¿EN QUÉ CONSISTE LA GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE?

Rolando Rodríguez Muñoz y Hugo Robles Díez, biólogos, profesores de la Universidad de Oviedo/Uviéu y de Exeter.

Existen formas de explotar el monte que permiten reducir de manera muy notable el impacto sobre la biodiversidad, el paisaje, el suelo y la hidrología.

Un monte es un terreno no cultivado, cubierto de árboles, arbustos, matas o hierbas. Si incluimos las zonas ocupadas por cultivos forestales, en Asturias, el monte ocupa en la actualidad alrededor de tres cuartas partes de la superficie regional. Todos estamos de acuerdo en la importancia de los montes para conservar la biodiversidad, y en que la explotación forestal (la explotación del monte) debe ser sostenible. Los problemas llegan a la hora de plantear la gestión más apropiada para alcanzar ambos objetivos.

La ciencia de la “Biología de la Conservación” es muy clara al respecto, de modo que para quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones, esa gestión no debería resultar difícil de planificar. Sin embargo, la realidad es muy distinta, y el resultado es casi siempre el mismo: Los montes se van deteriorando paulatinamente, y lejos de ser sostenibles, las explotaciones esquilman el paisaje y el recurso, poniendo en jaque su propio futuro y el de las generaciones posteriores.

El origen de esta discrepancia entre objetivos y gestión está en dos factores fáciles de entender, pero muy difíciles de corregir. Por un lado está el hecho de que, desde el punto de vista de las empresas del sector forestal, cualquier medida que ponga límites a su actividad extractiva, supone una merma en los beneficios (conflicto de intereses entre explotar y conservar). Por otro, está el desconocimiento profundo sobre lo que significan conservación y sostenibilidad, por parte de muchos de los profesionales encargados de planificar la gestión del monte, que a menudo están también afectados por un conflicto de intereses entre explotación y conservación. La combinación de ambos factores supone una presión constante para explotar el monte con mayor intensidad y así aumentar el beneficio, dando como resultado su degradación. En definitiva, pérdida de biodiversidad y sobreexplotación.

Como consecuencia de estos dos factores, la sociedad lleva décadas sometida a un bombardeo continuo e interesado de falacias sobre qué debemos hacer para conservar el monte. Los medios repiten sin cesar que el monte se deteriora cuando se “abandona”, y que debemos “cuidarlo” para cambiar esa situación. En las próximas líneas intentaré explicar qué nos dice la evidencia científica sobre qué es conservar un monte, y cómo la gestión forestal enfocada en la intervención y la explotación, demuestran que esas evidencias son ciertas.

CÓMO SE CONSERVA UN BOSQUE

Un bosque es un monte cubierto de árboles, bajo los cuales crecen arbustos, matorrales y hierbas. Los bosques mejor conservados, con mayor biodiversidad, son aquellos que nunca han sido manejados por el hombre, lo que se conoce como bosques primarios. Este tipo de bosques cada vez son más escasos en todo el mundo, y en Asturias probablemente ya no quedan más que algunos minúsculos retazos muy difíciles de identificar. Esto no significa que la región no disponga de bosques en buen estado de conservación.

Cuando se detiene el manejo o la explotación de un bosque que ha sido intervenido por el hombre durante un tiempo, su desarrollo pasa a estar regulado exclusivamente por factores naturales. Hay que tener en cuenta que la decisión de dejar de intervenir, también es gestión; en este caso con el objetivo de devolver su control a la naturaleza. Si la perturbación causada durante el periodo en que el bosque fue manejado por el hombre no ha sido excesiva, y las especies que vivían en el lugar siguen estando presentes en él o en sus inmediaciones, el ecosistema tiene una enorme capacidad de recuperación. Con el paso de los años, la ausencia de manejo puede dar lugar a un bosque secundario semejante a lo que fue el bosque original. Por eso, la mejor manera de conservar o recuperar un bosque, es abandonarlo. Dependiendo de las circunstancias, el monte puede evolucionar hacia una formación de matorral o arbustiva, igualmente valiosa desde un punto de vista de conservación.

Los bosques mejor conservados, con mayor biodiversidad, son aquellos que nunca han sido manejados por el hombre, lo que se conoce como bosques primarios

En Asturias, procesos de regeneración de este tipo llevan produciéndose varias décadas gracias a las políticas de conservación que se iniciaron hace 50 años. Por este motivo, la región cuenta actualmente con numerosos bosques secundarios con un buen estado de conservación, y con un gran futuro potencial como reservas naturales. Estos bosques tienen suelos maduros que favorecen la retención y descontaminación del agua de lluvia, así como descomposición y retorno de nutrientes. Capturan y almacenan carbono y protegen las laderas de la erosión.

El ejemplo más emblemático es el de Muniellos. Este bosque estuvo sometido a una explotación muy intensiva durante 200 años, hasta que ésta cesó en 1973. Estas décadas de evolución completamente natural, han convertido a Muniellos en un verdadero símbolo de la conservación de los bosques cantábricos. Bosques secundarios como Muniellos se caracterizan por tener un sotobosque muy desarrollado, árboles de todas las edades, desde los recién germinados hasta los más gruesos, en muchos casos ya secos y colonizados por multitud de animales, plantas y hongos que dependen de la madera muerta para sobrevivir o para cobijarse.

El monte incluye no sólo los bosques, sino también las áreas desarboladas pero no cultivadas, cubiertas de matorrales y arbustos, que cumplen funciones similares a las de un bosque y que a menudo son un paso previo al mismo. Al igual que ocurre con los bosques, la ausencia de manejo es la que determina su estado de conservación, es decir, el abandono favorece su recuperación y conservación.

LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO COMO BASE PARA LA GESTIÓN SOSTENIBLE

Si nos atenemos a las evidencias, la conclusión es muy clara: Para cuidar un monte sólo hay que dejar de manipularlo, dejar que la naturaleza tome el control. Tomando esa premisa como base, está claro que no tiene sentido pensar que todos los montes de la región pueden destinarse expresamente a conservación. Nuestra sociedad necesita recursos para sobrevivir, y eso incluye la explotación de una parte del monte. Con una superficie forestal que actualmente ronda el 75 % del total regional, en Asturias hay espacio para todo.

La ciencia también ofrece abundante información sobre cómo se deben delimitar y organizar las áreas destinadas a conservación, para evitar la pérdida de biodiversidad. También disponemos de conocimientos sobre el tipo y la intensidad de usos que se puede dar a esas áreas, sin que ello vaya en detrimento de su conservación. Es posible crear diversos niveles de uso, desde zonas en las que el acceso se limite sólo a labores de estudio, hasta otras en las que se puedan establecer rutas que permitan a la gente conocer la naturaleza y aprender a valorarla.

De igual modo, sabemos qué pautas de explotación permiten extraer recursos de manera sostenible, es decir, sin degradar el territorio, y cuáles no. La labor de un buen gestor consiste en regular los usos del territorio, delimitando áreas libres de intervención destinadas a conservar el monte, y otras sometidas a explotación, donde el objetivo principal sea la extracción sostenible de recursos naturales.

NATURALIZAR LOS CULTIVOS FORESTALES PARA HACERLOS MÁS SOSTENIBLES Y BIODIVERSOS

Existen formas de explotar el monte que permiten reducir de manera muy notable el impacto sobre la biodiversidad, el paisaje, el suelo y la hidrología, además de hacerlo menos propenso a plagas, gracias a la acción de los depredadores y parasitoides naturales.

En Asturias, la mayor parte del sector forestal está basado en el cultivo de especies exóticas, en su mayoría pinos y eucaliptos. Existe abundante documentación científica que evidencia el fuerte impacto negativo de este tipo de cultivos sobre la biodiversidad. La explotación se efectúa además de manera muy agresiva, con talas a matarrasa (se talan todos los árboles) en las que a menudo se retiran todas las ramas, dejando el suelo completamente desnudo. La eliminación de toda la cubierta vegetal, unida a la apertura de pistas y el trasiego de maquinaria pesada, conlleva una erosión muy intensa tras la tala.

