toda la península. Así lo constata el distintivo europeo que acaba de recibir y por el que pasa a formar parte de los Caminos de Arte Rupestre Prehistórico, que directamente lo enmarca en un selecto grupo de rutas culturales visitables y galardonadas por sus valores culturales y turísticos. Y así figura, por ejemplo, en la sección Rutas de interés de la página web del Ayuntamiento de Benalup, donde se difunde los grandes valores de este yacimiento. Aunque, eso sí, informa que está «cerrado temporalmente».

Un cierre temporal que acumula más de dos años y medio. Concretamente, parece que desde octubre de 2008 nadie puede entrar a valorar si todo esto que cuentan sus afortunados visitantes, webs o los libros de historia es cierto. Que debe serlo, a juzgar por las hermosas imágenes que pueden verse del lugar.

Pero lo más triste de todo no es que se conceda un premio de dudosa fiabilidad -dado a que el cierre del Tajo de las Figuras impide disfrutar de sus valores turísticos y culturales, tal y como presume el galardón-, sino los motivos por los que permanece ajeno a los ojos de los visitantes, turistas y estudiosos.

Una escalera de poca estabilidad y la falta de adecentamiento del acceso a la zona parecen ser los obstáculos que impiden al público disfrutar de este magnífico exponente del arte rupestre. Así lo decidió la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en octubre de 2008 y así lo confirman desde la oficina de turismo de Benalup vía telefónica, desde donde informan que el Tajo de las Figuras no es visitable por «motivos de seguridad a la hora de acceder a la cueva, ya que la escalera que existe es demasiado vertical e inestable. Además, la entrada tampoco está muy bien adecentada. Así que la Junta lo cerró», señalan.

La cuestión es si la concesión de este distintivo otorgado en Cantabria la semana pasada desde el primer Foro Internacional del Itinerario Cultural Caminos de Arte Rupestre Prehistórico servirá para darle el empujón que merece este exquisito manjar artístico que legaron nuestros antepasados.

Y es que el nuevo itinerario se propone trabajar en la puesta en marcha de proyectos que doten de nuevas tecnologías a los lugares rupestres condecorados, así como el desarrollo de estrategias de atracción de visitantes, su fidelización, producción conjunta de grandes eventos y producciones culturales y la generación de un banco de imágenes del primer arte europeo, a modo de pinacoteca rupestre virtual.

Pero antes de iniciar estas interesantes actuaciones en el Tajo, sería necesario dotarlo de los medios necesarios -que no parecen demasiados- para abrirlo al gran público.

El yacimiento se encuentra en una propiedad privada, aunque hasta el momento de la clausura no suponía ningún problema. Incluso disponía de un guarda que velaba por el buen funcionamiento. En internet rondan informaciones sobre presuntos problemas con la propiedad y un proyecto que no ha llegado a buen puerto de expropiación o compra del terreno.

Si bien, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que hasta el momento del cierre gestionaba los permisos para grupos más numerosos, no se ha pronunciado todavía al respecto.

Las pinturas rupestres de esta cueva eran conocidas por los habitantes de la zona desde hacía mucho tiempo, pero no fue hasta el año 1920 cuando comenzaron a estudiarse, al hilo del interés que despertaron las numerosas representaciones de animales que aparecen junto a figuras humanas que realizan danzas, ritos o escenas en el interior de las viviendas.

Ya en 1924 fue declarado monumento Arquitectónico Artístico, pasando a ser un enclave de gran interés científico para prestigiosos historiadores nacionales e internacionales.

Desde su descubrimiento y durante varias décadas se han mojado las paredes de la cueva con agua, con el fin de ver mejor las pinturas y enseñarlas a los turistas. Pero, como resultado de esta práctica, se depositó una gruesa capa de cal encima de las mismas. Por este motivo a principios de 2005 se realizaron trabajos de restauración, dedicados sobre todo a la limpieza y consolidación por el restaurador Eudald Guillamet

Cuesta trabajo entender, por tanto, a qué se debe su prolongado cierre, ya que luce en perfecto estado de revista. Así que solo queda esperar que sus responsables decidan devolverle el lugar que se merece, para volver a mostrar estos encantos escondidos al abrigo de una cueva situada junto a la antigua laguna de La Janda, al margen derecho del río Celemín.

https://www.diariodecadiz.es/ocio/Tajo-Figuras-cerrado-publico-seguridad_0_484151959.html

Primera colonia reproductora de ibis eremita

Junta de Andalucía

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:

protección de la flora, la fauna y sus hábitats

 

La Janda acoge la primera colonia reproductora de ibis eremita que se asienta en Europa desde hace cinco siglos

Sevilla (abril de 2011). La comarca gaditana de La Janda reúne la primera colonia reproductora de ibis eremita que se asienta en el continente europeo desde hace cinco siglos. Concretamente, en El Tajo de la Barca de Vejer se ubican tres de los doce nidos formados este año, lo que es síntoma de la buena marcha del Proyecto Eremita ejecutado por la Consejería de Medio Ambiente.

Se trata de un programa que se inició en 2003 en colaboración con el Zoobotánico de Jerez, y con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y del Grupo Internacional de Expertos en Ibis Eremita. Tras siete años de actuaciones experimentales aplicando un programa piloto para probar la mejor metodología, se ha logrado el asentamiento de más de sesenta aves en libertad en la provincia de Cádiz, y la nidificación de las mencionadas doce parejas, convirtiéndose en un éxito mundial y un hito en la conservación de una de las aves más amenazadas del planeta, ya que solo existen 112 parejas reproductoras en Marruecos y tres individuos en Siria.