Sustituir estas especies por otras autóctonas y cambiar el modo en que se desarrollan los aprovechamientos forestales, supondría un cambio drástico en lo referente al impacto ambiental. Por ejemplo, la producción de pulpa para papel se podría hacer a partir de madera de abedul, una especie muy común en Asturias, y que hace mucho tiempo que se utilizan en el norte de Europa con esa finalidad. Mezclar diferentes especies autóctonas, en lugar de una sola, permitir que haya un porcentaje de árboles viejos que nunca se talen, reducir al mínimo las pistas y dejar el ramaje sobre el terreno, son prácticas que permitirían el regreso de muchas especies de fauna y flora autóctona a las zonas cultivadas, y reducirían los niveles de erosión.

PREVENCIÓN DE INCENDIOS Y USO DE BIOMASA

El papel que juegan los incendios en los ecosistemas forestales varía mucho de unas regiones a otras. En el caso de Asturias, el fuego no forma parte de los procesos naturales; sólo uno de cada cien incendios se producen por causas naturales. Por ese motivo, las medidas principales de prevención deberían ser educativas, de concienciación, de vigilancia y de persecución del delito cada vez que este se produzca. Desarrollar campañas bajo el eufemismo “limpieza del monte” para evitar que el monte arda, es un contrasentido, ya que implica destruir aquello que se pretende proteger.

Otro problema que está aumentando con rapidez, es el uso de madera como fuente de energía a escala industrial con la intención de reducir la huella de carbono. Es un planteamiento paradójico. La madera libera más carbono por unidad de energía producida que muchos combustibles fósiles. Junto al carbono, la quema de madera emite muchos contaminantes y micropartículas altamente perjudiciales para la salud. En definitiva, quemar árboles para producir energía no sólo contribuye a incrementar la huella de carbono, sino que conlleva la deforestación de extensas áreas tanto en Asturias como en las regiones limítrofes, o incluso en otros países, si la madera termina siendo importada del exterior.  Algo que no tiene sentido si el objetivo final es fomentar la captura y almacenamiento de carbono y la conservación de la biodiversidad.

Rolando Rodríguez Muñoz y Hugo Robles Díez

Las costuras en el ecologismo

Las costuras en el ecologismo y el decreto antiapagones

XABIER VÁZQUEZ PUMARIÑO – 2025-08-06 – DESTACADO/REFLEXIO

 (Publicado originalmente en gallego en Nós Diario. Esta versión, ligeramente ampliada, ha sido traducida por el autor.)

La Corte Internacional de Justicia acaba de emitir una sentencia histórica: los Estados que no cumplan los objetivos climáticos violan el derecho internacional. Así de claro. El derecho a la vida y a la salud se ve amenazado por la inacción frente al cambio climático. No actuar equivale a vulnerar derechos humanos fundamentales. Es algo más que una llamada de atención a la comunidad internacional.

Mientras tanto, en España, el RDL 7/2025, conocido como decreto antiapagones, cae en el Congreso por falta de apoyos, dejando al descubierto un problema serio: la falta de consenso tanto en la izquierda, en general, como en el propio ecologismo, en particular, sobre cómo afrontar el cambio climático, lo que se viene llamando transición ecológica.

El RDL contenía medidas necesarias, sin duda, como el refuerzo del sistema eléctrico para evitar apagones, el impulso del autoconsumo y de las comunidades energéticas, la recuperación de concesiones inactivas, etc. En definitiva, un avance hacia una matriz eléctrica limpia y descentralizada.

Ahora bien, había puntos mejorables —diría que incluso fácilmente mejorables— como la repotenciación de parques eólicos sin evaluación ambiental, la declaración de interés público para que los proyectos esquiven trámites, etc.

El RDL pone de manifiesto un daño colateral, independientemente de que haya sido rechazado o no: las contradicciones y la falta de una estrategia común en el ecologismo y, por extensión, en la izquierda recién subida al carro ecologista. Simplificando, por un lado, tenemos un ecologismo desconectado de la naturaleza —aunque pueda sonar extraño—, que tiene gran eco en la política y los medios de comunicación, y que, básicamente apuesta por un capitalismo verde, si bien quizás como una transición. Este grupo protagoniza incluso documentales en la televisión pública recogiendo el eco de determinados lobbies energéticos con llamamientos a la “esperanza” y, tras el rechazo del RDL, se apresuraron a calificar al otro grupo de “retardistas”.

En la otra banda, un ecologismo apegado a la tierra y con sensibilidad hacia la pérdida de biodiversidad y que nos recuerda que no todo vale en nombre de la lucha contra la emisión de CO2. La falta de criterio, en muchas ocasiones, y una ausencia de alternativas bien formuladas a la quema de combustibles fósiles que supone una amenaza global y no se resuelve con un mero discurso defensivo.

Entre ambos, el ecologismo posibilista intenta hacer equilibrios, en ocasiones, con poco respeto por los debates necesarios. Llamar “retardista” a quien simplemente reclama garantías ambientales o participación ciudadana es tan gratuito como inútil. No se construye consenso insultando. La transición ecológica necesita conflicto, sí, pero también necesita puentes.

La realidad es que ningún enfoque sobra. La magnitud y la extrema complejidad del desafío climático exige reducir radicalmente las emisiones sin destruir más biodiversidad y manteniendo una cierta calidad de vida de las comunidades locales. No se pueden destruir ecosistemas en nombre de la energía limpia, por muchas razones, pero también porque esos ecosistemas son sumideros de carbono atmosférico, cuestión que se olvida habitualmente. Al mismo tiempo, bloquear cualquier infraestructura mientras seguimos quemando gas y carbón importado tampoco tiene ningún sentido.

¿Cuál es, entonces, la salida acertada de semejante confusión? Pues el decrecimiento, la postura seria y necesaria. No se trata de hacer una simple sustitución de energías fósiles por renovables, sino de reducir drásticamente el consumo energético global. Al respecto, hay que señalar que históricamente ninguna fuente energética ha sustituido a la anterior, sino que se ha sumado, y eso es lo que permite el crecimiento económico y demográfico. Sin un cambio profundo de modelo, las renovables son un parche más.

El decrecimiento exige corresponsabilidad, pero no solo por parte de los territorios de sacrificio. Las grandes ciudades pueden reducir su consumo energético, y ahí está el ejemplo de París, que reduce sus emisiones y gana calidad de vida. Mientras tanto, Madrid parece ir en la dirección contraria; Barcelona también: pretenden ampliar el aeropuerto sobre una zona húmeda (uno de los mejores sumideros de CO2). Mientras el BNG rechaza el RDL y el PSOE lo apoya, ambos apuestan por la construcción de una infraestructura que destruirá biodiversidad, paisaje, sumideros de carbono atmosférico y que está destinada, fundamentalmente, a la emisión de CO2: la A-76. Son solo ejemplos de contenidos que podrían formar parte de un hipotético RDL si realmente se quisiera reducir las emisiones de CO2.

La transición que necesitamos es profunda, incómoda y llena de contradicciones. Hace falta menos soberbia y más política, menos dogma y más diálogo, más reflexión y más conocimientos de ecología, física y matemáticas. Lo que está en juego no es cómo producimos la electricidad, sino la civilización humana tal y como la conocemos. La sentencia de la Corte Internacional de Justicia no deja lugar a dudas: no actuar es ilegal y, moralmente, imperdonable.

https://www.15-15-15.org/webzine/2025/08/06/las-costuras-en-el-ecologismo-y-el-decreto-antiapagones/?fbclid=IwY2xjawMRv2tleHRuA2FlbQIxMQABHrgWuf-J3s1kHyHSctE51lXlLn4muXLSvw02X0QIRp9U-adKmtfiEStt1B2r_aem_3m3KexBu_FQHXXFV8p6PLw

Tumbar un Decreto y destapar una olla

OPINIÓN

Tumbar un Decreto y destapar una olla

El “No” ganó la votación en el Congreso, con una diferencia de 18 votos. Pero la derogación del decreto antiapagones no se puede entender sin el activismo de varios cientos de asociaciones, plataformas, miles de voluntarios y campañas.