Tras tres años consecutivos en que una primera pareja se ha reproducido de forma aislada en los acantilados del Parque Natural De la Breña y Marismas del Barbate, finalmente se ha formado en Andalucía esta colonia reproductora, la primera de la que se tiene constancia en Europa desde el siglo XV. De este modo se da por cumplido el objetivo principal con el que nació el Proyecto Eremita: desarrollar un sistema piloto para crear colonias silvestres de la especie a partir de ejemplares procedentes de zoológicos.

El siguiente paso con relación a la conservación de esta especie será realizar estudios poblacionales y de hábitats que ayuden a valorar la viabilidad de esta colonia, trabajos que está previsto que se inicien a finales de año.

Actualmente, ocho de las parejas reproductoras asentadas en La Janda se hallan en periodo de incubación, y las otras cuatro en fase de instalación de sus nidos. Su evolución es seguida con detalle gracias a los sistemas de videovigilancia instalados en los nidos, que facilitan una intervención inmediata ante cualquier incidencia y permiten una grabación continua de imágenes cuyo posterior análisis ofrece detalles inéditos de la reproducción de esta especie en libertad, y por tanto, un mayor y mejor conocimiento de la misma.

Proyecto Eremita

El Proyecto Eremita se desarrolla en la comarca de La Janda en una zona propiedad del Ministerio de Defensa que reúne condiciones muy favorables para la especie. Los objetivos de su primera fase (2003-2008) fueron contribuir al conocimiento de la biología del ibis eremita, sensibilizar sobre su crítica situación y depurar la técnica de suelta para fijar colonias estables a partir de aves procedentes de cautividad.

Durante 2003 se realizó un estudio para conocer la disponibilidad de hábitat y alimento, y durante los años siguientes se ha venido realizando la suelta, seguimiento y posterior captura de entre 25 y 30 aves cada año. Estos ejemplares proceden tanto del Zoobotánico de Jerez como del programa internacional de cría en cautividad, una labor realizada por técnicos que acompañan a las aves en sus primeros vuelos y les enseñan a obtener alimento y refugio.

El ibis eremita es un ave colonial en peligro crítico de extinción en el mundo, que habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, y nidifica en cortados y acantilados costeros. En el pasado lejano tenía poblaciones por toda la cuenca mediterránea, incluida la península ibérica, pero en los últimos años se ha perdido el 96% de la población mundial debido a la pérdida de hábitat, persecución, y molestias causadas por el hombre, contaminación por pesticidas y los efectos derivados de la intensificación de la agricultura.

 

Liberados en La Janda 26 ibis eremita

Junta de Andalucía

 

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD:

protección de la flora, la fauna y sus hábitats

 

Liberados en La Janda 26 ibis eremita nacidos en cautividad

Sevilla (noviembre de 2006). Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente han liberado 26 ejemplares de ibis eremita (Geronticus eremita) nacidos en cautividad en la Sierra del Retín, en el término municipal de Barbate. Esta acción está enmarcada dentro del Proyecto Eremita que desarrollan la Consejería de Medio Ambiente y el Zoobotánico de Jerez desde 2003. Su objetivo es la conservación de esta ave, una de las más amenazadas del planeta, catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), ya que sólo quedan en libertad unos 350 ejemplares en Marruecos y Siria.

Los jóvenes ejemplares liberados fueron criados y mantenidos en los aviarios de El Retín. Del todos ellos, siete nacieron en 2004 en el Zoobotánico; tres, en 2005 y diez, en 2006, procedentes de parejas reproductoras de Jerez y el Retín. Las seis restantes son aves adultas de entre cinco y siete años de edad procedentes de la colección del Zoobotánico Jerez.

Desarrollado en La Janda, en terrenos del campo de adiestramiento que la Armada Española tiene en la Sierra del Retín, esta iniciativa cuenta con el asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana y el Grupo Internacional de expertos en Ibis Eremita, y con el apoyo de entidades colaboradoras entre las que se encuentran el Ministerio de Defensa y la Asociación para el Desarrollo Rural de La Janda Litoral.

El proyecto tiene una duración prevista de cinco años -hasta 2008- y los técnicos que lo desarrollan pretenden testar diferentes métodos de liberación de ejemplares criados en cautividad, con el objetivo de depurar métodos que faciliten en el futuro el establecimiento de colonias totalmente silvestres en los lugares donde se considere necesaria su reintroducción.

Los resultados esperados por los responsables del proyecto son que los ibis ahora liberados se asienten en la comarca alimentándose y sobreviviendo en completa libertad y que, una vez alcanzada su madurez sexual a los tres años de edad, pueda instalarse en algunos de los acantilados de la Janda un pequeño núcleo reproductor totalmente silvestre.

Todos los ejemplares del proyecto cuentan con marcas identificativas y radiotransmisores para permitir, una vez liberados, su seguimiento intensivo a distancia con el objetivo de monitorizar su grado de aclimatación al medio natural.

El ibis eremita es un ave colonial con un tamaño medio de setenta a ochenta centímetros de altura. Habita en zonas áridas o semiáridas de estepas, pastizales y campos de cultivo. Esta especie, que se alimenta principalmente de insectos y de pequeños vertebrados, nidifica y tiene su refugio en cortados y acantilados costeros. Las poblaciones de ibis eremita han sufrido un dramático declive a lo largo de los últimos siglos, provocado por la perdida de hábitat, la persecución y las molestias causadas por el hombre, como la contaminación en el tejido por pesticidas o la agricultura intensiva.