Tractorada en Baza (Granada) contra los megaproyectos de energía renovable | Foto cedida por ‘Di no a las torres’


Sandra Bettina Ferrante

29 jul 2025 06:30

Para sorpresa de algunos, y esperanza de muchos, el popularizado como decreto antiapagones (Real Decreto-ley 7 / 2025) no fue convalidado en el Congreso el pasado 22 de julio. Había sido aprobado en Consejo de Ministros un mes antes y voces aparentemente dispares, como las de Greenpeace y las de la patronal energética coincidían en el llamado a votar a favor. Pero no alcanzó.

El “No” ganó la votación en el Congreso, con una diferencia de 18 votos. Pero la derogación del decreto antiapagones no se puede entender sin el activismo de varios cientos de asociaciones, plataformas, miles de voluntarios y campañas como “Pedimos paralización y decretan aceleración” de MACROrenovablesNO y “Sean responsables, voten NO al RDL” de ALIENTE. Las voces de quienes habitan los territorios de sacrificio llegaron, por fin, a sus señorías. Incluso hablando en primera persona y en ruptura con mandatos partidarios. Y así, por una vez, la acumulación de decretos con que se “gestiona” la transición energética corporativa fue tímidamente interrumpida.

El intento de debate sobre si el decreto estaba escrito a medida del lobby energético o no, todavía no se cierra. Quienes defienden el decreto (y preparan su resurrección) dicen que el rechazo a la norma perjudicaría al autoconsumo y a las comunidades energéticas. Lo cierto es que quienes perdieron luego de la votación la friolera de 6,500 millones de euros, fueron las energéticas del Ibex 35.

También hubo lamentaciones, como las de Greenpeace, y argumentarios tan contradictorios como difíciles de comprender. En el mismo artículo que afirmaron que el rechazo al decreto antiapagones es un obstáculo para la transición energética y “una pérdida de oportunidad vergonzosa”…“para acercarnos a un sistema 100% renovable, descentralizado, justo y eficiente”, reconocían que es “urgente minimizar los impactos sobre la biodiversidad y el territorio” ¿Se puede acelerar la expansión de macro proyectos relajando los requisitos ambientales y minimizar los daños? ¿Se puede lograr un sistema 100% renovable sólo aumentando la potencia instalada, cuando la electricidad ronda la quinta parte del consumo eléctrico? ¿Qué clase de transición justa resulta de expandir los territorios de sacrificio?

Pareciera que para algunos, incluidas muchas de sus señorías, es muy difícil diferenciar una transición de una burbuja especulativa, Sandra Bettina.

Pareciera que para algunos, incluidas muchas de sus señorías, es muy difícil diferenciar una transición de una burbuja especulativa. Algo tan obvio como que una transición implica pasar de un estado a otro permanece oculto, innombrable. Lo mismo que la idea de que en una burbuja no hay ningún cambio de estados y que las posibilidades son inflar (más o menos rápido) o explotar (más o menos estrepitosamente).

Polémico y agudo como siempre, el investigador del CSIC Antonio Turiel señaló hace unas semanas “que este modelo de transición es una enorme burbuja especulativa, es básicamente la burbuja del ladrillo 2.0”, algo que no es novedad sino que se sabe desde hace muchos años. En esa misma entrevista, también puntualizó que el apagón del 28 de abril debería alertarnos sobre el fracaso del modelo de transición actual y las consecuencias de haber permitido “un exceso de sistemas de producción no estabilizados de renovables instaladas de cualquier manera”. Es una voz experta pero no traspasa la sordera de quienes gobiernan.

Y así el simulacro de transición continúa, se expande. A pocos les importa que se llame descarbonización a producir en China los módulos solares o extraer en Chile el cobre del mallado electrico. Como si las emisiones de gases frenaran ante fronteras atmosféricas. El modelo de transición actual no se distingue del simple agregado de potencia eléctrica (eso sí “renovable”) sin considerar que el consumo de electricidad permanece estable y es mínimo dentro del total de usos energéticos. Y mucho peor aún, desestimando que España ya cuenta con 130 GW de potencia instalada, mientras que el consumo medio ronda los 26,5 GW. No se está transitando, se está inflando la burbuja.

La burbuja especulativa crece al ritmo de las demandas de la patronal del sector eléctrico y de la de los centros de datos. La primera reclama que se construya infraestructura en redes para agregar 60 GW de potencia que esperan conexión. La segunda poco dice de que además de energía requerirá agua en cantidad suficiente para generar nuevos conflictos. Parece surrealista. Y mientras tanto, en algunos nudos del sistema eléctrico se “desperdicia” (vía curtailments) más del 30% de la generación renovable. Pero frenar es de irresponsables o negacionistas y hay que seguir instalando.

Según los ofendidos por el rechazo al decreto antiapagones, hay que seguir adelante sin importar el sacrificio territorial (que si no se nombra parece que no existe). Y da igual que haya más de trescientas mil hectáreas disponibles para instalaciones renovables que permitirían cubrir toda la demanda sin afectar un sólo bancal ni arrancar un sólo olivo más. Lo importante es que las eléctricas ahorren costos (o querrán decir que los externalicen impunemente). De tanto ahorrar no instalaron los sistemas de estabilización que hubieran podido evitar el apagón. Pero de eso no se habla.

“Si acaso sobra electricidad, se agrega almacenamiento. Y así se puede saltar de burbuja en burbuja. ¿Qué podría ser más ecológico que ante la sobre oferta, agregar demanda?”, Sandra Bettina.

Si acaso sobra electricidad, se agrega almacenamiento. Y así se puede saltar de burbuja en burbuja. ¿Qué podría ser más ecológico que ante la sobre oferta, agregar demanda? Y para acelerar, las leyes son lentas pero los decretos cuando no se derogan son muy útiles para eximir de evaluación ambiental a cualquier proyecto de baterías que se ubique junto a instalaciones eólicas o fotovoltaicas. Y si hace falta se expropia, faltaba más. Del riesgo de incendios hablamos otro día.

Por enésima vez, a muchas de sus señorías, a las energéticas del IBEX35, a la patronal renovable y sorprendentemente a las bien intencionadas grandes ecologistas, se les vio el plumero. Deja un sabor amargo que se usaran las demandas de decenas de comunidades energéticas agrupadas en la Alianza por el Autoconsumo para intentar dotar de sentido social un decreto que en gran parte pretendía rescatar al sector macrorenovable y al modelo fallido de Renovable Eléctrica Industrial. Si el apoyo al autoconsumo doméstico y colectivo fuera genuino, ¿no sería mejor ofrecer legislación específica en vez extorsiones?

¿Tan difícil es diferenciar una transición de una burbuja? La ceguera es profunda y permea la mayoría de las instituciones. Y para peor, a veces sólo se escuchan las voces de quienes son incapaces de reconocer que, como afirmó el catedrático Federico Aguilera Klink, los megaproyectos “verdes” están “secuestrando la democracia, saqueando lo público y agravando la actual crisis civilizatoria”. Nada empeora tanto los problemas como la aceleración de simulacros de soluciones.

Sabemos (porque lo anunciaron, con rabia y entre descalificaciones) que lo volverán a intentar después del verano. Dan por descontado que no es necesario contar la participación de quienes defienden el territorio frente al sacrificio, la especulación y el greenwashing. Posiblemente, estén cambiando cromos a cambio de promesas de apoyo. Lo que aún no ven es muchos más ojos los están viendo. Y que tumbar este decreto ha servido para destapar la olla donde se cuecen las mentiras sobre una “transición energética” que cada vez es menos verde, menos justa y menos sostenible.

https://www.elsaltodiario.com/granada/tumbar-un-decreto-destapar-una-olla

Recuperar la salud de los diversos ecosistemas forestales

5 de Junio: DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE

  • Joaquín Vega Padial
  • Vicente Jurado Doña

Recuperar la salud de los diversos ecosistemas forestales andaluces y aumentar su resiliencia frente al Cambio climático mejoraría la vida, el trabajo y el arraigo rural

Andalucía cuenta con un gran patrimonio forestal, más de 4,5 millones de hectáreas, que suponen la mitad de su territorio. Los bosques, en nuestra Comunidad Autónoma, albergan una gran biodiversidad vegetal y también faunística, acumulan agua, absorben gases de efecto invernadero, crean y protegen el suelo, facilitan alimento para el ganado y son fuente de bienestar material y psicológico para la población.

Recientemente se ha anunciado la redacción de la nueva Ley Forestal Andaluza que sustituirá a la de 1992, que deberá responder a los retos actuales de las zonas forestales, en íntima convivencia con las zonas rurales donde se encuentran. Nos parece que, dada la importancia del sector, la Junta de Andalucía no está facilitando los mecanismos de participación ciudadana adecuados. Desconocemos incluso el borrador de la misma. Por otro lado, la ya aprobada Adecuación del Plan Forestal Andaluz Horizonte 2030 (noviembre de 2023) recoge las líneas maestras de lo que debe ser la política forestal andaluza. Esta Adecuación, largamente esperada y reivindicada, ha llegado con años de retraso y desconocemos año y medio después de su aprobación qué actuaciones se están llevando a cabo en el territorio. Nos preocupa además que en las previsiones de la nueva Adecuación se observa un decrecimiento de las inversiones en materia forestal año tras año en nada acorde con las necesidades existentes y previsibles.

La enfermedad denominada la “seca” sigue haciendo estragos en encinas y alcornoques, mientras vemos que algunos Equipos de Diagnóstico de la Seca que han llevado adelante un gran trabajo, han sido desmantelados. Es cierto que la Junta de Andalucía ha sacado un Decreto de ayudas (20 millones) dentro del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2022 para combatir la seca y desde luego nos parece acertado y esperamos que se lleve a cabo una evaluación de esas actuaciones por los técnicos de la Consejería para comprobar la efectividad de las enmiendas calizas en el vigor del arbolado.

En algunas provincias parte de los terrenos forestales pasan a agrícolas de forma ilegal sin evaluación previa de impacto ambiental, agravando los problemas del agua y las plantaciones de eucalipto en la provincia de Huelva siguen usurpando espacio a los bosques autóctonos con aterrazamientos con maquinaria pesada y destrucción del matorral mediterráneo en claro incumplimiento del artículo 46. 2 de la vigente Ley Forestal de Andalucía (Ley 2/92 de 15 de junio, BOJA nº 57 de 23 de junio de 1992) que dice textualmente:

“La implantación de especies forestales de crecimiento rápido sólo podrá hacerse sobre terrenos agrícolas marginales o forestales de escaso valor ecológico, siempre que se justifique su rentabilidad económica o social y cuando no existan riesgos graves de erosión, de degradación del suelo y de los recursos hídricos”.

Nos preguntamos si los técnicos de la Delegación de Huelva y el propio Delegado Territorial se han leído este artículo de la Ley Forestal en vigor antes de conceder las autorizaciones administrativas.

Nuestras dehesas que tradicionalmente han sido fuente de trabajo y riqueza rural, necesitan apoyo a la regeneración, minimizando los problemas de herbivoría por ganado doméstico y salvaje. El sector del corcho necesita ayuda inmediata y la puesta en marcha de un Centro de investigación y Desarrollo tecnológico que realice innovaciones e inversiones, fomentando el conocimiento de los oficios relacionados con la dehesa y el corcho.

Gran parte de los extensos pinares de repoblación de Almería, Granada, Jaén y Málaga que se repoblaron para proteger sus desnudos suelos, facilitar la posterior colonización de vegetación autóctona y generar riqueza maderera, han sido abandonados a su suerte, y ahora necesitan intensas y urgentes labores de cuidado y regeneración para evitar que sean pasto de plagas y puedan ser consumidos por las llamas.

Los incendios forestales son cada vez más intensos y conllevan consecuencias ecológicas y sociales sin precedentes que se agravan ante la actual situación de emergencia climática. Sin descuidar la extinción, las inversiones deben de ir fundamentalmente dirigidas a la prevención. Hace falta además replantear las actuaciones post-incendio evitando la corta de arbolado y la entrada de maquinaria pesada que provoca enormes destrozos y acelera los procesos de erosión y solicitamos a la Junta de Andalucía que cambie los protocolos de actuación y se favorezcan los procesos de regeneración natural de matorrales y arbolado tras el incendio.

En este sentido apostamos por las ayudas a la ganadería extensiva, tan útil a su vez para mantener a raya el exceso de material combustible y evitar los grandes incendios. Desde la Plataforma por el Monte Andaluz apostamos por una planificación del territorio que promueva un paisaje menos combustible, más heterogéneo y menos susceptible de propagar los grandes incendios.

En este Día Mundial del Medio Ambiente nos sumamos también a la preocupación de la instalación de grandes superficies de placas fotovoltaicas en terrenos importantes para la conservación de ecosistemas y también de secano donde habitan especies de aves protegidas. Hay que proceder a una planificación territorial que incluya zonas de exclusión de estas actividades industriales a pesar de reconocer por supuesto la importancia de las energías renovables en nuestra sociedad actual.

Recuperar la salud de los diversos ecosistemas forestales andaluces y fomentar sus múltiples beneficios, algunos inimaginables y totalmente inéditos, mejoraría la vida, el trabajo y el arraigo de las personas en las zonas rurales. Cuidando nuestros bosques invertimos en salud, bienestar y felicidad.

Un cambio en el modelo energético

CON MOTIVO DEL DÍA DEL MEDIO AMBIENTE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN PIDE UN CAMBIO EN EL MODELO ENERGÉTICO

Cuando hace unos años desde el movimiento ecologista pedíamos un cambio en los modelos de generación energéticos, desde sectores políticos y económicos se nos tachaba de ilusos y se aseguraba la imposibilidad de sustituir un modelo basado en la quema de combustibles fósiles y en la energía nuclear por otro sustentado en las energías limpias y renovables.

Años después, las organizaciones ecologistas, basándonos en los datos obtenidos por la comunidad científica, comenzamos a dar la voz de alerta sobre el peligro del calentamiento global y de la consiguiente emergencia climática. De nuevo se nos acusó de ingenuos, alarmistas y desinformados.

Hoy, pocos años después, los mismos sectores que nos ridiculizaban invierten cantidades inmensas en macro explotaciones eólicas, fotovoltaicas o de producción de hidrogeno verde y en el caso de los políticos, venden públicamente las virtudes de estas futuras explotaciones o se hacen la foto en su inauguración.

Sin embargo, aunque las fuentes de generación son las que proponíamos no podemos decir lo mismo del modelo que nos han impuesto.

Ni en nuestras peores pesadillas imaginamos que las administraciones públicas no regularían el proceso, propiciando una especie de barra libre que permitiría a las grandes empresas y a los fondos de inversión pasar por encima de ciudadanos y pequeños agricultores, anteponiendo sus intereses económicos al beneficio colectivo. No vimos venir que no harían nada para regular la implantación de estas explotaciones salvaguardando los valores ambientales, patrimoniales, paisajísticos, las tierras agrícolas o la calidad de vida de los vecinos.

El resultado es un nuevo tipo de colonialismo que propicia el hecho de que te puedan expropiar la tierra, destruir tus paisajes, modificar la naturaleza de tu zona o alterar tu calidad de vida. Y todo ello a cambio de algunos puestos de trabajo durante la construcción de las explotaciones y muy pocos durante la vida útil de estas.

Sin embargo, poco se ha avanzado en el fomento de la generación cercana a las zonas de consumo mediante la implantación de paneles fotovoltaicos en tejados de polígonos industriales, edificios públicos y privados o grandes zonas de aparcamientos.

Menos se ha hecho aún por el fomento de las comunidades energéticas que posibilitarían el autoconsumo, la independencia energética, el aumento de la riqueza local, la conservación del patrimonio y por tanto de la calidad de vida de los ciudadanos.

Por todo ello, desde Ecologistas en Acción – Jerez queremos aprovechar el día internacional del Medio Ambiente para pedir:

  • Una moratoria en la implantación de nuevos proyectos de energías renovables fuera de los núcleos urbanos.
  • Que las administraciones fomenten la creación de comunidades energéticas.
  • Que Ayuntamiento y Junta de Andalucía den ejemplo implantado paneles solares en los edificios públicos.
  • Que desde el Ayuntamiento se incentive y se agilicen los trámites para permitir la implantación de paneles fotovoltaicos.

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN JEREZ

Jerez, 3 de Junio de 2025

La otra cara de las energías renovables: «El mundo rural sigue siendo de segunda en España»

La otra cara de las energías renovables: «El mundo rural sigue siendo de segunda en España»

Francisco José Vaquero Robustillo, director de ‘Vidas irrenovables’, presenta este martes en Sevilla la película-documental sobre una problemática que se extiende por todo el país

EMILIO CABRERA – 4 de febrero de 2025

Francisco J. Vaquero, autor de ‘Vidas irrenovables’, una película sobre el mundo rural. MAURI BUHIGAS

Más de un año realizando entrevistas sin ayudas económicas

Nacido en el pueblo pacense de Cabeza del Buey en 1985, Francisco J. Vaquero tenía claro que su carrera audiovisual tenía que ir sobre cuestiones medioambientales. Tras Ganado o desierto, se embarcó en marzo de 2023 en un proyecto sobre las energías renovables. Una película-documental para la que se han realizado alrededor de 70 entrevistas con una duración que superan las 50 horas de grabación. Todo ello sin optar a subvenciones públicas, por lo que los autores del proyecto han sido los que han costeado toda la grabación. «Lo vamos haciendo con los recursos que tenemos en la productora», confiesa a lavozdelsur.es. Este martes a las 19:30 presenta Vidas Irrenovables en Nervión Plaza, donde participará en un coloquio sobre el tema que aborda.

¿Por qué un documental sobre el impacto de las energías renovables?

Es nuestra segunda película. Nosotros somos de un pueblo llamado Cabeza del Buey, en Badajoz, y decidimos que íbamos a hacer documentales ambientados en el mundo rural. Aunque más adelante salga una idea que no vaya por ahí. El primero fue sobre la ganadería y el segundo sobre esto porque empezamos a escuchar que todo este despliegue no se estaba llevando a cabo de la manera tan bonita que nos decían las instituciones.

Vimos que había un tema y se podía hacer un documental para denunciar cómo se estaba machacando al mundo rural con estas infraestructuras.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido cuando has hablado con gente afectada directamente?

Posiblemente el desamparo, lo indefensos y solos que están ante las administraciones públicas. No están teniendo en cuenta a las formas de vida y a las personas que llevan conviviendo con la naturaliza en los entornos rurales desde hace siglos. Ahora a esas personas se les está machacando y están desamparadas. Tienen una sensación de que nadie les protege ni les escucha cuando los primeros en escucharlos tendrían que ser las administraciones públicas, porque están para servirnos y no para servir a los intereses de las grandes corporaciones.

¿Cómo se produce ese abandono de las administraciones en relación a las grandes empresas que se instalan? ¿Los afectados se encuentran una maraña burocrática imposible de desenredar?

Exactamente. Es uno ‘o lo tomas, o lo tomas’. O bien por lo que te vienen dando, que es lo que decida la empresa, o si no quieres entrar en el juego hablan con la administración, se declara de utilidad pública y se lleva a cabo la expropiación. Aquí paz y después gloria sin tener en cuenta absolutamente nada de esas personas.

En muchos casos ni siquiera estas personas se enteran de que tienen un proyecto encima hasta que está la construcción casi realizada. Ni siquiera los ayuntamientos les informan.

¿Qué hacen los afectados cuando se ven con el proyecto encima?

Principalmente te ves con el proyecto encima cuando van instalado en monte público. Cuando es privado te tiene que llegar una carta, aunque sea de protección. En Galicia, con uno público, sale un caso en la película en el que se enteraron cuando las máquinas estaban haciendo todas las vías para llevar la maquinaría al monte.

Los afectados se leen rápidamente los estudios de impacto ambiental, ven los estudios de patrimonio e intentan comprobar si es legal todo lo que aparece o tiene ilegalidades. Si tiene ilegalidades hay que alegar y si se ha pasado el plazo hay que ir a la vía judicial. Al final los ciudadanos tienen que hacer un trabajo que deberían estar haciendo personas a las que pagamos.

¿Lo rural sigue siendo de segunda en España?

De segunda, de tercera y de cuarta. Va incluso más allá con la importancia que tiene el sector primario en España. Podríamos ser, no solamente autosuficientes en todo tipo de materia, tanto en ganadería como agricultura, sino que podríamos exportar y que fuera una industria bastante potente.

Las administraciones están actuando, desde que se empezó la política agraria común pagando a los agricultores y ganaderos para que no produjeran, de tal manera que lo que están haciendo es matar a los pueblos y al sector primario.

La película-documental versa sobre los problemas que muchos ciudadanos están viviendo con la instalación de las infraestructuras de multinacionales.   MAURI BUHIGAS

En el documental hay testimonios que hablan de las grandes empresas del IBEX y la connivencia del Gobierno con ellas. ¿Qué hay detrás de la instalación de las energías renovables en España?

Pues debe haber muchas cosas y sabemos pocas. Lo que hay detrás supuestamente es una situación de emergencia climática. Pero hay que hacer las cosas con tranquilidad. Si hay una emergencia climática, destrozar el medioambiente para parar esa crisis no parece la solución más acertada. Creo que tiene que haber algo más. Para agilizar esos proyectos se utiliza dinero público y a las empresas les cuesta poco arriesgar, por no decir nada.

Se presentan a la subasta de los nodos de conexión y una vez que los tienen está subvencionado en gran parte. Es un negocio redondo. Te montan la infraestructura y lo que vayas produciendo es todo para ti. Al final creo que también hay mucho de especulación y aprovechar el momento como fue el ladrillo. Hay otras cosas que suelen salir en los debates de la película, pero es mejor que cada uno lo vea.

En la descripción de la película se puede leer que ‘algo que venía para salvar el medioambiente y resurgir la vida de los pueblos, paradójicamente se está convirtiendo en todo lo contrario’, ¿Cómo es posible esto?

Es posible no teniendo en cuenta absolutamente nada e instalando grandes infraestructuras industriales en entornos naturales, agrícolas o ganaderos sin tener en cuenta nada de esas actividades y del sector primario. Por ejemplo, instalando polígonos eólicos en zonas de un alto valor de biodiversidad donde existen especies de pájaros en peligro de extinción que además son importantes para el equilibrio de los ecosistemas.

O en zonas donde hay mucha densidad de murciélagos, que se dedican a controlar las plagas y entonces hay sitio. Es paradójico porque algo que viene a salvar lo que hace es destruir. Y con la agricultura y ganadería lo mismo. Si tenemos un problema de CO2, lo que mitiga eso es la fotosíntesis y, sin embargo, estamos destruyendo el campo de cultivo, que en su mayor parte del año se dedican a capturar carbono mediante esos cultivos para colocar hierros y una industria que no debería estar ahí.

¿Es posible la prosperidad económica y el respeto por el medio ambiente?

Sí, yo creo que totalmente. De hecho nuestros abuelos tuvieron una buena prosperidad económica y encima se levantaron después de un país que estaba hundido. Respetaban el medio ambiente totalmente. No creo que sea incompatible. Es incompatible con unos señores sin sensibilidad, a los que le da exactamente igual todo. Tanto desde las empresas como desde las instituciones. Legislan sobre algo que no tienen ni idea porque no han pisado un campo en su vida. Pero la gente de campo sí ha sido próspera y ha sabido cuidar y entender ese medio del que vivían.

¿La mitad sur del país vuelve a perder con todo esto?

Yo creo que pierde el país entero. No es una cuestión de mitad sur o norte. Hemos viajado mucho con la película y hay pocas comarcas en el país que estén libres de esto. Quizás La Rioja porque sí se legisló para poner un poco de coherencia y está habiendo menos proyectos allí.

¿Los proyectos medioambientales en la cultura están poco explorados o son poco mediático?

Hay muchos proyectos. Lo que no sé si los hay sobre la realidad de nuestro país porque es posible que se prefiera mirar para otro sitio. A lo mejor es más fácil denunciar algo que está a miles de kilómetros que lo que tenemos en casa. Hay proyectos de cine documental que denuncian estas cosas. Pero el lobby eléctrico quizás tenga mucho poder y hace que queden en segundo plano.

https://www.lavozdelsur.es/la-voz-seleccion/entrevistas/otra-cara-energias-renovables-mundo-rural-sigue-siendo-segunda-en-espana_328170_102.html?fbclid=IwY2xjawIPEVxleHRuA2FlbQIxMQABHdNeJoPS8M9dkuh16OefusYrGfWwEBXsiS83ok9yOtTTMzPRnFFwVw4BRw_aem_ScVX4Ic56TvywDKIKF_P0Q

La cartera de proyectos de hidrógeno

La cartera de proyectos de hidrógeno verde en España ya casi cuadruplica el objetivo del Gobierno

Ya hay proyectos de hidrógeno verde de 43 GW, el 22% de los 190 GW proyectados en Europa, frente al objetivo de 12 GW de Gobierno para 2030; tras España figuran Países Bajos, Dinamarca y Alemania

— Sánchez anuncia otros 400 millones para hidrógeno verde y presume de apuesta renovable: “Green, Baby, Green”

Archivo – Fábrica de hidrógeno verde. JUNTA DE ANDALUCÍA – Archivo

Antonio M. Vélez

30 de enero de 2025 22:10 h 

La cartera de proyectos de hidrógeno verde en España para los próximos años ya casi multiplica por cuatro el objetivo del Gobierno para 2030. El último Green Transition Index de Oliver Wyman, presentando este jueves, señala que en hidrógeno verde “la capacidad de proyectos de España es de 43 GW”, frente al objetivo de 12 GW que contempla para 2030 la última revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

Anara Willendorf, Senior Practice Research Expert del área de Clima Sostenibilidad Energía y Recursos Naturales de Oliver Wyman, cifra la cartera total en Europa a 190 GW, por lo que un 22,6% de esa cartera estaría en España. La consultora utiliza las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Hasta el año pasado, la hoja de ruta del Gobierno contemplaba tener 4 GW para 2030, diez veces menos de lo que se proyecta.

Según explicó Willendorf, tras España la mayor cartera de proyectos de hidrógeno verde en Europa está en Países Bajos, con 30 GW, seguida de Dinamarca, con 24 GW, y Alemania, con 22 GW. El informe sitúa a los daneses como líderes en hidrógeno si se pone en relación el PIB con su cartera de proyectos. El país nórdico se ha convertido en “líder”, según esta consultora, porque ha multiplicado por cinco su capacidad desde 2022, de forma que el ratio respecto a PIB en ese país nórdico es 2 veces superior al de España.

España ha hecho una gran apuesta por este vector energético. El hidrógeno verde se vislumbra como la gran esperanza para descarbonizar los sectores en los que más difícil es sustituir los combustibles fósiles, como la industria pesada o el transporte de largo recorrido, tras unos años en los que Europa ha prometido desengancharse totalmente del gas ruso para 2027. No obstante, en el seno de la UE se está debatiendo volver a importar gas por gasoducto como parte de un eventual acuerde paz en Ucrania, según afirmaba Financial Times este jueves.

El pasado miércoles, durante la inauguración del Día del Hidrógeno de Enagás, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se van a destinar otros 400 millones de euros en ayudas a proyectos de hidrógeno en España que, pese a tener evaluación positiva de la Comisión Europea, quedaron fuera de la primera subasta del Banco Europeo de Hidrógeno, en la que tres de los siete proyectos elegidos fueron españoles.

Sánchez, que contrapuso la apuesta por las renovables al trumpismo con un elocuente “Green, Baby Green”, también anunció que en las próximas semanas se dará a conocer la propuesta de resolución provisional de la convocatoria del Programa Valles del Hidrógeno por 1.320 millones de euros, tras haberse ejecutado ya más de 1.500 millones de euros del PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento (ERHA).

El mayor proyecto de hidrógeno verde en marcha en España son los 2 GW del futuro “Valle Andaluz del Hidrógeno Verde” de Moeve (la antigua Cepsa), con dos centros de producción de hidrógeno verde en los ‘energy parks’ de Palos de la Frontera (Huelva) y San Roque (Campo de Gibraltar, Cádiz), una inversión estimada en 3.000 millones y la creación de unos 10.000 empleos directos, indirectos e inducidos durante los tres años de construcción del proyecto.

Las obras van a comenzar antes del verano, según anticipó el miércoles el consejero delegado de la compañía, el holandés Maartsen Weetselar. Tras decaer definitivamente el impuesto a las energéticas, la energética que controlan el emirato de Abu Dhabi y el fondo estadounidense Carlyle anunció este jueves que desarrollará 30 plantas de biometano en España con una inversión acumulada de 600 millones de euros.

De esos más de 40 GW de proyectos de hidrógeno verde en España y 190 GW a escala europea, está por ver cuántos se convierten en realidad, ya que se trata de una tecnología todavía inmadura. La última estimación de BloombergNEF cifra en 5,947 dólares el coste de generar un kilo de hidrógeno de origen renovable en España en actualidad, frente a los entre 1,11 y 2,35 dólares por kilo del gris, que se obtiene del gas natural.

Hace unas semanas, esta firma advirtió de que habrá que esperar hasta 2050 para ver costes del hidrógeno verde por debajo de los 3 dólares en España. Según sus estimaciones, solo será más competitivo que el tradicional el generado en China e India a partir de 2040. En Estados Unidos se cree que la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca puede impulsar la apuesta del hidrógeno por otras alternativas como el gas y las tecnologías de secuestro de carbono (el conocido como hidrógeno azul).

“Por debajo de la media”

La segunda edición del Índice de Transición Verde de Oliver Wyman, tras el realizado en 2022, clasifica 29 países por su desempeño en la descarbonización en función de 28 indicadores clave repartidos en siete categorías: naturaleza, economía, residuos, edificios, transporte, energía e industria manufacturera.

España se sitúa “por primera vez por debajo de la media en su progreso hacia la sostenibilidad” y cae cinco posiciones, hasta el puesto 19, pese a mejorar en la mayoría de indicadores, “pero no tan destacado como el de nuestros homólogos europeos”.

Uno de los motivos es la baja posición en el sector del transporte, donde están “las peores noticias”, en palabras de Pepa Chiarri, directora de Sostenibilidad y Clima de Oliver Wyman para España. En esta categoría España cae de la posición 22 a la 24 y está por debajo de la media en todos los indicadores. En coches de bajas emisiones la cuota de España es “la mitad de Europa”, destacó Chiarri: de un 11-12% frente al 20% de Europa. En eléctricos, la cuota es de apenas el 5,6%, cuando Europa está en torno al 13%.

En la categoría de Economía, “España mejora”, explicó Sofía Cruz, socia de la firma, con una mejora “absoluta” en emisiones, que retroceden un 13%, aunque en el anterior ranking las había recortado un 20%.

Chiarri relativizó no obstante las consecuencias de este retroceso de España en el ranking: “El problema es que hubiera empeorado cuando miramos aisladamente en los ratios. Pero la realidad es que ha mejorado, aunque a menor velocidad que en otros países. Hay que esperar a ver cómo evolucionan las medidas adoptadas ahora y en el último año”.

https://www.eldiario.es/economia/cartera-proyectos-hidrogeno-verde-espana-cuadruplica-objetivo-gobierno_1_12007868.html?fbclid=IwY2xjawIJhYhleHRuA2FlbQIxMQABHayD5MRaxICk_bG-XxDuCYtS3qLJEgQ1ILumV4oew-w7jRvRNWUgj5jVlw_aem_wSBzktRMQIeQcUvepjFeMg

Hay algún Plan de Ordenación

¿Hay algún Plan de Ordenación que evite que Andalucía se convierta en territorio de sacrificio?

Las renovables pueden ser parte de la solución a los graves problemas medioambientales pero también el despliegue desordenado de grandes proyectos que sacrifican territorio sin dejar beneficios locales, lejos de resolver, agrava

Manifestación contra las megaplantas renovables en Almería DIANA OSUNA GARCÍA

Sandra Bettina Ferrante 12 DIC 2024

Ordenar, planificar y participar es el mantra que repite el conjunto de asociaciones vecinales, organizaciones ecologistas, plataformas de afectados, sindicatos, empresarios, etc. afectados por las megarenovables . Comparten la idea de que las renovables pueden ser parte de la solución a los graves problemas medioambientales. También tienen claro que el despliegue desordenado de grandes proyectos que sacrifican territorio sin dejar beneficios locales, lejos de resolver, agrava. El Defensor del Pueblo Andaluz se hizo eco de esta situación y en junio de 2021, concluía que en Andalucía no se dispone de un documento con valor normativo efectivo para preservar valores medioambientales, paisajísticos y culturales en las zonas rurales donde proliferan los megaproyectos renovables  Pasaron más de tres años y no hubo respuesta positiva de la Administración ni a los reclamos participación y planificación de los afectados ni a la queja del Defensor.

En medio del desorden y la conflictividad crecientes en torno a las megarenovables, la Junta inicia la revisión del Plan de Ordenación Territorial de Andalucía. A través de un portal público y mediante la prensa, se convoca a toda la sociedad andaluza a participar en el proceso de ordenación para así lograr el máximo consenso posible. De momento, lo único que se ofrece a la ciudadanía es un Buzón de sugerencias que nadie responde. Y entre los colectivos que pedían ordenación, planificación y participación, muy pocos se involucran. Muchos ni siquiera creen que tenga sentido.

Si no le encuentran sentido, quizás sea por la nula convocatoria a instancias de debate y diálogo. Algo que contrasta con la presentación del proceso de revisión del POTA como una oportunidad para implicarse en planificar un desarrollo equilibrado y cohesionado del territorio andaluz. En el documento borrador, casi todo lo que tiene que ver con el despliegue de los proyectos renovables en Andalucía se compagina con una declaratoria abstracta de buenas intenciones. Medidas o directrices concretas para frenar la proliferación caótica de tramitaciones y el desequilibrio que conlleva, ni una.

El desorden es tal, que en algunas zonas rurales hay “parques” solares sin conexión a la red eléctrica y en otras, hay redes eléctricas sin conexión ni a viviendas ni a instalaciones de generación. Hay poblaciones rurales andaluzas, con alto índice de pobreza energética, situadas frente a desiertos fotovoltaicos que no consumen ni un solo KW de los generados por sus territorios. Por eso se habla de territorios de sacrificio, toda la energía que se produce es evacuada por líneas de alta tensión inaccesibles para las redes domésticas. Los perjuicios quedan en el territorio, los beneficien se van. Y el caos sacrificial es tal, que las megarenovables ya están a las puertas de Granada. Más concretamente a 130 metros de algunas viviendas de Viznar .

El borrador del POTA insiste en la racionalidad del uso de los recursos y en lograr una ordenación territorial equilibrada. Pero no dice una palabra sobre cómo frenar desequilibrios tan evidentes como los de los municipios saturados de macro renovables que actualmente producen hasta mil veces más de la electricidad que consumen. El desequilibrio en las instalaciones macro renovables se ve en el mapa . Aunque se reconoce que Andalucía posee un gran potencial de energía solar distribuido uniformemente , de los 785 municipios andaluces sólo en 209 hay instalaciones de energía solar. Y aunque Juan Manuel Moreno minimice las afecciones territoriales afirmando que las instalaciones sólo ocupan un 0,3% del territorio andaluz , en 18 municipios, la superficie industrializada para generar electricidad supera el 1%. En casos extremos de afectación como en La Calahorra, Aldeire y El Carpio, las instalaciones abarcan respectivamente 16%, 9% y 6% de su término municipal.

La base del desequilbrio territorial asociada con la transición energética en Andalucía, no sólo es geográfica (énfasis en sacrificar la ruralidad despoblada) sino jurídica. Por eso llama la atención que el largo listado de leyes y decretos incluido en el borrador del POTA, omita una de las leyes más omnipresentes en el marco jurídico de los grandes proyectos renovables. Me refiero a la Ley de Expropiación Forzosa (LEF) de 1954, usada indiscriminadamente para declarar de utilidad pública numerosos megaproyectos y así expropiar a miles de pequeños agricultores. Valga como ejemplo lo que está ocurriendo ahora mismo en Jaén, donde a las expropiaciones, se suman extorsiones y el inicio de la tala de unos 100.000 olivos sin contar con los permisos de los ayuntamientos.

¿Qué sentido tiene ordenar el territorio si no se frenan expresamente las declaraciones genéricas de utilidad pública? Y ¿cómo van a frenarlas si desde la Junta ni siquiera se reconoce que se está usando de manera asidua un ley pre constitucional? La alarma social no es nueva. Incluso se presentó una Iniciativa Legislativa Municipal transversal que aunaba voces de numerosas asociaciones y vecinos afectados por las expropiaciones junto con 93 ayuntamientos que representaban a todo el espectro político. La demanda de esos más de 430.000 electores sigue vigente: moratoria temporal inmediata de los macro proyectos renovables para planificar y ordenar el proceso con plena participación ciudadana.

Gran parte de la Andalucía rural está inmersa en una carrera acelerada hacia el precipicio del sacrificio territorial que el POTA no parece dispuesto a detener. Entre otras cosas porque también olvida mencionar que para producir energía solar podría utilizarse suelo degradado, caminos, tejados, áreas industriales etc. Caos especulador mediante, las instalaciones macro renovables, se ubican en un 80 % de los casos, en suelo agrícola. Con lo cuál a la degradación de suelos (pérdida de capacidad de retención hídrica, erosión etc.) se suma la eliminación de miles de empleos. Atando cabos: en Andalucía se están declarando de utilidad pública proyectos que destruyen empleo rural.

La consecuencia obvia de promover el desempleo en los territorios de sacrificio es la despoblación rural. Lo cuál agrava (aún más si cabe) los problemas de acceso a la vivienda, exclusión y precariedad laboral que existen en todas las ciudades andaluzas. Esto no puede ser un plan. Ni puede barrerse debajo de una alfombra de buenas intenciones desarticuladas. Sin detener el caos macro renovable y sin instancias de diálogo real, la ordenación territorial de Andalucía no es más que desorden sacrificial.

https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/hay-algun-plan-ordenacion-evite-andalucia-se-convierta-territorio-sacrificio?fbclid=IwY2xjawHILcBleHRuA2FlbQIxMQABHdTK_QFvWisg66g87KegDhSTP_demC7Gyk5flk5KOShdz3Ff9b4GPF27qw_aem_cDsgss5QL55u2nr_xYC–g

Ecologistas y ciudadanos preocupados

Ecologistas y ciudadanos preocupados por los dos nuevos mega parques eólicos proyectados en Medina Sidonia y Chiclana

Publicado: Miércoles, 30 Octubre 2024 14:11 Escrito por Antonio J. Candón / Jesús M. López

El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática está tramitando dos grandes proyectos de parques eólicos que se ubicarán en Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera, en la provincia de Cádiz, según ha publicado el Boletín Oficial del Estado número 249 el pasado martes 15 de octubre de 2024. Los proyectos eólicos ‘Ruano’, de 54,8 MW, y ‘Diligencia’, de 55 MW, suman un total de 109,8 MW de potencia instalada y están a la espera de obtener la Autorización Administrativa Previa y la Declaración de Impacto Ambiental. Esta infraestructura es promovida por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, en un proceso que ha sido sometido a información pública para permitir la presentación de alegaciones o reparos a la instalación.

Las empresas responsables de la solicitud de estos proyectos son Blanqueta Wind, S.L., y Cornicabra Wind, S.L., quienes planean generar energía eléctrica mediante fuentes renovables en distintos términos municipales de la zona: Jerez de la Frontera, Puerto Real, Chiclana de la Frontera y Medina Sidonia. En estos dos últimos municipios se ubicarán los aerogeneradores, concretamente en la zona de Los Hardales, en torno al cerro de El Berrueco. Las infraestructuras de evacuación de energía afectarán a Jerez de la Frontera y Puerto Real, mientras que las instalaciones generadoras se sitúan en Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera.

El parque eólico ‘Ruano’, con una potencia de 54,8 MW, consta de aerogeneradores que se conectarán mediante circuitos subterráneos de media tensión. Este proyecto es promovido exclusivamente por Blanqueta Wind, S.L. y también incluye viales de acceso y obras civiles necesarias para la instalación y el mantenimiento de los aerogeneradores. Por su parte, el parque eólico ‘Diligencia’, de 55 MW de potencia, compartirá características similares en su infraestructura subterránea y es promovido por ambas compañías, Blanqueta Wind, S.L. y Cornicabra Wind, S.L.

La evacuación de la energía generada por ambos parques contempla una serie de infraestructuras conjuntas. En primer lugar, la subestación concentradora ‘Ruano’ de 30/132 kV recibirá la energía producida por los parques ‘Ruano’ y ‘Diligencia’ a través de líneas subterráneas de 30 kV, elevando la tensión a 132 kV mediante un transformador de 70 MVA. Desde esta subestación, una línea subterránea de alta tensión de 132 kV conectará la subestación concentradora ‘Ruano’ con la subestación ‘Jándalo’, en un doble circuito subterráneo que cubrirá una distancia de 9,414 km.

La subestación ‘Jándalo’, con capacidades de 30/132/220 kV, está diseñada para recibir la energía generada por ambos parques y la procedente de la subestación concentradora ‘Ruano’ a través de una línea subterránea de 132 kV, elevando la tensión hasta 220 kV. Finalmente, una línea subterránea de alta tensión de 220 kV, en un simple circuito, llevará la energía generada a la subestación compensadora ‘La Martelilla’ de 220 kV, ubicada a 20,487 km de distancia. Este último tramo no forma parte del expediente actual y será promovido por la empresa Benbros Solar 1, S.L.

La Asociación Amigos de la Naturaleza (ANA) ha puesto en conocimiento de portaldecadiz.com que ya cuenta con toda la documentación de estos proyectos, la cual supera las 400 páginas por cada uno, describiéndolos como «tochos tremendos» que requerirán un análisis profundo para «poder hablar con propiedad». ANA ha asignado a socios experimentados en estas evaluaciones para estudiar los proyectos y el Estudio de Impacto Ambiental, y asegura que presentarán un documento de alegaciones y reparos para que sea considerado por la Administración Pública en el plazo y forma establecidos. La asociación también ha informado que dispone de treinta días hábiles desde el día posterior a la publicación en el BOE, es decir, hasta primeros de diciembre de 2024, para estudiar toda la documentación y formalizar las alegaciones.

Por su parte, el Gobierno Central ya ha remitido la información correspondiente a los ayuntamientos implicados, solicitándoles que emitan los informes técnicos necesarios para evaluar los proyectos. En Medina Sidonia, ANA ha contactado con la concejal delegada de Medio Ambiente, Medio Rural y Agrícola para que actúe en base al acuerdo del Pleno de la Corporación del 16 de septiembre de 2021, que aprobó una moción solicitando una moratoria para los mega proyectos de energías renovables hasta que exista una planificación estratégica que regule de manera ordenada el impacto de estas instalaciones. Este acuerdo busca una evaluación completa de los efectos en la productividad de la tierra, la biodiversidad y el posible conflicto de intereses entre municipios vecinos. La Corporación Municipal de Medina Sidonia también respaldó esta postura en una reunión plenaria el 19 de mayo de 2022, donde aprobó una propuesta de apoyo a la iniciativa legislativa municipal, pidiendo la moratoria hasta que se apruebe un Plan de Transición Energética en Andalucía.

Asimismo, portaldecadiz.com ha podido saber que el colectivo TONIZA Ecologistas en Acción, de Chiclana de la Frontera, tiene la intención de estudiar los proyectos eólicos ‘Ruano’ y ‘Diligencia’ en detalle, y planea presentar sus alegaciones en el plazo legalmente establecido para que sus preocupaciones sean tenidas en cuenta en la resolución final.

https://www.portaldecadiz.com/provinciacadiz/115612-ecologistas-y-ciudadanos-preocupados-por-los-dos-nuevos-mega-parques-eolicos-proyectados-en-medina-sidonia-y-chiclana

La provincia de Cádiz estuvo presente


La provincia de Cádiz estuvo presente en las jornadas sobre el futuro de las energías renovables en Sevilla

Publicado: Lunes, 28 Octubre 2024 15:26 Escrito por Antonio J. Candón / Jesús M. López

Las jornadas ‘¿Transición ecológica o Especulación energética? Hagamos las cosas bien’ se celebraron en la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, centradas en la sostenibilidad del despliegue de energías renovables en España. Este evento contó con la participación de expertos y entidades de la provincia de Cádiz quienes expusieron su visión sobre la transición energética en el país.

La asociación Amigos de la Naturaleza (ANA), con sede en Medina Sidonia, forma parte de la alianza ALIENTE, que agrupa a más de 200 plataformas de todo el país. Los representantes de ANA participaron activamente en los debates, destacando la necesidad de una transición energética bien planificada y sostenible, evitando la especulación y priorizando la conservación de la biodiversidad.

Entre los asistentes gaditanos, destacó la intervención de Manuel Orellana, un ganadero ecológico de El Gastor, Sierra de Cádiz. Orellana presentó su experiencia en autoconsumo energético, iniciada en 1990, y abordó la autogeneración agrícola en su finca, en una conferencia titulada «Modelo de autogestión energética en ganadería ecológica».

Durante el evento, se abordaron temas críticos sobre la actual gestión de las energías renovables en España. Las presentaciones subrayaron la falta de planificación del Estado y las comunidades autónomas, lo que ha permitido, según los ponentes, la especulación de grandes empresas y fondos extranjeros, provocando graves impactos ambientales. Científicos de varias universidades españolas expusieron estudios que revelan estos efectos adversos, especialmente en la biodiversidad y el medio ambiente rural.

Las jornadas también incluyeron debates sobre la importancia de la biodiversidad para mitigar el cambio climático y sobre la necesidad de preservar la soberanía alimentaria. En el encuentro, participaron figuras destacadas como Joaquín Araujo, Ezequiel Martínez y Paco Casero, quienes enfatizaron la necesidad de una transición energética justa y sostenible.

Representantes de diversas asociaciones gaditanas, como José Manuel Morillas de Ecologistas en Acción Jerez y Mariano Maeztu de ANA, participaron activamente en las mesas de debate, planteando preguntas que enriquecieron el diálogo.

Además, se presentaron iniciativas positivas para un modelo energético más sostenible, como el informe de ALIENTE y el Observatorio de Sostenibilidad, que propone el uso de placas solares en zonas ya intervenidas, como vertederos o minas cerradas. Sin embargo, se denunció la falta de apoyo estatal para el autoconsumo y las comunidades energéticas, destacando los obstáculos que enfrentan las PYMES en este ámbito.

En el cierre de las jornadas, se proyectó el documental ‘Quixotes’, que documenta la mortandad de aves causada por las instalaciones eólicas, y se realizó el preestreno del documental ‘Vidas irrenovables’, que narra las dificultades del medio rural afectado por la expansión de las energías renovables.

El evento concluyó con la presentación del ‘Manifiesto de Sevilla, Renovables Así Sí’, en el que se proponen diez medidas clave para modificar el modelo de transición energética, buscando un equilibrio entre sostenibilidad y protección del entorno. El rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva, expresó su satisfacción por el desarrollo de las jornadas y su apoyo al manifiesto presentado.

https://www.portaldecadiz.com/provinciacadiz/115449-la-provincia-de-cadiz-estuvo-presente-en-las-jornadas-sobre-el-futuro-de-las-energias-renovables-en-sevilla